{"id":2410,"date":"2023-07-06T00:00:04","date_gmt":"2023-07-06T03:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2410"},"modified":"2023-07-03T09:02:46","modified_gmt":"2023-07-03T12:02:46","slug":"xiii-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xiii-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XIII Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2410-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/06julio-audio-XIII-JuevesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/06julio-audio-XIII-JuevesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/06julio-audio-XIII-JuevesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas subi\u00f3 a la barca, atraves\u00f3 el lago y regres\u00f3 a su ciudad. Entonces le presentaron a un paral\u00edtico tendido en una camilla. Al ver la fe de esos hombres, Jes\u00fas dijo al paral\u00edtico: \u00abTen confianza, hijo, tus pecados te son perdonados.\u00bb<\/p>\n<p>Algunos escribas pensaron: \u00abEste hombre blasfema.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas, leyendo sus pensamientos, les dijo: \u00ab \u00bfPor qu\u00e9 piensan mal? \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil decir: &#8220;Tus pecados te son perdonados&#8221;, o &#8220;Lev\u00e1ntate y camina&#8221;? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paral\u00edtico- lev\u00e1ntate, toma tu camilla y vete a tu casa.\u00bb<\/p>\n<p>El se levant\u00f3 y se fue a su casa.<\/p>\n<p>Al ver esto, la multitud qued\u00f3 atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Aquel que empieza a amar m\u00e1s a Jes\u00fas\u2026 aquel que recibe esa invitaci\u00f3n y comienza a hacerla carne en su vida, jam\u00e1s se queda solo, jam\u00e1s est\u00e1 solo, al contrario, no le alcanza el tiempo para amar a tantos que se cruzan por su vida. El amor familiar, el amor de hijos a padres y de padres a hijos, es uno de los regalos m\u00e1s lindos que puede recibir una persona en la vida, pero al mismo tiempo es limitado, y es solo un reflejo de lo que es el amor de Dios, hacia nosotros y de nosotros hacia \u00c9l. Por eso el amor humano se transforma en \u201ctrampol\u00edn\u201d para amar a Dios Padre, a Jes\u00fas, guiados por el Esp\u00edritu Santo. Por eso hay que animarse a amar m\u00e1s a Jes\u00fas sin miedo, sin temor a quedar en rid\u00edculo, sin temor a parecer \u201cfan\u00e1ticos\u201d, sin respetos humanos de pensar en lo que est\u00e1n pensando los otros, sin miedo a un mundo que no nos respeta, sino al contrario, se nos burla.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Vos que est\u00e1s escuchando, seguro que tendr\u00e1s experiencia, o la estar\u00e1s teniendo, de lo que cambia la vida, la fe. Por ejemplo: Pens\u00e1 en la cantidad de gente, de corazones que conociste gracias a la Iglesia, gracias a que te entregaste de alguna manera a Jes\u00fas. Pens\u00e1 en los distintos horizontes que viste gracias a la fe tuya y compartida. Rez\u00e1 y pens\u00e1 en la cantidad de vivencias que te abrieron el alma gracias a estar en esa parroquia, en ese grupo de oraci\u00f3n, en ese movimiento, en ese servicio que te animaste a empezar alguna vez. Pens\u00e1 en la cantidad de gente que gracias a la palabra de Dios conociste y ayudaste, es una maravilla. Amar m\u00e1s a Jes\u00fas nos ensancha el coraz\u00f3n y nos hace amar m\u00e1s y mejor, no te lo olvides nunca.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos puede llenar el coraz\u00f3n de certezas y de alegr\u00edas. No te asustes por lo que voy a decir, pero la \u201cfe en patota\u201d es mucho m\u00e1s linda y verdadera que la solitaria y muy segura de s\u00ed misma. S\u00e9 que es una palabra que suena medio fea para esto, pero bien entendida creo que refleja muy bien, lo que pasa cuando la fe se comparte, como se ve en esta escena de hoy. As\u00ed dice la palabra: \u201cEntonces le presentaron a un paral\u00edtico tendido en una camilla. Al ver la fe de esos hombres, Jes\u00fas dijo al paral\u00edtico: \u00abTen confianza, hijo, tus pecados te son perdonados.