{"id":2551,"date":"2023-07-31T00:00:18","date_gmt":"2023-07-31T03:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2551"},"modified":"2023-07-29T13:21:51","modified_gmt":"2023-07-29T16:21:51","slug":"xvii-lunes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvii-lunes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XVII Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2551-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/31julio-audio-XVII-LunesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/31julio-audio-XVII-LunesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/31julio-audio-XVII-LunesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas propuso a la gente otra par\u00e1bola:<\/p>\n<p>\u00abEl Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembr\u00f3 en su campo. En realidad, esta es la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas, pero cuando crece es la m\u00e1s grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los p\u00e1jaros del cielo van a cobijarse en sus ramas.\u00bb<\/p>\n<p>Despu\u00e9s les dijo esta otra par\u00e1bola:<\/p>\n<p>\u00abEl Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa.\u00bb<\/p>\n<p>Todo esto lo dec\u00eda Jes\u00fas a la muchedumbre por medio de par\u00e1bolas, y no les hablaba sin par\u00e1bolas, para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: Hablar\u00e9 en par\u00e1bolas, anunciar\u00e9 cosas que estaban ocultas desde la creaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Cada lunes es, de alguna manera, un volver a empezar o un empezar distinto al de otro d\u00eda de la semana. Despu\u00e9s del domingo, despu\u00e9s de descansar un poco m\u00e1s, de haber disfrutado algo distinto, tenemos que volver a lo de siempre, a la rutina de cada d\u00eda, pero de una forma nueva. Eso ser\u00eda lo ideal. Eso es lo que necesitamos todos, renovarnos. Pero\u2026 \u00bflo vamos a hacer sin escuchar la Palabra de Dios? No, jam\u00e1s. \u00bfCre\u00e9s que puede ser lo mismo? No, es imposible. No es lo mismo. Aquel que experiment\u00f3 la fuerza de la palabra en su vida, puede asegurar que no es as\u00ed. Levant\u00e1 la mano si para vos es as\u00ed, como te estoy diciendo, que no hay vuelta atr\u00e1s, que no es lo mismo escuchar que no escuchar. Para afirmar esto es lindo aprender algo sobre lo que la Palabra de Dios dice sobre ella misma.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 nos dice la Palabra de Dios de ella misma? Empecemos esta semana por la carta a los hebreos que dice: &#8220;&#8230;la Palabra de Dios es viva&#8230;&#8221;. Quiere decir que no es letra muerta; o sea, que cada vez que se la lee, si se la lee con esp\u00edritu atento, si se la guarda en el coraz\u00f3n mientras se la lee, para pensarla, contemplarla y meditarla, es &#8220;viva&#8221;. Te habla a vos y a m\u00ed en este momento concreto de nuestra vida. Te habla a vos que est\u00e1s trabajando, en una empresa o en una f\u00e1brica; vos que trabajas en una casa; que sos madre, que sos padre, que sos hijo, hija. Te habla ahora, en este momento, mientras est\u00e1s haciendo lo que te toca hacer. No importa lo que est\u00e9s haciendo. Y al decir que la palabra es viva, quiere decir que es din\u00e1mica tambi\u00e9n y, por eso, puede obrar, puede actuar. Con ese esp\u00edritu, con esas ganas, hay que leer y escuchar la Palabra de Dios. Y, al mismo tiempo, si es viva\u2026es para vivos, para personas que tienen coraz\u00f3n, que tienen ganas de crecer, que tienen deseos de escuchar y de vivir seg\u00fan lo que Dios dice y ense\u00f1a. Pero, me animo a agregar una cosa m\u00e1s, es viva tambi\u00e9n porque puede hacer resucitar a un muerto. Puede hacer que nos renovemos verdaderamente, aunque estemos medios moribundos del coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy el Se\u00f1or nos sigue hablando por medio de par\u00e1bolas. Sigue ense\u00f1\u00e1ndonos a trav\u00e9s de par\u00e1bolas, qu\u00e9 es el Reino de Dios. El Reino de Dios que ya est\u00e1 entre nosotros porque Jes\u00fas es quien lo trajo con su presencia, con su presencia f\u00edsica y hoy con su presencia m\u00edstica en la Iglesia, en la Eucarist\u00eda, en cada uno de nosotros que vive la fe, en cada pobre que nos necesita. El Reino de Dios est\u00e1 ah\u00ed, ahora, presente en este momento.