{"id":2597,"date":"2023-08-06T00:00:07","date_gmt":"2023-08-06T03:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2597"},"modified":"2023-08-03T08:46:58","modified_gmt":"2023-08-03T11:46:58","slug":"fiesta-de-la-transfiguracion-del-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/fiesta-de-la-transfiguracion-del-senor\/","title":{"rendered":"Fiesta de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2597-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/06agosto-audio-FiestaTransfiguracionSenor.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/06agosto-audio-FiestaTransfiguracionSenor.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/06agosto-audio-FiestaTransfiguracionSenor.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/06agosto-audio-FiestaTransfiguracionSenor.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llev\u00f3 aparte a un monte elevado. All\u00ed se transfigur\u00f3 en presencia de ellos: su rostro resplandec\u00eda como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. De pronto se les aparecieron Mois\u00e9s y El\u00edas, hablando con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Pedro dijo a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, \u00a1qu\u00e9 bien estamos aqu\u00ed! Si quieres, levantar\u00e9 aqu\u00ed mismo tres carpas, una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas.\u00bb<\/p>\n<p>Todav\u00eda estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubri\u00f3 con su sombra y se oy\u00f3 una voz que dec\u00eda desde la nube: \u00abEste es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilecci\u00f3n: esc\u00fachenlo.\u00bb<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, los disc\u00edpulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jes\u00fas se acerc\u00f3 a ellos y, toc\u00e1ndolos, les dijo: \u00abLev\u00e1ntense, no tengan miedo.\u00bb<\/p>\n<p>Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie m\u00e1s que a Jes\u00fas solo. Mientras bajaban del monte, Jes\u00fas les orden\u00f3: \u00abNo hablen a nadie de esta visi\u00f3n, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En este d\u00eda celebramos la fiesta de la Transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas, del Se\u00f1or. D\u00eda que celebramos uno de los \u201cmisterios\u201d m\u00e1s importantes de su vida. Uno de esos acontecimientos que nos ense\u00f1an tanto, que nos instruyen m\u00e1s all\u00e1 de las palabras. Nos instruyen por el hecho mismo de que pasaron. Todo lo que pas\u00f3, le pas\u00f3 a Jes\u00fas en su vida, es lo que de alguna manera nos pasa y nos pasar\u00e1 a nosotros, nos demos cuenta o no tanto. De una manera u otra, m\u00edsticamente pasaremos por lo que pas\u00f3 Jes\u00fas. \u00c9l lo pas\u00f3, en realidad, tambi\u00e9n para ense\u00f1arnos a pasarlo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Pienso que podemos empezar este audio dici\u00e9ndonos a nosotros mismos: \u201c\u00a1No te olvides, no te olvides por favor! No nos olvidemos de las caricias que nos dio Jes\u00fas con su amor a lo largo de nuestra vida. No nos olvidemos de aquellas veces que experimentamos el \u201ccielo en la tierra\u201d. Eso es la transfiguraci\u00f3n. No nos olvidemos de ese d\u00eda en el que dijimos: \u201cQu\u00e9 lindo ser\u00eda que esto dure para siempre\u201d. No nos olvidemos de esos momentos en los que nos dimos cuenta de que est\u00e1bamos enamorados de Jes\u00fas y pensamos en lo linda que es la vida con \u00e9l. No nos olvidemos de ese retiro espiritual que hicimos en donde nos dimos cuenta de que es imposible dudar de su presencia en este mundo. \u00a1No nos olvidemos, por favor! No nos olvidemos de esa misi\u00f3n o de esa obra de caridad en la que nos dimos cuenta de que vale la pena dar la vida por los dem\u00e1s y pensamos para adentro: \u201cOjal\u00e1 que toda la vida sea una entrega, una misi\u00f3n para los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Estar\u00e1s pensando porqu\u00e9 empec\u00e9 as\u00ed este audio. En realidad, tanto no lo s\u00e9. Casi siempre, cuando empiezo el audio no s\u00e9 mucho por d\u00f3nde empezar y es ah\u00ed donde experimento, claramente, que