{"id":2504,"date":"2023-07-21T00:00:12","date_gmt":"2023-07-21T03:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2504"},"modified":"2023-07-17T09:01:36","modified_gmt":"2023-07-17T12:01:36","slug":"xv-viernes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xv-viernes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XV Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2504-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/21julio-audio-XV-ViernesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/21julio-audio-XV-ViernesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/21julio-audio-XV-ViernesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas atravesaba unos sembrados y era un d\u00eda s\u00e1bado. Como sus disc\u00edpulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas.<\/p>\n<p>Al ver esto, los fariseos le dijeron: \u00abMira que tus disc\u00edpulos hacen lo que no est\u00e1 permitido en s\u00e1bado.\u00bb<\/p>\n<p>Pero \u00e9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo han le\u00eddo lo que hizo David, cuando \u00e9l y sus compa\u00f1eros tuvieron hambre, c\u00f3mo entr\u00f3 en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a \u00e9l ni a sus compa\u00f1eros, sino solamente a los sacerdotes?<\/p>\n<p>\u00bfY no han le\u00eddo tambi\u00e9n en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del s\u00e1bado, sin incurrir en falta?<\/p>\n<p>Ahora bien, yo les digo que aqu\u00ed hay alguien m\u00e1s grande que el Templo. Si hubieran comprendido lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios, no condenar\u00edan a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es due\u00f1o del s\u00e1bado.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Dice Algo del Evangelio de hoy: \u00abYo quiero misericordia y no sacrificios\u00bb. Si comprendi\u00e9ramos lo que significa esto, no condenar\u00edamos ni para un lado ni para el otro. Creo que esto es a lo que nos invita Jes\u00fas hoy. \u00a1Cuidado con el farise\u00edsmo que nos hace olvidar de lo m\u00e1s esencial! El farise\u00edsmo es un virus escondido que se desparrama por todos lados, que no tiene fronteras, que de alguna manera tenemos todos o de alguna manera alg\u00fan d\u00eda nos contagiaremos. El farise\u00edsmo me parece que puede tomar \u2013para simplificarlo\u2013 dos formas: por un lado, la \u00abrigidez extrema\u00bb que es la que m\u00e1s conocemos, la que m\u00e1s est\u00e1 difundida, pero tambi\u00e9n me animo a sumar otra que yo le llamar\u00eda \u00abcualquierismo\u00bb, porque de las dos maneras podemos caer en un cierto farise\u00edsmo; o sea, en esa actitud de estar buscando, como decimos a veces, \u00abla quinta pata al gato\u00bb, buscando qu\u00e9 criticar, buscando qu\u00e9 ver en el otro, en los dem\u00e1s, qu\u00e9 ver en mi familia, qu\u00e9 ver en la Iglesia, en ese u otro sacerdote, en este que hizo esto o no hizo lo otro. Ese farise\u00edsmo que puede llevar \u2013como dije reci\u00e9n\u2014 a la \u00abrigidez\u00bb de plantarse en una posici\u00f3n, de criticar, de juzgar continuamente, de mirar toda la realidad con mis anteojos y pensar que todo tiene que ser como pienso yo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas hoy calla a los fariseos de una manera admirable, les ense\u00f1a a leer bien la Palabra de Dios; porque tambi\u00e9n la Palabra de Dios se puede interpretar para donde queremos, la puedo usar para mi provecho. De la Palabra de Dios puede salir cualquier otra cosa, menos la verdad; de hecho, las herej\u00edas surgieron de la Palabra de Dios, por no saber interpretarla.<\/em><\/p>\n<p><em>Y para eso el Se\u00f1or hoy nos deja el remedio de la misericordia: \u00abYo quiero misericordia y no sacrificios\u00bb. \u00bfA qu\u00e9 se refiere Jes\u00fas? No se refiere a que no hagamos obras por amor \u2013que eso ser\u00eda un buen sacrificio\u2014, sino que se est\u00e1 refiriendo a los sacrificios de animales que hac\u00edan los jud\u00edos y que cre\u00edan que con eso agradaban a Dios, y por eso no hac\u00eda falta un coraz\u00f3n arrepentido; era algo meramente exterior. Para que el sacrificio exterior sea aut\u00e9ntico, siempre tiene que estar acompa\u00f1ado de lo espiritual, de lo interior, de la recta intenci\u00f3n, o sea, Jes\u00fas no va en contra de la entrega amorosa que podemos hacer cada d\u00eda, de lo que va en contra es de los \u00absepulcros blanqueados\u00bb, de ese pensamiento de que nos vamos a salvar por hacer cosas que salen de nosotros, de nuestro propio esfuerzo, como un voluntarismo. Jes\u00fas quiere antes que nada la misericordia. Ese es el gran y verdadero sacrificio que nos exige: LA MISERICORDIA; la misericordia para con nosotros mismos, la misericordia para con los dem\u00e1s, para con todo lo que nos rodea, para la realidad. \u00a1Misericordia! \u00a1Misericordia! Pidamos eso hoy: \u00a1Tener misericordia! Hay una canci\u00f3n muy linda que recuerda unas palabras de santa Teresita. Dice: \u00abLo que agrada a Dios de mi peque\u00f1a alma es que ame mi peque\u00f1ez y mi pobreza, es la esperanza ciega que tengo en su misericordia\u00bb. Te propongo que hoy todos pidamos esa gracia, la de la misericordia.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas atravesaba unos sembrados y era un d\u00eda s\u00e1bado. Como sus disc\u00edpulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas. Al ver esto, los fariseos le dijeron: \u00abMira que tus disc\u00edpulos hacen lo que no est\u00e1 permitido en s\u00e1bado.\u00bb Pero \u00e9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo han le\u00eddo lo que hizo David, cuando \u00e9l y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2493,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-2504","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2504","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2504"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2504\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2506,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2504\/revisions\/2506"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2493"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2504"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2504"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2504"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}