<\/em><\/p>\n<p><em>El Reino de Dios no es \u00fanicamente la Iglesia. \u00a1Cuidado!, no lo identifiques \u00fanicamente con la Iglesia. Es verdad, est\u00e1 en ella, pero la sobrepasa. Porque el Reino de Dios es la relaci\u00f3n de amor entre Dios Padre y nosotros, y se hace presente especialmente cuando le decimos un \u201cs\u00ed\u201d a Dios, cuando aceptamos su voluntad y se realiza ac\u00e1 en la tierra, como decimos al rezar el Padre Nuestro. Por eso, el Reino de Dios es m\u00e1s grande que la Iglesia. Aunque, por supuesto, la Iglesia en cada uno de nosotros, est\u00e1 llamada a vivirlo de una manera especial, m\u00e1s profunda, m\u00e1s radical.<\/em><\/p>\n<p><em>El Reino de Dios \u2014dice hoy Jes\u00fas\u2014 es un grano de mostaza. Es chiquitito, empieza con lo chiquito, como cualquier comienzo. Todo crece lentamente. Es la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas, casi insignificante&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Y as\u00ed empez\u00f3 el Reino de Dios en tu vida y en la m\u00eda. As\u00ed empez\u00f3 cuando nos bautizaron, cuando recibimos la fe, cuando nos convertimos, cuando de a poquito recibimos las ense\u00f1anzas de las cosas de Dios y dejamos que vayan germinando y creciendo. Empez\u00f3 de a poquito y hoy creci\u00f3 much\u00edsimo en tu coraz\u00f3n y en el m\u00edo, pero quiere crecer todav\u00eda mucho m\u00e1s para cobijar a otros.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy el Reino de Dios en tu vida tambi\u00e9n comienza como un grano de mostaza. Tratemos de que se extienda como las ramas de este arbusto. Tratemos de que hoy en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestras familias, con nuestros padres, hermanos, con los hijos; a trav\u00e9s de ese \u201cs\u00ed\u201d que le demos a Dios, y logrando que se haga su voluntad, se convierta en una posibilidad para otros, para que los dem\u00e1s se cobijen, se sientan abrazados por el amor de Dios, que tengan un lugar donde estar. El Reino de Dios abre las puertas y el coraz\u00f3n a todos.<\/em><\/p>\n<p><em>El Reino de Dios tambi\u00e9n es levadura \u2014dice Jes\u00fas. No se ve, pero se mezcla con harina y logra formar una masa rica para que otros se alimenten. El Reino de Dios est\u00e1 en medio de este mundo. Vos est\u00e1s en medio del mundo. Ahora est\u00e1s viajando o est\u00e1s por ir a tu trabajo. Est\u00e1s estudiando o est\u00e1s descansando, pero est\u00e1s en el medio del mundo y ten\u00e9s que hacer &#8220;fermentar&#8221; la masa. Ten\u00e9s que darle forma a la masa de este mundo que, sin levadura, sin el Reino de Dios, sin ese \u201cs\u00ed\u201d chiquito que le damos a Dios, no tiene sentido. Es aburrido.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, pregunt\u00e9monos hoy de qu\u00e9 manera podemos ayudar a que esta &#8220;masa&#8221; del mundo que a veces vive como sin Dios, y a veces tambi\u00e9n en nuestra vida por ah\u00ed estamos viviendo como si Dios no existiera\u2026 en qu\u00e9 manera podemos ayudar, podemos colaborar. Pregunt\u00e9monos si esa masa hoy puede fermentar y as\u00ed poder vivir el Reino en nuestro d\u00eda, en cada cosa sencilla que nos toque vivir.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas propuso a la gente otra par\u00e1bola: \u00abEl Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembr\u00f3 en su campo. 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