{"id":2533,"date":"2023-07-29T00:00:32","date_gmt":"2023-07-29T03:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2533"},"modified":"2023-07-29T10:11:28","modified_gmt":"2023-07-29T13:11:28","slug":"memoria-de-santa-marta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/memoria-de-santa-marta\/","title":{"rendered":"Memoria de Santa Marta"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2533-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/29julio-audio-MemoriaSantaMarta.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/29julio-audio-MemoriaSantaMarta.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/29julio-audio-MemoriaSantaMarta.mp3<\/a><\/audio>\n<p>En aquel tiempo:<\/p>\n<p>Mientras iban caminando, Jes\u00fas entr\u00f3 en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibi\u00f3 en su casa.<\/p>\n<p>Ten\u00eda una hermana llamada Mar\u00eda, que sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba su Palabra.<\/p>\n<p>Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, \u00bfno te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude.\u00bb<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abMarta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, pocas cosas, o m\u00e1s bien, una sola es necesaria. Mar\u00eda eligi\u00f3 la mejor parte, que no le ser\u00e1 quitada.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Es una imagen muy bella, muy linda, la del Evangelio de hoy, en este d\u00eda de santa Marta. Una escena, digamos, un pueblo, una casa; la invitaci\u00f3n a Jes\u00fas de una mujer \u2014Marta\u2014para que estuviera en su casa; Mar\u00eda, que digamos que \u00abaprovecha\u00bb esa situaci\u00f3n tan linda y esa invitaci\u00f3n y se sienta a los pies de Jes\u00fas para escuchar. Mientras tanto, Marta que no para de trabajar, que no para de hacer cosas. Va de aqu\u00ed para all\u00e1, seguramente con deseos de servir a su Maestro. Y la otra, su hermana, que parece que no hace nada, sin embargo, estaba haciendo mucho, \u00a1escuchando!<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Todo un c\u00famulo de signos en esta escena, en esta situaci\u00f3n, y Jes\u00fas, como siempre, que ense\u00f1a, aprovecha para ense\u00f1ar. Aprovecha esta ocasi\u00f3n para ilustrarnos con una ense\u00f1anza que nos tiene que quedar grabada en el coraz\u00f3n. Jes\u00fas ense\u00f1a con la vida, ense\u00f1a con lo que pasa. \u00c9l es el Maestro que no necesita tiza, ni pizarr\u00f3n. Es el Maestro que no necesita presentaciones Power Point, ni videos, ni publicaciones para llamar la atenci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas es el Maestro que cautiva el coraz\u00f3n de aquellos que lo escuchan. Es el verdadero Maestro y, por eso, nos ense\u00f1a y termina d\u00e1ndole una \u00ablecci\u00f3n\u00bb a Marta. No la trata mal ni la cr\u00edtica, simplemente \u2014de alguna manera\u2014 \u00e9l se lamenta: \u00abMarta, Marta te inquietas por tantas cosas, sin embargo, hay una sola que es necesaria. Mar\u00eda eligi\u00f3 la mejor parte\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 bueno que hoy nosotros podamos decir: quiero aprender a elegir, quiero aprender a decidirme por lo mejor, porque tantas veces perd\u00ed el tiempo haciendo tantas cosas y, sin embargo, tengo que volver a escuchar lo que Jes\u00fas me dice: \u00abDej\u00e1 de inquietarte por tantas cosas. \u00bfNo aprendiste en la vida que finalmente la inquietud no te llev\u00f3 a nada? \u00bfNo aprendiste que, al final de cuentas, esa inquietud te la termin\u00e9 solucionando \u201cyo\u201d? \u00bfTe la termin\u00f3 solucionando el tiempo o el tiempo te fue demostrando que no era tan necesario como pensabas?\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1ntas veces andamos como Marta? \u00bfCu\u00e1ntas veces, tambi\u00e9n, parece que ser como Mar\u00eda es \u00abperder el tiempo\u00bb? Algunos dicen eso. \u00bfCu\u00e1ntas veces el mundo se burla de nosotros porque parece que estar a los pies de Jes\u00fas no es necesario? Hay que hacer cosas. Y que en realidad es un s\u00edmbolo, porque estar a los pies de Jes\u00fas puede ser, por supuesto, rezar, adorar, tomarse el tiempo del silencio, escuchar la Palabra, leerla. Puede ser no hacer lo que el mundo piensa que tenemos que hacer.