{"id":2501,"date":"2023-07-20T00:00:11","date_gmt":"2023-07-20T03:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2501"},"modified":"2023-07-17T08:56:29","modified_gmt":"2023-07-17T11:56:29","slug":"xv-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xv-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XV Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2501-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20julio-audio-XV-JuevesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20julio-audio-XV-JuevesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20julio-audio-XV-JuevesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas tom\u00f3 la palabra y dijo:<\/p>\n<p>Vengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n afligidos y agobiados, y yo los aliviar\u00e9. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy paciente y humilde de coraz\u00f3n, y as\u00ed encontrar\u00e1n alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Cuando se siembra mucho, a la larga se cosechar\u00e1 mucho. La generosidad le gana siempre al c\u00e1lculo. Cuando se siembra poco, se calcula, se mide demasiado. Tarde o temprano cosecharemos poco, porque no hay que olvidar que mucho se pierde en el camino. Nos guste o no. Porque la mezquindad se olvida de la mezquindad de los otros. Eso no hay que olvidarlo. Por eso, la generosidad, el sembrar mucho, en el fondo, es signo de amar.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas es el sembrador generoso que siembra sin medir; el sembrador que no juzga y siembra sin discriminar; el sembrador que no se busca as\u00ed mismo y, por eso, siembra casi \u201csin esperar nada a cambio\u201d. Aunque obviamente \u00e9l desea que todos reciban las semillas en el coraz\u00f3n. Aunque parezca contradictorio, el que siembra sin esperar ver con sus propios ojos el resultado, al final ser\u00e1 el que m\u00e1s recibir\u00e1 con el tiempo. As\u00ed es nuestro Dios, que es Padre.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed hicieron los santos. No sembraron esperando el aplauso, los frutos, la \u201cpalmada\u201d en el hombro, el reconocimiento, su propia gloria, sino que sembraron sabiendo que incluso los frutos pod\u00edan ser recogidos por otros. No te olvides que siempre es mucho m\u00e1s lo que no vemos que lo que vemos. Muchas veces son muchos m\u00e1s los frutos que disfrutan otros gracias a nuestro esfuerzo, que los que disfrutamos nosotros en carne propia.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hay que sembrar y sembrar, no cansarse. Segu\u00ed sembrando en tus hijos, aunque no se den cuenta de lo que hac\u00e9s. Segu\u00ed sembrando en tus alumnos, aunque parezca que no les importa. Segu\u00ed sembrando en tus fieles, en tus ovejitas, si sos sacerdote o religioso o religiosa. Acordate que el crecimiento no depende de nosotros, \u00a1gracias a Dios! Sigamos misionando en todos lados, aunque parezca que a nadie le interesa. Sigamos tirando semillas de \u201caudios\u201d de palabras de Dios por todos lados, que alguna semillita prender\u00e1 en alg\u00fan coraz\u00f3n que anda por ah\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy te propongo detenernos en tres momentos de Algo del Evangelio, tan cortito, pero tan profundo y tan lindo.<\/em><\/p>\n<p><em>Primero, Jes\u00fas dice que vayamos a \u00e9l: &#8220;Vengan a m\u00ed&#8221;. Jes\u00fas nos invita a ir a \u00e9l. Nos invita a darnos cuenta de que, de alguna manera, todos tenemos aflicciones y agobios; y la forma de calmarnos, de encontrar paz, es ir hacia \u00e9l. Pero para ir a Jes\u00fas hay que sentirse necesitado, sentirse con alguna aflicci\u00f3n, alg\u00fan agobio. No es que tenemos que &#8220;buscar&#8221; sufrir, obviamente, pero al mismo tiempo debemos darnos cuenta que todos tenemos, de alguna manera, alg\u00fan sufrimiento, alg\u00fan vac\u00edo, alg\u00fan dolor, alg\u00fan sin sentido. Lo que pasa es que la vida de hoy parece que tapa todo. Nos anestesia los problemas. No nos damos cuenta, tenemos mil opciones para calmar lo que nos pasa y no sabemos bien, finalmente, qu\u00e9 es. