{"id":2577,"date":"2023-08-05T00:00:09","date_gmt":"2023-08-05T03:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2577"},"modified":"2023-08-02T12:04:49","modified_gmt":"2023-08-02T15:04:49","slug":"xvii-sabado-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvii-sabado-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XVII S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2577-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/05agosto-audio-XVII-SabadoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/05agosto-audio-XVII-SabadoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/05agosto-audio-XVII-SabadoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/05agosto-audio-XVII-SabadoAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>La fama de Jes\u00fas lleg\u00f3 a o\u00eddos del tetrarca Herodes, y \u00e9l dijo a sus allegados: \u00abEste es Juan el Bautista; ha resucitado de entre los muertos, y por eso se manifiestan en \u00e9l poderes milagrosos.\u00bb<\/p>\n<p>Herodes, en efecto, hab\u00eda hecho arrestar, encadenar y encarcelar a Juan, a causa de Herod\u00edas, la mujer de su hermano Felipe, porque Juan le dec\u00eda: \u00abNo te es l\u00edcito tenerla.\u00bb Herodes quer\u00eda matarlo, pero ten\u00eda miedo del pueblo, que consideraba a Juan un profeta.<\/p>\n<p>El d\u00eda en que Herodes festejaba su cumplea\u00f1os, la hija de Herod\u00edas bail\u00f3 en p\u00fablico, y le agrad\u00f3 tanto a Herodes que prometi\u00f3 bajo juramento darle lo que pidiera.<\/p>\n<p>Instigada por su madre, ella dijo: \u00abTr\u00e1eme aqu\u00ed sobre una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.\u00bb<\/p>\n<p>El rey se entristeci\u00f3, pero a causa de su juramento y por los convidados, orden\u00f3 que se la dieran y mand\u00f3 decapitar a Juan en la c\u00e1rcel. Su cabeza fue llevada sobre una bandeja y entregada a la joven, y esta la present\u00f3 a su madre. Los disc\u00edpulos de Juan recogieron el cad\u00e1ver, lo sepultaron y despu\u00e9s fueron a informar a Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Un consejo para hoy y para siempre, para m\u00ed mismo y para vos, para los tuyos: \u00a1No le aflojes!, como se dice ac\u00e1 en Argentina. \u00a1Te lo pido por favor, no le aflojes! Muchas cosas podemos dejar de hacer en nuestra vida, much\u00edsimas. Muchas cosas cambian, es verdad. Muchas cosas duelen; y cosas que cambian, y es bueno que as\u00ed sean. Las que duelen nos gustar\u00eda que pasen r\u00e1pido, pero hay algo que no debe cambiar nunca y debe permanecer siempre, a\u00fan en las dificultades m\u00e1s complicadas, y es\u2026 el seguir escuchando. \u201cLa Palabra de Dios es viva y eficaz, m\u00e1s cortante que espada de doble filo\u201d. No dejes de escuchar la Palabra cada d\u00eda. No importa c\u00f3mo. Yo a veces, es verdad que exijo un poco. Te exijo un poco, pero no importa, a veces, c\u00f3mo est\u00e9s, con qui\u00e9n y por medio de qui\u00e9n. No importa si est\u00e1s triste, alegre, deprimido, sin esperanza.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Al contrario, tirate en la cama y ponete a escuchar la Palabra de Dios. Lo importante, en principio, es escuchar. Aunque a veces, no podamos ahondar demasiado. Por eso, \u00a1no le aflojemos! \u00a1No le aflojemos! Terminemos esta semana dici\u00e9ndonos otra vez al coraz\u00f3n: \u201c\u00a1Quiero seguir escuchando Se\u00f1or! \u00a1Me hace tanto bien! Aunque a veces no entienda, aunque a veces no pueda cambiar, aunque a veces no comprenda. Me hace tanto bien. \u00a1No quiero, no puedo dejar de escuchar!\u201d Dig\u00e1mosle hoy a Jes\u00fas: \u201c\u00a1No quiero dejar de escuchar! No quiero caer en la tentaci\u00f3n, tan tentadora, de pensar que ya est\u00e1, de aburrirme de tu amor, de tu coraz\u00f3n, de cansarme de Dios. No permitas eso\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Si te dan ganas de aflojar, pens\u00e1 en esos d\u00edas en los que la palabra te cambi\u00f3, te ayud\u00f3. Algunos d\u00edas ayuda m\u00e1s, otros menos. Es verdad, depende, pero siempre ayuda. Esto es verdad y nos ayuda mucho a todos, porque estamos unidos por la misma palabra, la palabra que transmite una verdad.