{"id":2554,"date":"2023-08-01T00:00:55","date_gmt":"2023-08-01T03:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2554"},"modified":"2023-08-02T12:01:59","modified_gmt":"2023-08-02T15:01:59","slug":"xvii-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvii-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XVII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2554-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/01agosto-audio-XVII-MartesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/01agosto-audio-XVII-MartesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/01agosto-audio-XVII-MartesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/01agosto-audio-XVII-MartesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Dejando a la multitud, Jes\u00fas regres\u00f3 a la casa; sus disc\u00edpulos se acercaron y le dijeron: \u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a en el campo.\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l les respondi\u00f3: \u00abEl que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la ciza\u00f1a son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los \u00e1ngeles.<\/p>\n<p>As\u00ed como se arranca la ciza\u00f1a y se la quema en el fuego, de la misma manera suceder\u00e1 al fin del mundo. El Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, y estos quitar\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a los que hicieron el mal, y los arrojar\u00e1n en el horno ardiente: all\u00ed habr\u00e1 llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos resplandecer\u00e1n como el sol en el Reino de su Padre.<\/p>\n<p>\u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Es interesante ir aprendiendo lo que la palabra de Dios dice sobre s\u00ed misma, que, en definitiva, en cierta manera, es lo que Dios dice sobre s\u00ed mismo, sobre lo que \u00e9l quiere decirnos. Si Dios es el que habla por medio de su palabra escrita, entonces quiere decir que Dios nos habla de s\u00ed mismo a nosotros y tambi\u00e9n nos habla de nosotros, a nosotros. Parece un trabalenguas, pero es as\u00ed. Pero entonces, quiere decir, y en esto quiero que prestemos atenci\u00f3n, que la palabra escrita, es solo un medio, un instrumento por el cual Dios nos dice c\u00f3mo es \u00e9l y c\u00f3mo somos nosotros. Y, podr\u00edamos agregar, y c\u00f3mo quiere que seamos nosotros.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Sintetizo esto que quiero decir: una cosa es hablar de la palabra de Dios escrita, la que encontramos en la Biblia y por eso podr\u00edamos llamarla mejor\u2026 Sagrada Escritura, y otra cosa es hablar de la Palabra de Dios con may\u00fascula que, para tu sorpresa y la m\u00eda, alguna vez cuando lo aprend\u00ed, es \u201cmucho m\u00e1s que la Biblia\u201d. Porque la Palabra de Dios, con may\u00fascula, en realidad, no es una cosa escrita, no es una transmisi\u00f3n oral, sino que es Jes\u00fas. Jes\u00fas es la palabra de Dios. \u00bfComprendemos esto? Como dec\u00eda el Evangelio del Domingo: \u201c\u00bfComprenden esto?\u201d. Jes\u00fas es la Palabra de Dios para todos, para todos los hombres. Es todo lo que Dios nos quiso y nos seguir\u00e1 diciendo. Y Jes\u00fas habla m\u00e1s all\u00e1 de la Biblia, aunque, por supuesto, que la Biblia es el lugar privilegiado, es el mejor de todos, por decirlo as\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, cuando digo que aprendamos qu\u00e9 nos dice la palabra de Dios sobre s\u00ed misma, me refiero a la Sagrada Escritura. Qu\u00e9 nos dice la escritura sobre lo que es la misma escritura y lo que hace en nuestra vida. Por supuesto que lo podemos aplicar a Jes\u00fas, porque Jes\u00fas tambi\u00e9n habla de s\u00ed mismo para que conozcamos su coraz\u00f3n y el del Padre. \u00bfComprendemos esto? Espero que s\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>La carta a los hebreos dice as\u00ed: &#8220;La Palabra de Dios es viva y eficaz y es m\u00e1s cortante que cualquier espada de doble filo&#8221;.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00ed. La palabra de Dios es viva, pero tambi\u00e9n es eficaz, o tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que es eficaz porque est\u00e1 viva, porque es viva. Solo lo que est\u00e1 vivo puede dar vida y esa es su eficacia, la vida. La palabra de Dios escrita es eficaz, quiere decir que dice lo que hace y hace lo que dice. No se comporta como nos pasa a nosotros, que muchas veces no vivimos lo que decimos. Es eficaz en nuestra vida cuando la escuchamos con constancia. Siempre termina dando fruto y esa es la maravilla. Lo que te est\u00e1 pasando a vos ahora, est\u00e1 dando fruto y produce en nosotros lo que nos va diciendo. Como que va trabajando interiormente, silenciosamente, con el tiempo, con paciencia, es