{"id":2485,"date":"2023-07-18T00:00:21","date_gmt":"2023-07-18T03:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2485"},"modified":"2023-07-15T10:46:31","modified_gmt":"2023-07-15T13:46:31","slug":"xv-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xv-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XV Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2485-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/18julio-audio-XV-MartesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/18julio-audio-XV-MartesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/18julio-audio-XV-MartesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas comenz\u00f3 a recriminar a aquellas ciudades donde hab\u00eda realizado m\u00e1s milagros, porque no se hab\u00edan convertido. \u00ab\u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sid\u00f3n, hace tiempo que se habr\u00edan convertido, poni\u00e9ndose cilicio y cubri\u00e9ndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el d\u00eda del Juicio, Tiro y Sid\u00f3n ser\u00e1n tratadas menos rigurosamente que ustedes.<\/p>\n<p>Y t\u00fa, Cafarna\u00fam, \u00bfacaso crees que ser\u00e1s elevada hasta el cielo? No, ser\u00e1s precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad a\u00fan existir\u00eda. Yo les aseguro que, en el d\u00eda del Juicio, la tierra de Sodoma ser\u00e1 tratada menos rigurosamente que t\u00fa.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El Sembrador con may\u00fascula, el verdadero sembrador de las semillas que dan fruto y vida a este mundo, a tu coraz\u00f3n y al m\u00edo, a este mundo \u201clleno de nada y harto de todo\u201d, como dice un himno tan lindo, es Jes\u00fas. \u00a1Qu\u00e9 lindo que es saber esto! \u00bfLo sab\u00edas? Todo ser humano quiere dejar algo en esta tierra. Es casi, te dir\u00eda, natural, porque fuimos creados para amar y el amor nunca es en vano. No solo para el que cree, para todos, pero m\u00e1s para el que cree. Y nunca quiere quedarse solo, aquel que ama. Por eso nunca perdamos las ganas de \u201csembrar\u201d y de crecer al mismo tiempo. Es se\u00f1al de que algo est\u00e1 muriendo en nosotros, cuando no se nos van estas ganas, y no es justamente el cuerpo, sino se nos va muriendo el coraz\u00f3n.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Una vez escuchaba un pol\u00edtico que dec\u00eda que su anhelo m\u00e1s grande es que alg\u00fan d\u00eda sus hijos puedan ver una calle con su nombre despu\u00e9s de morir, que lo reconozcan por todo lo que hizo por su municipio. Me r\u00edo un poco, pero mejor me guardo algunos comentarios. Pero para m\u00ed es triste. Es triste que la cosecha de la siembra de toda una vida es simplemente el nombre de una calle. Sin embargo, a veces, los hombres desean eso. Algo muy pobre. En el fondo, el que desea eso tiene un coraz\u00f3n chiquito. \u00bfSolo una calle quer\u00e9s? Para el que cree, para los hijos de Dios, deseamos cosas m\u00e1s grandes.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas siembra en nuestras vidas para algo mucho m\u00e1s grande, no para dejar \u201ccosas\u201d materiales o nuestros nombres grabados por ah\u00ed, sino para frutos de amor y para que nuestros nombres, en realidad, queden grabados en miles de corazones, de donde nunca se borrar\u00e1n. Hay personas que para que no se las olvide necesitan que sus nombres queden grabados en un cartel, incluso algunos que se hacen mausoleos gigantes en los cementerios. Pero los m\u00e1s recordados, sin necesidad de carteles, son los que aman en serio y dan su vida por los dem\u00e1s. No los que dan cosas o simplemente hacen \u201clo que tienen que hacer\u201d, se conforman con lo que tienen que hacer. Por eso, los santos son recordados por generaciones y generaciones. Porque amaron y fueron tierra f\u00e9rtil al amor de Jes\u00fas, porque no desaprovecharon la gracia de Dios, sino que recibieron las semillas de la palabra de Dios y dieron frutos verdaderos. Algunos mucho, otros no tanto, otros poquito, seg\u00fan su capacidad. Ese es otro tema que vamos a seguir en estos d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy resulta raro y dif\u00edcil escuchar de labios de Jes\u00fas un reproche, un reto, un enojo. Sin embargo, en el evangelio los hay y muchos y no lo podemos ocultar y callar. Jes\u00fas lo hizo y ser\u00eda de necios esquivar estas palabras. \u00bfQu\u00e9 hago como predicador? Tambi\u00e9n se puede preguntar un sacerdote. \u00bfMe pongo a hablar de otra cosa haci\u00e9ndome el distra\u00eddo? Y no, la verdad que prefiero hablar de lo que Jes\u00fas nos dice hoy a todos. Por eso es tan importante que no hagamos reflexiones solamente de la palabra, sino que comentemos la palabra y la leamos para realmente escuchar lo que dice. Esto es para todos. Porque no hay peor cosa que escuchar el evangelio y andar pensando que se refiere a otros, andar buscando a qui\u00e9n le cae bien lo que dice Jes\u00fas. \u00bfTe pas\u00f3 alguna vez? No est\u00e9s pensando a qui\u00e9n mandarle este audio mientras lo escuch\u00e1s, que a veces tambi\u00e9n nos pasa, sino mejor pens\u00e1 qu\u00e9 te quiere decir Jes\u00fas a vos en concreto, y despu\u00e9s s\u00ed, m\u00e1ndaselo a alguien.