<\/em><\/p>\n<p><em>La misma verdad que defendi\u00f3 Juan el Bautista hasta el final de su vida y por la que tuvo que morir decapitado. S\u00ed, es verdad. Si escuchamos esta lectura de Algo del Evangelio de hoy parece una pel\u00edcula. Esas que vimos tantas veces, pero esto pas\u00f3 en la realidad. Pidieron la cabeza de Juan llevada en una bandeja. Toda una imagen de lo que es capaz de hacer el ser humano, cuando el odio y la envidia anidan en su coraz\u00f3n, cuando se olvida la verdad, como tantas cosas que escuchamos d\u00eda a d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy no hay muchas palabras de Juan, no habla directamente. Simplemente dec\u00edan que dec\u00eda \u00e9l: &#8220;No te es l\u00edcito tener a la mujer de tu hermano&#8221;. Dec\u00eda la verdad, eso que algunos les molesta. \u00bfC\u00f3mo le molesta a tanta gente escuchar la verdad, incluso dentro de la Iglesia? Hay gente que se escandaliza porque uno dice las cosas que dice \u201cen Jes\u00fas\u201d, incluso hasta te pueden tildar de imprudente, porque la verdad divide. S\u00ed, es verdad, la verdad genera grieta, como se dice hoy, pero es la misma verdad que proclam\u00f3 Jes\u00fas, la misma verdad que proclam\u00f3 Juan el Bautista. No tengamos miedo a decir la verdad, con amor, pero decir la verdad. Juan el Bautista lo hizo.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero s\u00ed, el evangelio est\u00e1 lleno de palabras de otros. Volviendo a lo anterior, pero podr\u00edamos decir que s\u00ed el evangelio est\u00e1 lleno de palabras de otros; palabras de mentiras, cobard\u00edas, enga\u00f1os, vendettas, falsos juramentos, hipocres\u00eda, vanidad. Todo para terminar, finalmente, matando a la verdad, para acallarla, aunque no pudieron. As\u00ed es la historia de este mundo que vive con tanta hipocres\u00eda, que odia la verdad y le gusta vivir en las sombras, en las tinieblas, desde siempre y, m\u00e1s todav\u00eda, desde la llegada a este mundo de la Verdad, con may\u00fascula, que es Jes\u00fas. As\u00ed act\u00faa la cobard\u00eda en nuestro coraz\u00f3n cuando no nos animamos a jugarnos por la verdad por miedo o por bronca, incluso matamos algunas verdades de los otros o matamos a otros con nuestras supuestas verdades.<\/em><\/p>\n<p><em>El martirio de San Juan el Bautista es espejo que, por contraste, muestra la debilidad de este mundo y de nuestros corazones que les cuesta much\u00edsimo reconocer y jugarse por la verdad, incluso hasta derramar la sangre. \u00a1C\u00f3mo cuesta encontrar personas que se jueguen por la verdad! \u00a1C\u00f3mo cuesta incluso dentro de nuestras familias, de la Iglesia! \u00a1C\u00f3mo cuesta encontrar cristianos que realmente est\u00e9n dispuestos a morir por la verdad, que no tengan miedo de hablar y defender a Jes\u00fas! Reina hoy la dictadura del relativismo. Reina hoy una dictadura distinta a la que el mismo relativismo le encanta se\u00f1alar, la dictadura del relativismo. No pod\u00e9s decir lo que pens\u00e1s, porque te crucifican. Da tristeza cuando los cristianos somos cobardes y no nos animamos a defender y a hablar de Jes\u00fas, a dar la vida por \u00e9l como \u00e9l la dio por nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>A veces defendemos muchas verdades, pero son muy chiquitas, son intrascendentes, son superficiales. Y no defendemos la \u00fanica Verdad por la cual vale la pena vivir y morir. Cuando tomamos conciencia de que alguien nos am\u00f3 hasta el extremo y dio la vida por nosotros, vamos entendiendo que nuestra vida no tiene sentido si no vamos por el mismo camino; que no vale la pena sufrir por bagatelas, sino \u00fanicamente por el amor de Jes\u00fas, por amor. Esto Juan el Bautista lo entendi\u00f3 perfectamente y, por eso, termin\u00f3 con su cabeza en una bandeja, pero lo que es mejor, termin\u00f3 siendo recordado por todos nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 preferimos realmente? \u00bfPreferimos vivir acomodados y ser recordados como personas mediocres que no aportaron nada al Reino de Dios? \u00bfPreferimos vivir acomodados en nuestra comodidad? \u00bfNo es m\u00e1s lindo vivir y morir por la verdad, por Jes\u00fas, dejando algo m\u00e1s grande en este mundo, sabiendo que en cualquier momento podemos dejar de estar? \u00bfDejar algo que perdure para siempre? No alcanza con ser buenos, de esos hay muchos, sino que hay que vivir como Juan el Bautista, preparando el camino para que Jes\u00fas viva en los corazones de aquellos que andan necesitados de verdad y amor.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fama de Jes\u00fas lleg\u00f3 a o\u00eddos del tetrarca Herodes, y \u00e9l dijo a sus allegados: \u00abEste es Juan el Bautista; ha resucitado de entre los muertos, y por eso se manifiestan en \u00e9l poderes milagrosos.\u00bb Herodes, en efecto, hab\u00eda hecho arrestar, encadenar y encarcelar a Juan, a causa de Herod\u00edas, la mujer de su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2573,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-2577","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2577"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2577\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2596,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2577\/revisions\/2596"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}