es Jes\u00fas siempre el que me gu\u00eda cada d\u00eda, para empezar, para saber qu\u00e9 decir y para terminar. A veces el cansancio, como todo, las dudas, las dificultades, las contradicciones, las murmuraciones, las cr\u00edticas, los propios miedos, nos hacen olvidar de las cosas lindas de la vida, de los momentos en los que tuvimos certezas, que parec\u00edan que nunca \u00edbamos a olvidar. \u00bfTe pas\u00f3? A m\u00ed s\u00ed, much\u00edsimas veces. A veces nos gana el cansancio y el des\u00e1nimo, nos gana por cansancio. Pero Jes\u00fas ya no quiere que dudemos y nos dejemos vencer. \u00c9l se esmera cada d\u00eda para que no olvidemos su amor, para que no nos dejemos vencer por la duda, por la comodidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy me surgi\u00f3 este deseo de decirte y decirme a m\u00ed mismo, decirnos a todos: \u201cNo nos olvidemos de nuestras transfiguraciones\u201d. No nos olvidemos de esos momentos en los que Jes\u00fas se nos \u201cmostr\u00f3\u201d, se nos manifest\u00f3 y se nos qued\u00f3 en el coraz\u00f3n para siempre. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s podemos esperar? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s pretendemos recibir? Para el cielo falta, tenemos que asumirlo, mientras tanto hay que seguir este camino. Hay que bajar de la monta\u00f1a en donde todo era tan lindo, donde quer\u00edamos permanecer para siempre. No podemos pretender todo el cielo en la tierra por anticipado. Eso no es real, solo podemos pretender un \u201cpedacito\u201d. Es lo que le pas\u00f3 a Pedro. Es lo que hubiese pretendido cualquiera de nosotros ante semejante momento. Tan, pero tan emocionante y lindo debe haber sido ese momento que Pedro ni siquiera pretendi\u00f3 una carpa para \u00e9l. Se conformaba con dormir a cielo abierto, no le importaba nada. Carpa para todos, menos para \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>En esta fiesta, en Algo del Evangelio, por un ratito se nos muestra el final del trayecto, del camino de nuestra vida, para que no se nos ocurra abandonar por las dificultades que vivimos durante este largo y duro camino. Las pruebas y tentaciones son muchas veces duras. Las ca\u00eddas son fuertes, nos golpeamos duro y a veces son repetidas, parece que estamos como knock-out. Pero nosotros \u201crespiramos\u201d otro aire, debemos respirar el aire de Jes\u00fas: el aire de la \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d. \u00c9l se transfigur\u00f3 no para los fuertes, sino para los d\u00e9biles, para nosotros, para vos y para m\u00ed, para darnos fuerza mostr\u00e1ndonos el fin de nuestra vida, el \u201cpara qu\u00e9 estamos hechos\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>El aire de la transfiguraci\u00f3n es el aire de saber que Jes\u00fas est\u00e1 y es el due\u00f1o de todo y estar\u00e1 siempre, de tu vida y de la m\u00eda. Tranquilos, tranquilas. Tenemos que estar tranquilos, con paz. \u00c9l venci\u00f3 las tentaciones. Nos ayuda a vencerlas y nos ense\u00f1a a descansar en \u00e9l, en lo que vendr\u00e1, en saber que alg\u00fan d\u00eda disfrutaremos de ese momento eterno que nadie nos podr\u00e1 quitar. Tranquilos, no nos inquietemos. La vida tiene muchos montes \u201ccalvarios\u201d, es verdad, pero tranquilos. En la vida tambi\u00e9n hay \u201cmontes en donde Jes\u00fas se nos manifiesta, se transfigura\u201d, donde se nos muestra como lo que es, en su divinidad, su santidad, su paz, ese gozo que no se puede explicar con ninguna palabra de esta tierra.<\/em><\/p>\n<p><em>Mientras tanto, mientras caminamos\u2026 \u00bfQu\u00e9 debemos hacer? Escuchar al Hijo. Escuchar a Jes\u00fas, como nos dice el Padre. \u00bfTe parece poco? Es todo. El que escucha: se cae, se cansa, se desilusiona, se enoja, se entristece, se llena de alegr\u00eda, se pasa de rosca a veces, se estanca, pero no se aparta de Jes\u00fas. El que deja de escuchar la palabra de Jes\u00fas, se aleja de \u00e9l y se pierde. \u00bfEstamos escuchando o ya dejamos de escuchar?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llev\u00f3 aparte a un monte elevado. 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