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 hombre puede decir que en alg\u00fan momento de su vida no tiene alguna aflicci\u00f3n, alg\u00fan agobio? Por ah\u00ed, vos est\u00e1s sufriendo, en alg\u00fan sentido, tal vez la p\u00e9rdida de alguien. Est\u00e1s sufriendo tus propias debilidades, tus pecados, tus angustias, los miedos, el agobio de tu trabajo, alguna injusticia, cansancio en tu estudio, te cuestan much\u00edsimo las cosas.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno&#8230; and\u00e1 a Jes\u00fas. Jes\u00fas te dice: &#8220;Ven\u00ed a m\u00ed, que Yo te voy a aliviar&#8221;. Y ese ir a Jes\u00fas es buscarlo en su Palabra, en esto que estamos haciendo de escuchar la palabra de Dios. Es buscarlo tambi\u00e9n en la Eucarist\u00eda, obviamente, buscarlo en la oraci\u00f3n, en alguien que me escuche, que sea instrumento de Dios o incluso o, fundamentalmente, saliendo a amar, saliendo a buscar a alguien m\u00e1s necesitado que yo.<\/em><\/p>\n<p><em>Ir a Jes\u00fas, ir a Jes\u00fas. Eso es lo que nos tiene que quedar hoy en el coraz\u00f3n. \u00c9l nos dice: &#8220;Vengan a m\u00ed, que yo los aliviar\u00e9&#8221;.<\/em><\/p>\n<p><em>El segundo momento es considerar que el Se\u00f1or nos invita a &#8220;aprender&#8221; de \u00e9l: &#8220;Aprendan de m\u00ed que soy manso y humilde de coraz\u00f3n&#8221;, paciente y humilde de coraz\u00f3n. Esa es la gran virtud que el Se\u00f1or nos invita a imitar en el evangelio. Aprender de su humildad, aprender de la humildad que nos impide creernos que podemos dominarlo todo y podemos controlar todo. Eso nos alivia. No creernos omnipotentes. Aprender de una paciencia que nos ayuda a no enojarnos continuamente contra la realidad. Entonces eso nos alivia y nos saca las aflicciones.<\/em><\/p>\n<p><em>Busquemos el alivio de Jes\u00fas, pero el alivio que tambi\u00e9n implica que nosotros hagamos algo. Yo tengo que hacer algo, no puedo esperar que el alivio venga, por decirlo as\u00ed, \u201cde arriba\u201d \u00fanicamente. Tengo que ser paciente y humilde de coraz\u00f3n.<br \/>\nPorque \u2014y de ah\u00ed viene lo tercero\u2014 &#8220;su yugo es suave y su carga liviana&#8221;. Jes\u00fas nos propone no agobiarnos con m\u00e1s problemas o cargas que tenemos que llevar, sino al contrario. Nos propone una carga &#8220;distinta&#8221;. No la carga que nos inventamos nosotros mismos por nuestras propias actitudes de soberbia y orgullo, esa carga que nos pesa porque somos nosotros los que armamos nuestra propia vida; sino la carga que nos pone \u00e9l, que, en definitiva, es la carga de la paciencia y de la humildad, la del amor gozoso. Ser paciente y humilde es un yugo, es algo que tenemos que cargar sobre nuestros hombros y hacer un esfuerzo, pero, al mismo tiempo, es lo que nos da alivio. Nos da la paz y la alegr\u00eda. Esa es la gran &#8220;paradoja&#8221; de esta propuesta de Jes\u00fas, cargar con algo que nos har\u00e1 m\u00e1s liviana la carga. Como las alas de los p\u00e1jaros, que son una carga, pero que les permite volar e ir m\u00e1s alto.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, Jes\u00fas quiere aliviarnos. Si hoy est\u00e1s as\u00ed, and\u00e1 a \u00e9l. Es lo m\u00e1s lindo. Solo cuesta, a veces, el primer paso.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas tom\u00f3 la palabra y dijo: Vengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n afligidos y agobiados, y yo los aliviar\u00e9. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy paciente y humilde de coraz\u00f3n, y as\u00ed encontrar\u00e1n alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana. 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