verdad, si se escucha con amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Es lindo saber eso. Es lindo creer en esto. Cre\u00e9. Creamos en esto. Son innumerables las personas. Te lo digo en serio y es para dar gloria a Dios, que me dicen que, gracias a escuchar la palabra de Dios todos los d\u00edas, su vida se transform\u00f3, pero se transform\u00f3 en serio. Si todav\u00eda no cre\u00e9s que sea eficaz, es porque todav\u00eda no pudiste experimentar esta realidad, no pudiste escuchar con un coraz\u00f3n abierto y dispuesto. No le dedicaste tanto tiempo. No nos rindamos. No bajes los brazos. No nos cansemos. Todos estamos en la lucha en todo tiempo, en todo momento. Todos estamos en este camino. Todos tenemos que caminar escuchando. Tenemos que volver a empezar siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos ense\u00f1a algo muy lindo: el inter\u00e9s de los disc\u00edpulos por saber m\u00e1s, por comprender. No creyeron que \u201cse las sab\u00edan todas\u201d. No creyeron que hab\u00edan comprendido. \u00bfTe acord\u00e1s que el mismo Jes\u00fas dice que la mayor dificultad por la cual la palabra de Dios no da fruto en nuestra vida es por la falta de comprensi\u00f3n o sea por la ignorancia? Somos ignorantes en las \u201ccosas de Dios\u201d y por lo tanto en sus palabras. \u00bfLo sab\u00edamos? A veces nos convencemos de que las par\u00e1bolas de Dios, incluso en la catequesis se ense\u00f1an as\u00ed, son una especie de lindos \u201ccuentitos\u201d para ni\u00f1os y creemos que las comprendemos f\u00e1cilmente, pero la mayor\u00eda de las veces nuestra comprensi\u00f3n es superficial.<\/em><\/p>\n<p><em>Se queda ah\u00ed arriba nom\u00e1s, sin tocar fondo, y si no toca fondo, si no toca el coraz\u00f3n, no echa ra\u00edz, no termina de ser eficaz. Se\u00f1or: \u00abExplicanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a en el campo.\u00bb Qu\u00e9 lindo poder decirle eso hoy a Jes\u00fas, pero con todas las palabras. \u201cExplicanos algo m\u00e1s de lo que creemos que ya sabemos. Ayudanos a comprender que en realidad no comprendemos nada. Ayudanos a no darnos el lujo de decir que \u201cya est\u00e1\u201d, ya no necesitamos explicaciones, ya no necesitamos hacernos m\u00e1s preguntas\u201d Dichoso aquel que pregunta siempre porque siempre se da cuenta de que jam\u00e1s puede saberlo todo. Dichoso aquel que al escuchar la palabra de Dios de cada d\u00eda le dice a Jes\u00fas, con humildad y sencillez, \u201cJes\u00fas, \u00bfme explic\u00e1s mejor lo que dijiste? \u00bfMe explic\u00e1s lo mismo, pero bajado a mi tierra-coraz\u00f3n, a mi pobre comprensi\u00f3n? \u00bfMe lo explic\u00e1s para que pueda vivirlo en mi vida? Dichoso el que cada d\u00eda se toma el trabajo de escuchar a Jes\u00fas y pedirle que sea \u00e9l mismo el que le explique y no solo el sacerdote de turno, aunque nos puede salir bien, pero\u2026 sino que sea \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Dichoso el que no considera a la palabra de Dios algo m\u00e1s en su vida ni la compara con cualquier escrito, sino aquel que toma conciencia de que es \u201cviva y eficaz\u201d, que da vida y cambia la vida y, de golpe, se va dando cuenta que no hay palabras m\u00e1s lindas que las palabras que salen de la boca de Dios. Dichoso aquel que dedica m\u00e1s tiempo en su d\u00eda para escuchar a Dios y no tanto en escuchar palabras de la televisi\u00f3n, de las novelas, de las series, de las \u201cmalas-noticias\u201d, de los chismes, de las calumnias, de los juicios apresurados, de los que se las \u201csaben todas\u201d y se creen los mes\u00edas de este mundo, de un mundo que \u00fanicamente y lo salva Jes\u00fas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy seamos dichosos oyentes de la palabra de Dios. Hoy seamos humildes \u201cpreguntones\u201d y d\u00e9monos el lujo de preguntarle a Jes\u00fas todo lo que necesitamos. Hoy reconozcamos nuestra ignorancia y volvamos a escuchar o leer la palabra para descubrir algo nuevo, algo que no sab\u00edamos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dejando a la multitud, Jes\u00fas regres\u00f3 a la casa; sus disc\u00edpulos se acercaron y le dijeron: \u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a en el campo.\u00bb \u00c9l les respondi\u00f3: \u00abEl que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la ciza\u00f1a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2542,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-2554","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2554"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2589,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2554\/revisions\/2589"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2542"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}