{"id":2402,"date":"2023-07-04T00:00:24","date_gmt":"2023-07-04T03:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2402"},"modified":"2023-07-03T08:52:30","modified_gmt":"2023-07-03T11:52:30","slug":"xiii-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xiii-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XIII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2402-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/04julio-audio-XIII-MartesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/04julio-audio-XIII-MartesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/04julio-audio-XIII-MartesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas subi\u00f3 a la barca y sus disc\u00edpulos lo siguieron. De pronto se desat\u00f3 en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubr\u00edan la barca. Mientras tanto, Jes\u00fas dorm\u00eda.\u00a0 Acerc\u00e1ndose a \u00e9l, sus disc\u00edpulos lo despertaron, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1S\u00e1lvanos, Se\u00f1or, nos hundimos!\u00bb<\/p>\n<p>El les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tienen miedo, hombres de poca fe?\u00bb Y levant\u00e1ndose, increp\u00f3 al viento y al mar, y sobrevino una gran calma.<\/p>\n<p>Los hombres se dec\u00edan entonces, llenos de admiraci\u00f3n: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Frente a Jes\u00fas no hay competencia. No deber\u00eda haber competencia de amor. \u00c9l es lo m\u00e1s grande. \u00c9l es todo. Jes\u00fas no quiere generar competencia, te imaginar\u00e1s. A \u00e9l no le interesa competir como nos pasa muchas veces a nosotros. Por eso cuando \u00e9l nos pide que lo amemos m\u00e1s que a nuestros padres, m\u00e1s que a nuestros hijos e incluso m\u00e1s que a nuestra propia vida, no lo dice o hace para competir con nadie. Qu\u00e9 lejos estamos a veces, en este mundo, por nuestra manera de pensar y actuar, de lo que realmente Dios desea de nosotros: Varones y mujeres que amemos en libertad, con libertad, por libertad. La competencia, tarde o temprano, genera esclavitud y exclusi\u00f3n. \u201cAlgo\u201d siempre me ata a competir y, en una competencia, siempre alguien se queda afuera. Alguien, de alguna manera, recibe menos o \u201cpierde\u201d.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por supuesto que con esto no me refiero a que no es bueno superarse o buscar siempre lo mejor, buscar lo que m\u00e1s nos ayude a crecer. Sin embargo, nunca puede ser en contra o a costa de otros, viendo a los dem\u00e1s como contrincantes a superar. Por eso Jes\u00fas quiere que lo amemos m\u00e1s, pero para que aprendamos a amar m\u00e1s a los dem\u00e1s, no para que los amemos menos. \u00c9l es el \u00fanico que \u201cpotencia\u201d nuestro amor humano, lo exalta, lo engrandece. Es el \u00fanico que exige amor para que esa exigencia, redunde en m\u00e1s amor hacia todos, sin dejar afuera a nadie. Por eso los santos, aquellos que viven como hijos de Dios, amaron a tantos y pudieron ensanchar su coraz\u00f3n hasta l\u00edmites a veces impensados, para aquellos que no creen.<\/em><\/p>\n<p><em>Hay que animarse a amar m\u00e1s a Jes\u00fas. Animate a hacer todo lo posible para amarlo con todo tu coraz\u00f3n, sabiendo que su amor no \u201cocupa\u201d espacio en el coraz\u00f3n, sino que, al contrario, lo inflama, lo infla. Lo agranda para que entren los que nunca hubieses imaginado.