{"id":2389,"date":"2023-07-02T00:00:50","date_gmt":"2023-07-02T03:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2389"},"modified":"2023-06-30T08:55:18","modified_gmt":"2023-06-30T11:55:18","slug":"xiii-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xiii-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XIII Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2389-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/02julio-audio-XIII-DomingoAno.mp3.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/02julio-audio-XIII-DomingoAno.mp3.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/02julio-audio-XIII-DomingoAno.mp3.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Dijo Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles:<\/p>\n<p>El que ama a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; y el que ama a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed.<\/p>\n<p>El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de m\u00ed.<\/p>\n<p>El que encuentre su vida, la perder\u00e1; y el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1.<\/p>\n<p>El que los recibe a ustedes, me recibe a m\u00ed; y el que me recibe, recibe a Aqu\u00e9l que me envi\u00f3.<\/p>\n<p>El que recibe a un profeta por ser profeta, tendr\u00e1 la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendr\u00e1 la recompensa de un justo.<\/p>\n<p>Les aseguro que cualquiera que d\u00e9 a beber, aunque s\u00f3lo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos peque\u00f1os por ser mi disc\u00edpulo, no quedar\u00e1 sin recompensa\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El domingo se vuelve m\u00e1s fecundo, mucho m\u00e1s, cuando se descubre su sentido m\u00e1s profundo. Cuando descubrimos que realmente es el \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d, por eso se llama domingo. Es el d\u00eda del Se\u00f1or. No es solo un d\u00eda para nosotros. No es el d\u00eda en el que simplemente dejamos de hacer todo lo que nos agobia en la semana y hacemos \u201clo que queremos\u201d y nos tiramos \u201cpanza para arriba\u201d para no hacer nada. Es la Pascua de cada semana, el d\u00eda en el que de alguna manera revivimos que Jes\u00fas est\u00e1 vivo. Es la pascua semanal. El paso de la muerte a la vida de cada semana, el tuyo y el m\u00edo y el de todos. Bueno, hay que hacer el intento de alguna manera de santificar el domingo, como podamos, seg\u00fan la situaci\u00f3n que estemos, pero hacerlo \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d. Cu\u00e1nta fuerza, cu\u00e1nto coraje nos falta a veces en la fe a los cat\u00f3licos. A veces parece que estamos dormidos. \u00bfCreemos o no creemos? \u00bfCreemos que es el \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e9 que lo que te voy a decir es dif\u00edcil y hasta parece duro, por el mundo en el que vivimos y porque teniendo familia todo parece m\u00e1s dif\u00edcil. S\u00e9 que por ah\u00ed estar\u00e1s pensando: \u201cBueno, es f\u00e1cil decir eso porque sos sacerdote y te ten\u00e9s que dedicar a eso, es f\u00e1cil porque no ten\u00e9s una familia detr\u00e1s\u201d. Es verdad y estoy de acuerdo que a veces los sacerdotes decimos con mucha liviandad cosas a los dem\u00e1s, que los dem\u00e1s \u201ctienen que hacer\u201d y nosotros a veces no las hacemos o no las vivimos, no las experimentamos o las miramos de afuera.<\/em><\/p>\n<p><em>Es verdad, puede pasar. Pero no te olvides que tambi\u00e9n los sacerdotes no salimos de un \u201crepollo\u201d. Tuvimos y tenemos una familia. No nos trajo la cig\u00fce\u00f1a a este mundo. Venimos de una familia hecha de la misma madera que la tuya, con sus cosas lindas y sus dificultades, con sus heridas, dolores, y alegr\u00edas y gozos. Por mi parte, gracias a Dios, tengo una linda familia de sangre, seis hermanos, mis padres que todav\u00eda me acompa\u00f1an y ahora se sum\u00f3 un batall\u00f3n de sobrinos, ya casi 18. Y, adem\u00e1s, tengo la gran familia de la Iglesia, que es un regalo inmenso, que hoy es la comunidad de mi parroquia. Con lo cual, ser\u00eda medio il\u00f3gico decir que \u201ctocamos de o\u00eddo\u201d ciertas cosas, que no tenemos experiencia de familia.