{"id":2510,"date":"2023-07-23T00:00:21","date_gmt":"2023-07-23T03:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2510"},"modified":"2023-07-17T09:09:24","modified_gmt":"2023-07-17T12:09:24","slug":"xvi-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvi-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XVI Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2510-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/23julio-audio-XVI-DomingoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/23julio-audio-XVI-DomingoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/23julio-audio-XVI-DomingoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas propuso a la gente otra par\u00e1bola:<\/p>\n<p>\u00abEl Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo; pero mientras todos dorm\u00edan vino su enemigo, sembr\u00f3 ciza\u00f1a en medio del trigo y se fue. Cuando creci\u00f3 el trigo y aparecieron las espigas, tambi\u00e9n apareci\u00f3 la ciza\u00f1a. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: &#8220;Se\u00f1or, \u00bfno hab\u00edas sembrado buena semilla en tu campo?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es que ahora hay ciza\u00f1a en \u00e9l?&#8221;<\/p>\n<p>\u00c9l les respondi\u00f3: &#8220;Esto lo ha hecho alg\u00fan enemigo.&#8221;<\/p>\n<p>Los peones replicaron: &#8220;\u00bfQuieres que vayamos a arrancarla?&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;No, les dijo el due\u00f1o, porque al arrancar la ciza\u00f1a, corren el peligro de arrancar tambi\u00e9n el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces dir\u00e9 a los cosechadores: Arranquen primero la ciza\u00f1a y \u00e1tenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero&#8221;\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Durante la siembra del buen sembrador, de ese sembrador generoso, incansable, de ese que no calculaba, del que siembra sin discriminar jam\u00e1s\u2026 se mete, se cuela, como se dice, el enemigo para sembrar la ciza\u00f1a. Se mete el \u201ccoludo\u201d, como se dice, para meter la cola. Esto no es de ahora, es de siempre, desde que el mundo es mundo. Aunque ahora no se hable mucho y no nos guste escuchar. El enemigo, el diablo, el demonio o como le quieras llamar, odia la siembra generosa de Jes\u00fas y mientras duerme el sembrador y nosotros tambi\u00e9n, se dedica a querer llenar este mundo y el coraz\u00f3n, nuestros corazones, con semillas que no son las del Reino del Padre. \u201cEl demonio- dice la Palabra- anda buscando a qui\u00e9n devorar\u201d.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En este domingo Jes\u00fas sigue con sus par\u00e1bolas. Sigue habl\u00e1ndonos del Reino de Dios para que comprendamos un poco m\u00e1s esta realidad tan compleja.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPensabas que la par\u00e1bola del sembrador se iba a quedar ah\u00ed nom\u00e1s? No. Las cosas de Dios no se comprenden desde un aspecto nada m\u00e1s, sino que es necesario escuchar y escuchar. Escuchar y escuchar. Es necesario conocer diferentes \u201ccaras\u201d, diferentes matices. Es lindo saber que Jes\u00fas es un sembrador generoso y que la semilla de la palabra de Dios, a pesar de que se desperdicia mucho, da fruto porque siempre encuentra un coraz\u00f3n abierto a recibirla. Pero la par\u00e1bola de hoy nos quiere ayudar a que no nos olvidemos de algo tambi\u00e9n muy importante. Quiere mostrarnos que no podemos ser ingenuos creyendo que con eso alcanza. En el campo de Dios, en el campo del mundo, en el campo de tu coraz\u00f3n y el m\u00edo, tambi\u00e9n hay ciza\u00f1a. Hay ciza\u00f1a sembrada por el enemigo y la ciza\u00f1a es muy parecida al trigo al principio.<\/em><\/p>\n<p><em>La primera reacci\u00f3n de los peones, de nosotros tambi\u00e9n podr\u00edamos ser, se resume con esta pregunta: \u201c\u00bfQuiere que vayamos a arrancarla?