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfA qui\u00e9n le gusta ser corregido, a qui\u00e9n le alegra ser corregido? Solo al que alcanz\u00f3 una sabidur\u00eda y santidad que le permiten descubrir en todo, la voluntad de Dios. Nosotros, simples cristianos que andamos luchando d\u00eda a d\u00eda por la santidad, no podemos decir lo mismo, a veces. Me parece. Nos cuesta mucho ser corregidos y mucho m\u00e1s por Jes\u00fas, no solo porque toda correcci\u00f3n molesta, sino porque muchas veces tenemos una imagen desdibujada de nuestro maestro, una especie a veces de \u201cbonach\u00f3n\u201d sin fuerza que habl\u00f3 solo de un amor abstracto y de paz, olvid\u00e1ndonos de las otras dimensiones del amor, que es el NO, la correcci\u00f3n, la lucha interior y exterior, el sufrimiento a causa del amor y de su palabra y tantas cosas m\u00e1s. Jes\u00fas ama plenamente y por eso nos quiere ense\u00f1ar a amar plenamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Ayer nos exig\u00eda un amor por encima de nuestra familia. Jes\u00fas nos ama incondicionalmente y por eso tiene todo \u201cel derecho\u201d, por decirlo as\u00ed, de entristecerse y reprocharnos nuestra falta de amor. Como lo hizo con estas ciudades, Coroza\u00edn, Betsaida y Cafarna\u00fam, que nos representan a todos nosotros, que vivimos llenos de dones, que hemos recibido tantas gracias y milagros en nuestra vida. \u00bfEst\u00e1s seguro de que el reproche de Jes\u00fas no es como una caricia al alma? \u00bfNo pens\u00e1s que el reproche de Jes\u00fas se puede trasformar en una palabra al o\u00eddo llena de paciencia, una palabra de \u00e1nimo para que de una vez por todas amemos y hagamos lo que \u00e9l desea de nosotros? \u00bfAlguna vez no le reprochaste a tus hijos su falta de amor? Es normal. \u00bfAlguna vez, como hijo, no te diste cuenta de que amaste muy poco a tus padres en comparaci\u00f3n con lo que ellos te amaron? Si sos adulto, \u00bfno te pas\u00f3 alguna vez que se te cay\u00f3 la cara de verg\u00fcenza al ver todo el amor que tantos seres queridos te dieron y darte cuenta lo poco que los hab\u00edas correspondido? A m\u00ed s\u00ed, muchas veces. Jes\u00fas nos ama infinitamente m\u00e1s de lo que podemos imaginar. Qu\u00e9 lindo que es pensar que nos puede reprochar con amor y dolor. No nos demos el lujo de enojarnos. \u00a1Pobre Jes\u00fas! Tanto amor hacia nosotros y tan poco correspondido. \u00a1Pobre Jes\u00fas! \u00a1Si por lo menos hoy, vos y yo, hici\u00e9ramos algo m\u00e1s para demostrarle nuestro amor, aunque parezca poco! \u00a1Si por lo menos en este d\u00eda hici\u00e9ramos lo posible para no ofendernos o entristecernos por una correcci\u00f3n de amor! \u00a1Si por lo menos hoy aprendi\u00e9ramos de las correcciones que nos ayudan a crecer!<\/em><\/p>\n<p><em>Dejemos que las semillas de amor que Jes\u00fas sembr\u00f3 en nuestras almas, den fruto de una vez por todas. Dejemos de desaprovechar tanto amor que recibimos. Dejemos de ahogarnos con las cosas de este mundo que nos agobian. No permitamos que el maligno nos robe m\u00e1s la alegr\u00eda, la esperanza y la paz.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas comenz\u00f3 a recriminar a aquellas ciudades donde hab\u00eda realizado m\u00e1s milagros, porque no se hab\u00edan convertido. \u00ab\u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sid\u00f3n, hace tiempo que se habr\u00edan convertido, poni\u00e9ndose cilicio y cubri\u00e9ndose con ceniza. Yo les aseguro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2481,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-2485","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2485"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2485\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2487,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2485\/revisions\/2487"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}