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, estar \u00aba los pies de Jes\u00fas\u00bb pero para escucharlo, es lo verdaderamente necesario. En definitiva, \u00e9l no desprecia la \u00abactividad\u00bb, no est\u00e1 menospreciando a Marta por lo que hace. Lo que le quiere ense\u00f1ar es que haciendo cosas no tiene que olvidarse de lo m\u00e1s importante, que aun haciendo cosas ten\u00eda que hacerlo escuch\u00e1ndolo a \u00e9l, que aun sirvi\u00e9ndolo ten\u00eda que haberlo escuchado primero a \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Marta invita a Jes\u00fas a su casa y termina \u00abponi\u00e9ndose a trabajar\u00bb. \u00bfCu\u00e1ntas veces nosotros tambi\u00e9n hacemos lo mismo? Queremos abrirle el coraz\u00f3n a Dios, y le hemos abierto el coraz\u00f3n para que entre a nuestra vida, teniendo alg\u00fan servicio, alguna actividad comunitaria, solidaria, caritativa en la Iglesia y, sin embargo, sin querer, lo fuimos dejando de escuchar. Nos olvidamos de su llamado.<\/em><\/p>\n<p><em>Si estamos sirviendo a Dios y lo dejamos de escuchar es porque, en el fondo, no lo estamos sirviendo verdaderamente. Nos estamos sirviendo un poco a nosotros mismos. Estamos sirviendo a nuestros caprichos o proyectos y, por eso, podemos terminar quej\u00e1ndonos, como Marta, o podemos quejarnos por la actitud de \u00ablas Mar\u00edas\u00bb, de aquellos que parece que no hacen tanto, y que en el fondo fue la m\u00e1s sabia y la de coraz\u00f3n m\u00e1s grande, por lo menos ese d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 bueno que hoy podamos aprovechar para serenarnos un poco, para decirnos a nosotros mismos o dejar que Jes\u00fas nos diga, con nuestro nombre: \u00abRodrigo, Rodrigo \u00bfpor qu\u00e9 te inquiet\u00e1s por tantas cosas?\u00bb. Dec\u00ed tu nombre y tambi\u00e9n dej\u00e1 que Jes\u00fas te lo diga a vos mismo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 te inquiet\u00e1s, por qu\u00e9 and\u00e1s corriendo, qu\u00e9 necesidad?\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo te das cuenta de que, de un d\u00eda para el otro, tu vida puede terminar, puede llegar a su final, a su mejor final, que es encontrarte con Jes\u00fas? \u00bfY vos cre\u00e9s que te va a preguntar cu\u00e1ntas cosas \u00abhiciste\u00bb o cu\u00e1nto amaste, cu\u00e1nto \u00abescuchaste\u00bb para amar, con cu\u00e1nto amor hiciste lo que hiciste? \u00bfQu\u00e9 te va a preguntar, qu\u00e9 nos va a preguntar?<\/em><\/p>\n<p><em>Dios quiera que vivamos este d\u00eda escuchando a Jes\u00fas. Acordate que no son dos cosas distintas. Se puede escuchar al Maestro haciendo lo que tenemos que hacer, amando a los que tenemos a nuestro alrededor. Se puede escuchar a Jes\u00fas en la actividad en medio del mundo. Pero para eso necesitamos cada tanto decir: \u00abTengo que frenar, tengo que estar a tus pies\u00bb. Disfrutemos de la Palabra de Dios, la Palabra de Dios escuchada, transmitida en la Iglesia, que es la que nos alimenta cada d\u00eda y nos ayuda a que no terminemos siendo \u00abMartas\u00bb sin coraz\u00f3n, sino Martas Santas como el d\u00eda de hoy, que celebramos la santidad de esta mujer que, finalmente, se habr\u00e1 dado cuenta de lo que Jes\u00fas le dec\u00eda y seguramente pudo cambiarlo, y aprendi\u00f3 a estar a los pies de Jes\u00fas, para terminar estando con \u00e9l en el cielo eternamente. \u00a1Tengamos el coraz\u00f3n, mientras tanto, de Mar\u00eda y las manos de Marta para ser sus verdaderos disc\u00edpulos!<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo: Mientras iban caminando, Jes\u00fas entr\u00f3 en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibi\u00f3 en su casa. Ten\u00eda una hermana llamada Mar\u00eda, que sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba su Palabra. Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, \u00bfno te [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2535,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-2533","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2533"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2540,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2533\/revisions\/2540"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2535"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}