{"id":2519,"date":"2023-07-26T00:00:18","date_gmt":"2023-07-26T03:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2519"},"modified":"2023-07-17T09:21:00","modified_gmt":"2023-07-17T12:21:00","slug":"xvi-miercoles-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvi-miercoles-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XVI Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2519-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/26julio-audio-XVI-MiercolesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/26julio-audio-XVI-MiercolesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/26julio-audio-XVI-MiercolesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Aquel d\u00eda, Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 a orillas del mar. Una gran multitud se reuni\u00f3 junto a \u00e9l, de manera que debi\u00f3 subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanec\u00eda en la costa. Entonces \u00e9l les habl\u00f3 extensamente por medio de par\u00e1bolas.<\/p>\n<p>Les dec\u00eda: \u00abEl sembrador sali\u00f3 a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los p\u00e1jaros las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no hab\u00eda mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda; pero cuando sali\u00f3 el sol, se quemaron y, por falta de ra\u00edz, se secaron. Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta. \u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>La realidad siempre es m\u00e1s compleja de lo que creemos y nos quieren hacer creer. A veces queremos simplificarla con afirmaciones, con medias verdades, con \u201cfrases hechas\u201d, con ideolog\u00edas, con modelos econ\u00f3micos, con \u201ccreencias baratas\u201d que pintan soluciones m\u00e1gicas y tantas cosas m\u00e1s. \u00bfNo est\u00e1s harto de eso? Por mi parte s\u00ed. M\u00e1s que nada cansado. No s\u00e9 si todos se dan cuenta de esto, pero es tan desgastante escuchar discursos y discursos, noticias y noticias, de tantas personas que se creen las \u201csalvadores\u201d de este mundo, en el que, en realidad, todos tenemos \u201calgo que ver\u201d para salvarlo. Es verdad que en muchas personas que buscan el bien com\u00fan, hay muchas buenas intenciones &#8211; cosa que en realidad solo lo sabe Dios &#8211; pero tambi\u00e9n es verdad, que en la medida que sigamos creyendo que la \u201csoluci\u00f3n\u201d la tienen algunos, no estaremos encontrando la verdadera soluci\u00f3n a un mundo que, como te dije, es mucho m\u00e1s complejo de lo que pensamos y de lo que nos ense\u00f1aron. El mundo tiene un poco de todo, es complejo. Tiene ciza\u00f1a y trigo. \u00bfTe acord\u00e1s? No es trigo o ciza\u00f1a. Sino las dos cosas que conviven al mismo tiempo. Afuera nuestro y adentro tambi\u00e9n. A eso me refiero con compleja, a que es compuesta por varias realidades y por eso no es tan f\u00e1cil de \u201ccatalogar\u201d o \u201cetiquetar\u201d. No es tan f\u00e1cil decir esto es blanco o negro cuando se trata de corazones. Por eso no podemos decir que los \u201cbuenos\u201d est\u00e1n de nuestro lado y los malos del otro. Por eso no podemos decir que todos los pol\u00edticos, empresarios, comerciantes o lo que sea, son malos, ni al rev\u00e9s, que son todos buenos. Es m\u00e1s complejo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por supuesto que todos debemos tender a ser buen trigo y a desterrar la ciza\u00f1a del coraz\u00f3n, y eso es lo que lograron los grandes santos, pero eso es un camino que solo se consigue con la gracia y el amor de Dios que nos va purificando en la medida que nos dejamos amar y salimos a amar.<\/em><\/p>\n<p><em>Habl\u00e1ndonos en par\u00e1bolas, Jes\u00fas nos ense\u00f1a esto sin decirlo, con su modo de ense\u00f1ar. Nos ense\u00f1a que la realidad no se define con una frase, con una sola par\u00e1bola. Sino que con muchas frases y muchas par\u00e1bolas uno puede acercarse un poco m\u00e1s a la verdad, pero que jam\u00e1s la podemos atrapar del todo. Al hablarnos del Reino de Dios en par\u00e1bolas, Jes\u00fas nos ense\u00f1a a ser humildes, a ir entendiendo de a poco y al mismo tiempo saber que jam\u00e1s entenderemos todo. \u00bfEntend\u00e9s? Cuando queremos atrapar la verdad, cuando creemos que sabemos todo de Dios, de nuestra fe, de nuestra vida espiritual, de lo que nos pasa por saber algunas \u201cfrases\u201d es cuando en realidad sabemos muy poco.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy vuelve a repetir el evangelio de hace dos domingos. Pero que nos viene muy bien para cotejarla con la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a, para poder sumar una con la otra. Podr\u00edamos decir que los sembradores salen a sembrar, uno es el Sembrador con may\u00fascula y el otro con min\u00fascula. Uno siembra con generosidad, para todos y para que demos frutos, la otra siembra mezquinamente para destruir y no dejar crecer la buena semilla.<\/em><\/p>\n<p><em>Tu vida y la m\u00eda es un poco de todo. Es compleja. Tenemos todos los terrenos en el coraz\u00f3n, no somos el uno o el otro. Algunas palabras de Dios prenden f\u00e1cil y otras las desperdiciamos. Con algunos temas nos entusiasmamos m\u00e1s y otros ni los escuchamos. En nuestro coraz\u00f3n adem\u00e1s hay ciza\u00f1a sembrada por el \u201cenemigo\u201d o por personas que se disfrazan de \u201cenemigos\u201d, y adem\u00e1s nosotros mismos nos transformamos en tierra f\u00e9rtil para la ciza\u00f1a cuando no rechazamos el mal en nuestro coraz\u00f3n y somos nuestros propios \u201cenemigos\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer? Podemos ser tierra f\u00e9rtil cada d\u00eda un poco m\u00e1s, tenemos que ser tierra de la buena, de la que recibe la Palabra, la que le da un buen espacio de crecimiento, le quita las espinas, la abona y sabe esperar para ver el fruto. La din\u00e1mica de la Palabra de Dios en nuestra vida, es como la de la semilla y la tierra. Es una relaci\u00f3n constante y que no termina nunca. Es un trabajo de todos los d\u00edas. La semilla tiene todo su potencial y nosotros tambi\u00e9n. La semilla est\u00e1 todos los d\u00edas disponible, la est\u00e1s escuchando ahora y todos los d\u00edas. Tu respuesta es hoy, no ma\u00f1ana. Nuestra respuesta no es a futuro, es ahora. Podemos dar mucho m\u00e1s fruto. Podemos hacer algo m\u00e1s para amar, para perdonar, para ayudar, para hacer crecer. Podemos mucho m\u00e1s, no seamos mezquinos, no midamos tanto, dejemos que el amor de Dios nos transforme en serio, no nos conformemos con la mediocridad. \u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquel d\u00eda, Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 a orillas del mar. Una gran multitud se reuni\u00f3 junto a \u00e9l, de manera que debi\u00f3 subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanec\u00eda en la costa. Entonces \u00e9l les habl\u00f3 extensamente por medio de par\u00e1bolas. 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