{"id":2541,"date":"2023-07-30T00:00:34","date_gmt":"2023-07-30T03:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2541"},"modified":"2023-07-29T20:25:23","modified_gmt":"2023-07-29T23:25:23","slug":"xvii-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvii-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XVII Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2541-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/30julio-audio-XVII-DomingoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/30julio-audio-XVII-DomingoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/30julio-audio-XVII-DomingoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas dijo a la multitud:<\/p>\n<p>\u00abEl Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegr\u00eda, vende todo lo que posee y compra el campo.<\/p>\n<p>El Reino de los Cielos se parece tambi\u00e9n a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que ten\u00eda y la compr\u00f3.<\/p>\n<p>El Reino de los Cielos se parece tambi\u00e9n a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando est\u00e1 llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sent\u00e1ndose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve.<\/p>\n<p>As\u00ed suceder\u00e1 al fin del mundo: vendr\u00e1n los \u00e1ngeles y separar\u00e1n a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. All\u00ed habr\u00e1 llanto y rechinar de dientes.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfComprendieron todo esto?\u00bb<\/p>\n<p>\u00abS\u00ed\u00bb, le respondieron.<\/p>\n<p>Entonces agreg\u00f3: \u00abTodo escriba convertido en disc\u00edpulo del Reino de los Cielos se parece a un due\u00f1o de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El domingo es el d\u00eda del Se\u00f1or, no solo porque es un d\u00eda para dedicar un poquito m\u00e1s de tiempo a estar concretamente con el Se\u00f1or; y esto podemos entenderlo c\u00f3mo dedicar un poco m\u00e1s de tiempo a la oraci\u00f3n, por supuesto ir a Misa a dar gracias y ofrecer nuestra vida, disfrutar un poco m\u00e1s del silencio o de una buena lectura; sino tambi\u00e9n, porque es un d\u00eda para estar con los que el Se\u00f1or nos pone al lado ya que tambi\u00e9n en ellos se manifiesta su presencia.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, es que el domingo es bueno aprovechar para hacer lo que muchas veces no hacemos por las corridas de cada d\u00eda, por el trabajo, por las obsesiones que tenemos, por los afanes, por las preocupaciones, por las tristezas, por los enojos; que hacen que sin querer nos aislemos y nos perdamos de tantas cosas que tenemos y no alcanzamos a apreciar.<\/em><\/p>\n<p><em>El d\u00eda del Se\u00f1or es un d\u00eda para estar m\u00e1s con nuestra familia, para estar un poco m\u00e1s con nuestros hijos; pero no con la televisi\u00f3n de por medio, no con m\u00e1s ruido; sino para estar en serio, para descansar un poco m\u00e1s, para escucharse mutuamente, para preguntarse c\u00f3mo est\u00e1 cada uno, para ver c\u00f3mo fue la semana, para animarse para la que viene. Es un d\u00eda para estar; para estar con el Se\u00f1or presente en nuestros hermanos, en nuestros seres queridos; para rezar tambi\u00e9n por ellos y con ellos.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, continuamos escuchando par\u00e1bolas del Reino de los cielos; \u00bfte acord\u00e1s de los domingos anteriores? La par\u00e1bola del sembrador; la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a; y hoy las par\u00e1bolas de la perla, del tesoro escondido y de la red que se tira al mar. Diferentes explicaciones de lo que es el Reino de los cielos; de lo que es el Reino de Dios, de lo que es el Reino del Padre y nosotros sus hijos, junto con nuestro hermano mayor; con Jes\u00fas, que nos ha venido a ense\u00f1ar a ser hijos de Dios. Est\u00e1s par\u00e1bolas completan de alguna manera la explicaci\u00f3n de lo que muchas veces no llegamos a comprender de una sola vez. Hoy anim\u00e9monos a dar un paso m\u00e1s; hoy el Se\u00f1or nos habla otra vez al coraz\u00f3n, de modo sencillo pero para que tambi\u00e9n preguntemos.<\/em><\/p>\n<p><em>Las par\u00e1bolas de hoy; especialmente la del tesoro y de la perla, nos muestran el valor y la belleza del Reino de Dios; el valor y la belleza de encontrarse continuamente a lo largo de nuestra vida y cada d\u00eda, con Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas es el tesoro, Jes\u00fas es la perla; nosotros somos los que encontramos el tesoro o que nos dejamos encontrar por \u00c9l, nosotros somos los que buscamos la perla. Vos y yo somos aquellos que necesitamos tener un verdadero tesoro en la vida; vos y yo somos aquellos que necesitamos encontrar cosas lindas, cosas que nos hagan bien, cosas bellas. Todo ser humano es creado para valorar la verdad y la belleza de esta vida. Y ese es el Reino de Dios: encontrarse con Jes\u00fas, que es encontrarse con la verdad m\u00e1s profunda y que da la mayor alegr\u00eda en este mundo. Encontrarse con Jes\u00fas ayuda a ver la belleza y la grandeza de esta vida que nos ha regalado Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso encontrar el tesoro nos llena de alegr\u00eda; \u00bfTe llena de alegr\u00eda? Encontrar la perla nos anima a vender todo; cuando uno encuentra lo que realmente vale la pena, todo lo dem\u00e1s vale poco, vale tambi\u00e9n, pero muy poco en comparaci\u00f3n con lo mejor.<\/em><\/p>\n<p><em>Llevemos esta imagen del tesoro y de la perla a nuestra vida sencilla y cotidiana de cada d\u00eda, porque no hay que &#8220;vender&#8221; todos los bienes para jugarse por Jes\u00fas; pero s\u00ed hay que vender aquello de lo que nos hemos adue\u00f1ado y que tenemos ah\u00ed retenido, y finalmente no nos deja amar con alegr\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 nos pasa que a veces arrastramos la fe, qu\u00e9 nos pasa que somos cristianos y parece que queremos negociar con todo, queremos quedar bien con unos y con otros?<\/em><\/p>\n<p><em>El que encuentra el tesoro o el que se deja encontrar por Jes\u00fas; deja, vende lo que tiene para poder quedarse con \u00c9l. Vende su ego\u00edsmo \u2013lo deja de lado\u2013, vende su orgullo, su pereza, vende su lujuria, su avaricia; vende todo, para encontrar la alegr\u00eda del amor que nos da el seguirlo. El que encuentra la perla fina, realmente se da cuenta de que no hay nada m\u00e1s lindo, nada m\u00e1s bello que estar con Jes\u00fas y que eso no nos quita nada, sino que da todo.<\/em><\/p>\n<p><em>Que este domingo sea un d\u00eda lindo, para seguir encontrando el tesoro y la perla m\u00e1s linda de nuestra vida, a Jes\u00fas, estando un poco m\u00e1s con \u00c9l, solos o con los que m\u00e1s queremos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a la multitud: \u00abEl Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegr\u00eda, vende todo lo que posee y compra el campo. 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