{"id":2476,"date":"2023-07-16T00:00:11","date_gmt":"2023-07-16T03:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2476"},"modified":"2023-07-15T10:35:24","modified_gmt":"2023-07-15T13:35:24","slug":"xv-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xv-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XV Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2476-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16julio-audio-XV-DomingoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16julio-audio-XV-DomingoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16julio-audio-XV-DomingoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 a orillas del mar. Una gran multitud se reuni\u00f3 junto a \u00e9l, de manera que debi\u00f3 subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanec\u00eda en la costa. Entonces \u00e9l les habl\u00f3 extensamente por medio de par\u00e1bolas.<\/p>\n<p>Les dec\u00eda: \u00abEl sembrador sali\u00f3 a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los p\u00e1jaros las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no hab\u00eda mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda; pero cuando sali\u00f3 el sol, se quemaron y, por falta de ra\u00edz, se secaron. Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta.<\/p>\n<p>\u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Claramente Jes\u00fas no fue un ingeniero, ni un matem\u00e1tico. \u00bfTe diste cuenta? Claramente a Jes\u00fas no le interesaban tanto los n\u00fameros como nos pasa a nosotros, que inevitablemente pensamos y todo lo calculamos, excepto cuando amamos, que casi sin darnos cuenta dejamos de medir todo. Ante el amor, dejamos la ingenier\u00eda, la f\u00edsica y la matem\u00e1tica de lado, y eso est\u00e1 bien hace bien, es lo que deber\u00eda pasarnos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTe imagin\u00e1s un ingeniero agr\u00f3nomo pensando en tirar semillas por todos lados al preparar y estimar lo necesario para una siembra? Imposible. Lo echan o se funde.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTe imagin\u00e1s el due\u00f1o de un campo no pensando en usar lo mejor posible sus recursos, como sembrar la menor cantidad de semillas posibles para poder obtener la mayor cantidad de frutos esperados? Imposible. Tiene que calcularlo siempre, para que su campo sea rentable.<\/em><\/p>\n<p><em>Esto es as\u00ed, y est\u00e1 muy bien, es la l\u00f3gica del buen uso del suelo y de los recursos que se tienen. Es la l\u00f3gica tambi\u00e9n del buscar sacar el mayor provecho a nuestro trabajo, evitando las perdidas y el derroche. Esto est\u00e1 bien y debe ser as\u00ed, en la medida en que no transformemos a las personas en n\u00fameros, cosa que pasa muy seguido, pero bueno\u2026 ese es otro tema.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero\u2026 \u00bfsab\u00e9s cu\u00e1l es la buena noticia de Algo del Evangelio de hoy? Que la l\u00f3gica de Jes\u00fas, la l\u00f3gica de Dios es muy, pero muy distinta a la nuestra. La l\u00f3gica con la que \u00c9l piensa el mundo es muy diferente a la nuestra y por eso, nos cuesta comprender sus palabras, y por eso no escuchamos a Dios a veces, porque escuchar implica cambiar nuestra l\u00f3gica, cambiar nuestra manera de pensar o por lo menos, plantearnos en serio c\u00f3mo es Dios. Pensar c\u00f3mo piensa Dios nos compromete a cambiar, nos obliga a mirar muchas cosas de otro modo, o por lo menos no intentar pensar que lo que piensa este mundo es lo que piensa Dios. Hoy por lo menos empecemos por ah\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8220;El sembrador sali\u00f3 a sembrar\u201d dice el evangelio. Intentemos hoy pensar c\u00f3mo piensa Dios. Intentemos mirar la realidad desde arriba y no como ingenieros, sino como Padres que aman a sus hijos. \u00a1Menos mal que el sembrador es generoso! \u00a1Menos mal que no calcula tanto en donde tira la semilla! Su generosidad es muy inusual para nosotros. Cualquier sembrador \u201cde los nuestros\u201d ser\u00eda un poco m\u00e1s calculador. Sin embargo, Jes\u00fas \u201crevolea\u201d las semillas por todos lados, en el camino, sobre las piedras, entre malezas y por supuesto tambi\u00e9n en lugares buenos. As\u00ed viene sembrando este sembrador, en tu vida, en nuestras vidas. Siempre apuesta por nosotros, aun sabiendo que muchas semillas quedar\u00e1n desaprovechadas por distintos motivos. Aun sabiendo que no dar\u00e1n muchos frutos. \u00a1Menos mal! Hasta podr\u00edamos pensar que tira muchas semillas justamente sabiendo que ser\u00e1n pocas las que den frutos. El que siembra generosamente, cosechar\u00e1 generosamente. Jes\u00fas no es mezquino, por eso muchos lo aman. Jes\u00fas es amor, y el amor es derroche, el amor no calcula, el amor no es para ingenieros o matem\u00e1ticos.<\/em><\/p>\n<p><em>La semilla cae en muchos lugares diferentes. No da frutos en todos. Pero el problema no es la semilla, el problema es el lugar en donde cae. La semilla-Palabra siempre es buena, siempre es la mejor. La semilla-Palabra tiene todo lo necesario para hacer una gran planta con los mejores frutos, sin embargo, las cosas no se dan siempre como el sembrador quiere. Esto no importa tanto, lo importante es que semilla-Palabra siempre es abundante y de la buena.<\/em><\/p>\n<p><em>Las semillas, la Palabra, cae en diferentes lugares. Podr\u00edamos pensar que todos tenemos algo de cada terreno en nuestro coraz\u00f3n. En los lugares en donde la semilla no da fruto, aun cuando algo crece, parece que el denominador com\u00fan es la falta de inter\u00e9s, el que no se la valora. Tanto la que cae en el camino, como el que se enfervoriza por un rato y afloja ante la crisis, como aquel que deja que las \u201ccosas\u201d la ahoguen, en los tres casos no terminamos de comprender ni de valorar el don del amor de Dios, el don de su Palabra. \u00a1Si supi\u00e9ramos que es Dios el que nos habla! \u00a1C\u00f3mo cuidar\u00edamos cada palabra! Nos cuesta o\u00edr, nos cuesta escuchar y por eso nos cuesta comprender y vivir la Palabra.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy Jes\u00fas les cuenta esta par\u00e1bola a miles de corazones. A nosotros. Para que examinemos que clase de oyente somos o en qu\u00e9 aspectos de nuestras vidas tenemos que empezar a escuchar en serio para dejar de pensar tan mezquinamente, para animarnos a recibir mejor los dones y al mismo tiempo animarnos a ser sembradores al estilo de Jes\u00fas. Derrochadores desinteresados.<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cEl que tenga o\u00eddos, que oiga\u201d y escuche. Mientras tanto, Jes\u00fas por favor, segu\u00ed sembrando.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 a orillas del mar. Una gran multitud se reuni\u00f3 junto a \u00e9l, de manera que debi\u00f3 subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanec\u00eda en la costa. Entonces \u00e9l les habl\u00f3 extensamente por medio de par\u00e1bolas. Les dec\u00eda: \u00abEl sembrador sali\u00f3 a sembrar. 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