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9l da todo, no quita nada, aunque a veces parezca que no le importa lo que nos pasa, como en Algo del Evangelio de hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>Voy y yo somos de los que creen sin ver, sin ver f\u00edsicamente a Jes\u00fas. Somos de los felices en este mundo. Sin embargo, \u00bfqui\u00e9n de nosotros no experiment\u00f3 alguna vez la sensaci\u00f3n de que Dios \u201cest\u00e1 dormido\u201d, de que Jes\u00fas se qued\u00f3 dormido? \u00bfQui\u00e9n de nosotros no estuvo alguna vez en una tormenta dif\u00edcil en su vida, donde parec\u00eda que todo se hund\u00eda? \u00bfQui\u00e9n de nosotros no experiment\u00f3 la sensaci\u00f3n de que hay tormentas que parece que no pasan jam\u00e1s? Si actualmente una tormenta nos molesta a pesar de las comodidades con las cuales vivimos, \u00bfimagin\u00e1s lo que significa una tormenta en tiempos antiguos, lo que significaba? Realmente una tormenta era un problema, y mucho m\u00e1s estando en el mar, donde todo parece incontrolable e inestable.<\/em><\/p>\n<p><em>Gracias a Dios, como se dice, \u201csiempre que llovi\u00f3 par\u00f3\u201d. Las tormentas molestan, pero pasan. Mojan y dan miedo, pero se van. La oscuridad no es muy agradable, pero pasa, siempre amanece. Jes\u00fas parece que est\u00e1 dormido, o lo est\u00e1, pero no est\u00e1 ausente. Hoy parece que Jes\u00fas quiere ense\u00f1arles a sus amigos y a nosotros, a trav\u00e9s de la experiencia de una tormenta en el mar, que la vida tambi\u00e9n tiene mucho de esto. Vivimos a veces de tormenta en tormenta.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo ser\u00e1 que Jes\u00fas \u201cse duerme\u201d para que nos animemos a despertarlo? Qu\u00e9 lindo que es eso. Jes\u00fas a veces quiere que nos desesperemos para encontrar esperanza en \u00e9l. \u00bfNo ser\u00e1 que Jes\u00fas deja que vengan las tormentas de la vida para que no nos olvidemos que \u00e9l es el due\u00f1o de la historia, de la creaci\u00f3n, de la barca, de la Iglesia, de nuestra propia vida? \u00bfNo ser\u00e1 que a veces es necesario experimentar que nos hundimos para que recordemos que somos fr\u00e1giles y necesitados de su amor? \u00bfNo ser\u00e1 que tenemos miedo porque somos hombres y mujeres de poca fe? \u00bfNo ser\u00e1 que tenemos poca fe porque nos creemos que somos los capitanes del barco de nuestra vida y no nos damos cuenta de que los \u201chilos\u201d los maneja \u00e9l? \u00bfNo ser\u00e1 que nos acordamos de Jes\u00fas, a veces, solo en las tormentas?<\/em><\/p>\n<p><em>Si and\u00e1s en medio de una tormenta de la vida, en medio de la oscuridad, pensando que Jes\u00fas no est\u00e1, que todo eso parece una mentira, que en realidad \u00e9l no se hizo cargo de tus problemas, que se durmi\u00f3 cuando m\u00e1s lo necesitabas\u2026 peg\u00e1 el grito. Grit\u00e1 y and\u00e1 a despertar a Jes\u00fas, aunque \u00e9l no lo necesite, lo necesit\u00e1s vos. Vos y yo tenemos que aprender a pedir ayuda y no esperar a que el barco se hunda para que los dem\u00e1s sepan lo que nos pasa. La vida es linda, es verdad, pero es dif\u00edcil. No es de poco hombre gritarle a Jes\u00fas que nos salve, no es de poca mujer. Es de fuertes. Es fuerte el que se reconoce d\u00e9bil y, en realidad, es d\u00e9bil el que jam\u00e1s se reconoce d\u00e9bil.<\/em><\/p>\n<p><em>Si todav\u00eda no pasaste tormentas, no te olvides de este evangelio cuando te toque vivirla. En tiempos de tormentas se aconseja no tomar decisiones, no cambiar lo decidido, mantenerse en el barco, firmes. Porque en ese barco est\u00e1 Jes\u00fas. El tiempo de tormenta es tiempo de crecimiento, tiempo de prueba, porque es tiempo de fe, de confiar, de soltar, de saber que tarde o temprano todo pasar\u00e1 y aparecer\u00e1 Jes\u00fas para calmar las aguas que nos atemorizan.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas subi\u00f3 a la barca y sus disc\u00edpulos lo siguieron. De pronto se desat\u00f3 en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubr\u00edan la barca. 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