{"id":2451,"date":"2023-07-10T00:00:50","date_gmt":"2023-07-10T03:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2451"},"modified":"2023-07-09T19:17:34","modified_gmt":"2023-07-09T22:17:34","slug":"xiv-lunes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xiv-lunes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XIV Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2451-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/10julio-audio-XIV-LunesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/10julio-audio-XIV-LunesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/10julio-audio-XIV-LunesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Mientras Jes\u00fas les estaba diciendo estas cosas, se present\u00f3 un alto jefe y, postr\u00e1ndose ante \u00e9l, le dijo: \u00abSe\u00f1or, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivir\u00e1\u00bb. Jes\u00fas se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3 con sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Entonces se le acerc\u00f3 por detr\u00e1s una mujer que padec\u00eda de hemorragias desde hac\u00eda doce a\u00f1os, y le toc\u00f3 los flecos de su manto, pensando: \u00abCon s\u00f3lo tocar su manto, quedar\u00e9 curada\u00bb. Jes\u00fas se dio vuelta, y al verla, le dijo: \u00abTen confianza, hija, tu fe te ha salvado\u00bb. Y desde ese instante la mujer qued\u00f3 curada.<\/p>\n<p>Al llegar a la casa del jefe, Jes\u00fas vio a los que tocaban m\u00fasica f\u00fanebre y a la gente que gritaba, y dijo: \u00abRet\u00edrense, la ni\u00f1a no est\u00e1 muerta, sino que duerme\u00bb. Y se re\u00edan de \u00e9l. Cuando hicieron salir a la gente, \u00e9l entr\u00f3, la tom\u00f3 de la mano, y ella se levant\u00f3. Y esta noticia se divulg\u00f3 por aquella regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, te alabo porque has querido revelar las cosas del Reino de Dios a los peque\u00f1os\u00bb, a los humildes de la tierra, que podemos ser vos y yo. A nosotros, de alguna manera, el Padre por medio de Jes\u00fas y el Esp\u00edritu Santo nos ha revelado que nos ama, que \u00e9l nos am\u00f3 primero hasta el fin, enviando a su Hijo al mundo. Solo el que es humilde de coraz\u00f3n puede dejar que Dios se le revele o puede permitirlo. Solo el humilde es el que, de alg\u00fan modo, deja la puerta abierta al Se\u00f1or siempre, porque \u00e9l est\u00e1 a la puerta golpeando nuestro coraz\u00f3n para que se lo abramos de par en par, sabiendo que con \u00e9l todo lo podemos, con \u00e9l podemos superar las angustias y tristezas, los agobios y los cansancios.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 lindo el Evangelio de ayer, domingo!, donde el Se\u00f1or se regocijaba de que su Padre se revele a los peque\u00f1os. El Se\u00f1or solo quiere revelarse a aquellos que se sienten humildes de coraz\u00f3n. Empecemos esta semana con esta certeza sabiendo que el Padre del cielo se nos revelar\u00e1 de alguna manera, en lo m\u00e1s peque\u00f1o, en lo m\u00e1s sencillo, en el silencio de nuestra oraci\u00f3n, en el silencio de nuestros viajes al trabajo, en el silencio del amor cotidiano a nuestra familia, en cada entrega que tengamos hacia \u00e9l, \u00e9l se nos revelar\u00e1 si somos humildes. O dicho de otra manera, solo podemos encontrar a Dios cuando somos humildes, cuando nos hacemos peque\u00f1os, cuando nos bajamos de nuestro caballo, el caballo del ego, que muchas veces no nos deja ver la realidad que Jes\u00fas nos quiere mostrar.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy es para disfrutar, dos grandes milagros en la misma escena, dos grandes personas de fe, que tuvieron fe incluso en momentos donde todo parec\u00eda perdido, donde parec\u00eda que no hab\u00eda soluci\u00f3n. Una mujer que desde hac\u00eda doce a\u00f1os estaba enferma y hab\u00eda probado de todo para ser curada y no pod\u00eda, y un hombre desesperado con su hija muerta. Solo el que ha perdido un hijo, una hija sabe lo que significa, por ah\u00ed vos, que est\u00e1s escuchando, te pas\u00f3. Solo vos sabes lo que se siente y esta mujer que fue paciente, sigui\u00f3 intentando despu\u00e9s de doce a\u00f1os de enfermedad,\u00a0 y solo un hombre humilde y paciente como este del Evangelio de hoy puede pedir recuperar a su hija una vez que la hab\u00eda tenido en sus brazos muerta. \u00a1Qu\u00e9 maravilla! \u00a1Qu\u00e9 ejemplo y \u00e1nimo para muchos de nosotros que a veces no pasamos ni por una \u00ednfima parte de este sufrimiento como el de los personajes de hoy! \u00a1Se\u00f1or, dame por lo menos una pisca de esa humildad, de esa paciencia, de esa fe!<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e9, porque me han contado que muchos grupos de enfermos, de personas que est\u00e1n sufriendo d\u00eda a d\u00eda, escuchan estos audios con el Evangelio de cada d\u00eda, seguro que son mujeres y hombres de paciencia, con humildad. Rezamos por ustedes. Siempre hay que rezar por los que est\u00e1n sufriendo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 lindo que es que el Evangelio de cada d\u00eda nos una como hermanos, cada uno en lo suyo, en su trabajo, en su apostolado, algunos sufriendo, otros rezando por los que sufren y por qu\u00e9 no, pedirles que recen y ofrezcan sus sufrimientos por nosotros, los que no tenemos tanta paciencia! La paciencia y la humildad se alcanza muchas veces en la prueba, en el dolor, casi como una iron\u00eda, no queda otra alternativa que tener paciencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Si ahora est\u00e1s enfermo, sufriendo en tu cuerpo y en tu alma por alg\u00fan dolor, sab\u00e9 esperar, and\u00e1 a Jes\u00fas que nos invita a que tengamos paciencia junto con \u00e9l. Pedile a Jes\u00fas, a la mujer del Evangelio y al padre de esta ni\u00f1a que te ayuden a saber esperar y confiar siempre hasta el final, sabiendo que pase lo que pase, aunque algunos incluso se r\u00edan de Jes\u00fas, como hoy, su amor siempre terminar\u00e1 resucitando y cur\u00e1ndolo todo. Si tu vida anda sobre rieles, no ten\u00e9s derecho a ser impaciente, al contrario, disfrut\u00e1 y rez\u00e1 por los que m\u00e1s sufren.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero, finalmente, sorprende algo del Evangelio de hoy, cuando Jes\u00fas dice que la ni\u00f1a no estaba muerta, sino que dorm\u00eda. \u00c9l pod\u00eda haberse jactado diciendo: \u00abYo la voy a resucitar\u00bb. Sin embargo, ni siquiera quiso ostentar ese milagro que estaba por hacer, sino que les dio a entender que estaba durmiendo. \u00a1Qu\u00e9 humilde que es Jes\u00fas y qu\u00e9 bien nos hace para que nosotros aprendamos a ser humildes, a no jactarnos de nada, porque todo es gracia, todo es don!<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras Jes\u00fas les estaba diciendo estas cosas, se present\u00f3 un alto jefe y, postr\u00e1ndose ante \u00e9l, le dijo: \u00abSe\u00f1or, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivir\u00e1\u00bb. Jes\u00fas se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3 con sus disc\u00edpulos. 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