\u00bb\u201d No dice al ver la fe de \u201cese hombre\u201d, del paral\u00edtico, sino la fe de \u201cesos hombres\u201d. \u00a1Qu\u00e9 lindo! La fe mueve monta\u00f1as, pero la fe de a muchos, la fe entre amigos, la fe \u201cen patota\u201d mueve cordilleras enteras. Podr\u00edamos preguntarnos a qui\u00e9n se refer\u00eda Jes\u00fas con \u201cesos hombres\u201d \u00bfA qui\u00e9n se refer\u00eda? Suponemos que a los que llevaban al paralitico en camilla, que, por otro evangelio, sabemos que eran cuatro y que por la dificultad que ten\u00edan para pasar por la multitud que hab\u00eda, lo subieron al techo y de ah\u00ed lo bajaron, s\u00ed\u2026 as\u00ed como escuch\u00e1s, incre\u00edble.<\/em><\/p>\n<p><em>No se puede entender el milagro de hoy, el perd\u00f3n y el volver a caminar de este hombre, si no es por los \u201ccamilleros\u201d que llevaban al paralitico. No sabemos si eran amigos o conocidos, pero hicieron lo que \u00e9l no pod\u00eda hacer, ir hacia Jes\u00fas. Camilleros o paral\u00edticos, o ambas cosas al mismo tiempo. Eso somos. O tambi\u00e9n podr\u00edamos ser de los que no \u201cpueden creer\u201d que Jes\u00fas perdone los pecados, que en realidad es el verdadero milagro. Ojal\u00e1 que no seamos de esos. Pero\u2026 \u00a1Qu\u00e9 lindo es ser camillero\u201d \u00a1Qu\u00e9 lindo que alguien nos lleve en camilla a Jes\u00fas! En definitiva, todos se acercaron a Jes\u00fas, unos por llevar y otro llevado. Es as\u00ed. A vos y a m\u00ed nos llevaron alguna vez medio paralizados del coraz\u00f3n y otras veces nosotros acercamos a otros que andan sin poder \u201cmoverse\u201d en esta vida. La vida es as\u00ed, es un ida y vuelta como decimos muchas veces. La fe es as\u00ed, se potencia cuando es de a muchos, se siente m\u00e1s cuando va acompa\u00f1ada. La \u201cfe en patota\u201d est\u00e1 buen\u00edsima, porque Jes\u00fas al ver la fe de muchos, hace lo que a veces no podemos lograr solos en a\u00f1os. Jes\u00fas se conmueve cuando ve que nos ayudamos para sanarnos entre nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso debemos dejarnos ayudar por otros si no andamos bien, debemos dejar que otros nos lleven a Jes\u00fas cuando andamos rengueando o dolidos, cuando andamos tristes o ensimismados, cuando andamos casi tan paral\u00edticos que no queremos ni movernos. Por eso tenemos que ver a quien podemos ayudar hoy para acercarlo a Jes\u00fas, para que se anime a \u201cdejarse llevar\u201d. Solo yendo todos a Jes\u00fas podremos ser curados y perdonados, o perdonados y curados. La gran curaci\u00f3n de nuestra vida es el perd\u00f3n, porque en realidad es la falta de perd\u00f3n el que nos enferma y paraliza. Hay miles de cristianos paral\u00edticos, pero que en realidad est\u00e1n paralizados por los pecados que cometieron, o que sufrieron de otros.<\/em><\/p>\n<p><em>Que hoy sea un d\u00eda para ir en \u201cpatota\u201d a Jes\u00fas, para conmoverlo, para animarlo a que haga lo que tantos desean y no se dan cuenta. Si no podemos ir hacia \u00c9l en \u201cpatota\u201d, recemos juntos, de a miles, para que muchos m\u00e1s se dejen perdonar por el Amor Misericordioso de nuestro Buen Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas subi\u00f3 a la barca, atraves\u00f3 el lago y regres\u00f3 a su ciudad. Entonces le presentaron a un paral\u00edtico tendido en una camilla. Al ver la fe de esos hombres, Jes\u00fas dijo al paral\u00edtico: \u00abTen confianza, hijo, tus pecados te son perdonados.\u00bb Algunos escribas pensaron: \u00abEste hombre blasfema.\u00bb Jes\u00fas, leyendo sus pensamientos, les dijo: \u00ab [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2411,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-2410","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2410"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2410\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2413,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2410\/revisions\/2413"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2411"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}