\u201d \u00bfQui\u00e9n no pens\u00f3 alguna vez como los peones del campo de la par\u00e1bola de hoy? \u00bfQui\u00e9n de nosotros, muchas veces, no tiene deseos profundos de que se acaben los malos, la maldad, que se acabe el mal representado en la ciza\u00f1a? Es la reacci\u00f3n natural e inmediata al darnos cuenta de que en el \u201ccampo de Dios\u201d alguien sembr\u00f3 ciza\u00f1a y, lo que es peor, parece que, a Dios, \u201cal due\u00f1o del campo\u201d, no le importa tanto: \u201cNo, les dijo el due\u00f1o, porque al arrancar la ciza\u00f1a, corren el peligro de arrancar tambi\u00e9n el trigo\u201d. Como diciendo: \u201cA ustedes no les corresponde. Ustedes se pueden equivocar\u201d. Nos gustar\u00eda mucho ayudar a Dios a terminar con el mal del mundo. El de la Iglesia y el de nuestro coraz\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 ganas de que tanto mal se acabe de golpe, de un d\u00eda para el otro; que podamos arrancarlo de una vez por todas! Incluso nos gustar\u00eda a veces ocupar el lugar de Dios, que \u00e9l mismo parece no tomar. Sin embargo, \u00e9l espera. Acordate. Su paciencia es infinita, hasta nos impacienta que sea tan paciente.<\/em><\/p>\n<p><em>San Agust\u00edn lo expresaba as\u00ed, magistralmente: \u201cTolera, para esto has nacido. Tolera, pues tal vez eres tolerado t\u00fa. Si siempre fuiste bueno, ten misericordia; si alguna vez fuiste malo, no lo olvides. \u00bfY qui\u00e9n es siempre bueno? Si Dios te hiciera un examen minucioso, ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil que \u00e9l te encontrara algo malo ahora, que no que t\u00fa mismo te hallaras bueno en todo momento. Por lo tanto, ha de tolerarse esta ciza\u00f1a en medio del trigo. Ahora, pues, no es el tiempo de la separaci\u00f3n, sino el de la tolerancia\u201d. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil, pero qu\u00e9 lindas palabras!<\/em><\/p>\n<p><em>En realidad, es al rev\u00e9s de lo que pensamos. A Dios le importa tanto su \u201ccampo\u201d, le importa tanto cada uno de nosotros, que quiere esperar hasta el final para darles la oportunidad a todos a convertirse. A vos y a m\u00ed tambi\u00e9n. Somos peones. No lo olvidemos. No seremos los cosechadores. Incluso la par\u00e1bola muestra que, aunque el propietario se da cuenta de que existe la ciza\u00f1a, no les recomienda a los peones la cosecha, el quemar la ciza\u00f1a, sino que eso lo har\u00e1n otros, los cosechadores. Todo un signo.<\/em><\/p>\n<p><em>Todos seguramente tenemos, en realidad, tambi\u00e9n algo de ciza\u00f1a en el coraz\u00f3n, porque el maligno tambi\u00e9n la siembra cuando dormimos o cuando somos soberbios, cuando andamos queriendo arrancar la ciza\u00f1a de otros lados y no vemos la nuestra. Todos tuvimos m\u00e1s o menos ciza\u00f1a en alg\u00fan momento, y Dios nos esper\u00f3 y confi\u00f3 hasta el final, sigue esper\u00e1ndonos. Si hoy no somos ciza\u00f1a es gracias a \u00e9l y si perseveramos hasta el final como el trigo, ser\u00e1 gracias a \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso no tenemos que ser como los peones que, por ver la ciza\u00f1a, por descubrirla, se creen con el derecho a arrancarla, corriendo el riesgo de arrancar tambi\u00e9n el trigo. Es la reacci\u00f3n natural, la de todos, pero no es la de Dios. No es la de tu Tata Dios, el tuyo y el m\u00edo. \u00a1Gracias a Dios! Jes\u00fas no es como nosotros, sino estar\u00edamos ya todos \u201catados y listos para ser quemados\u201d como la ciza\u00f1a. La paciencia de Dios muchas veces nos hace sufrir, pero es por la paciencia de Dios que al final nos llegar\u00e1 la salvaci\u00f3n, cuando venga la cosecha y la justicia misericordiosa del Padre se ponga de manifiesto. Mientras tanto\u2026 paciencia, misericordia, tolerancia, no tomar el lugar que no nos corresponde.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas propuso a la gente otra par\u00e1bola: \u00abEl Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo; pero mientras todos dorm\u00edan vino su enemigo, sembr\u00f3 ciza\u00f1a en medio del trigo y se fue. Cuando creci\u00f3 el trigo y aparecieron las espigas, tambi\u00e9n apareci\u00f3 la ciza\u00f1a. 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