<\/em><\/p>\n<p><em>Si hay algo que viv\u00ed junto a mi familia y que nunca dejar\u00e9 de agradecerles, es c\u00f3mo viv\u00edamos el domingo. El domingo era para nosotros, con sus idas y venidas, el \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d. Del Se\u00f1or que ama a la familia y le gusta ser amado por una familia. Porque es as\u00ed, una cosa no se opone a la otra, sino que la una potencia a la otra, la exalta, la enaltece, la trasciende. Era el d\u00eda en el que nos vest\u00edamos especialmente para ir a misa, no de cualquier manera, nos vest\u00edamos bien; en el que \u00edbamos juntos a misa; en el que sal\u00edamos a comprar algunas cosas para despu\u00e9s almorzar juntos, recibir visitas; en el que disfrut\u00e1bamos de estar juntos, de alguna manera (aunque, como siempre, a veces, tambi\u00e9n nos pele\u00e1bamos), de \u201cno hacer nada\u201d, pero juntos, en familia. Dios no se opone a la familia. Dios es familia y disfruta de la familia, pero para eso hay que darle su lugar. Hay que darle culto a nuestro Se\u00f1or. Hay que cultivar la amistad con Dios. Hay que darle tiempo, el tiempo que le corresponde, como hacemos con las personas que amamos, les damos tiempo. Hay que rezar en familia. Hay que animarse a rezar el rosario. Animarse a ir juntos a misa en la medida de nuestras posibilidades. Hay que animarse a estar con el Se\u00f1or y estar en familia.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy, aunque no tiene mucho que ver con esto del domingo, s\u00ed tiene que ver con la \u201cescala de amores\u201d, por decir as\u00ed, la jerarqu\u00eda de amores en nuestra vida. Suena duro, suena estricto. Jes\u00fas parece duro. Suena un Jes\u00fas como celoso y posesivo. \u00abEl que ama a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; y el que ama a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed\u00bb. \u00bfEscuchaste eso? \u00abel que ama a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed\u00bb. No olvides esas palabras. No te escandalices, no te asustes. Vos y yo hacemos lo mismo o, mejor dicho, pretendemos lo mismo. \u00bfQu\u00e9 pretend\u00e9s de tu mujer o de tu marido? \u00bfNo pretend\u00e9s que te ame m\u00e1s que a los otros? \u00a1Claro! \u00bfQu\u00e9 pretend\u00e9s de tus hijos, que te amen m\u00e1s a vos o a otros papas? \u00bfNo exig\u00eds que te amen m\u00e1s que a un t\u00edo, una t\u00eda, un vecino? \u00bfQu\u00e9 necesit\u00e1s de tu amigo o de tu amiga? \u00bfNo te gustar\u00eda que te ame m\u00e1s que a un simple compa\u00f1ero? \u00bfQu\u00e9 pretend\u00e9s de tus padres? \u00bfNo disfrut\u00e1s cuando te aman por sobre todas las cosas, m\u00e1s que a otros? Bueno. Si nosotros que estamos llenos de debilidades, e incluso somos malos, como dice el mismo Jes\u00fas, a veces, incluso no amamos siempre bien, pretendemos eso del amor de los dem\u00e1s. \u00bfNo crees que Jes\u00fas, que Dios tiene el derecho de exigirnos que lo amemos m\u00e1s que a todos? \u00bfNo es l\u00f3gico? \u00bfNo es entendible que el que nos dio la vida y el que dio su vida por nosotros pretenda que la demos por \u00e9l?<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy podr\u00edamos \u201cmodernizar\u201d esta frase y jugarnos m\u00e1s y decir: \u201cEl que ama a su perro o a su gato m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed. El que ama m\u00e1s a su equipo de f\u00fatbol o a su \u00eddolo mundano m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed. El que ama m\u00e1s la televisi\u00f3n, un libro, su carrera, su profesi\u00f3n m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed, no es digno de m\u00ed\u201d. Hay gente que ama m\u00e1s los animales que a las personas, y que a Jes\u00fas. Y eso es triste. Y as\u00ed, cada uno podr\u00eda meter su debilidad en esta frase. Todos tenemos debilidades que, en definitiva, ponen de manifiesto en d\u00f3nde est\u00e1 realmente nuestro coraz\u00f3n o por qu\u00e9 cosas estamos dando la vida, en qu\u00e9 cosas estamos perdiendo la vida. El mundo de hoy nos llen\u00f3 de prioridades, que en realidad no son prioridades, que opacan el amor de Jes\u00fas. Nos llen\u00f3 de cosas que nos \u201cquitan el sue\u00f1o\u201d y no nos permiten poner cada cosa en su lugar. El que ama en el orden que Jes\u00fas quiere, finalmente termina amando m\u00e1s y mejor, y a todos y, adem\u00e1s, ama bien. El que no ama en el orden que Jes\u00fas nos ense\u00f1a, no solo se pierde de amar lo mejor, a Jes\u00fas, sino que ama mal aquello que dice que ama. Posee, como pasa tantas veces.<\/em><\/p>\n<p><em>Que el \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d nos sirva a todos, por decirlo a lo argentino, como \u201camor\u00f3metro\u201d, para medir nuestra escala de amores. \u00bfA qui\u00e9n amamos primero? \u00bfA qui\u00e9n amamos m\u00e1s?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dijo Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles: El que ama a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; y el que ama a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed. 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