{"id":2603,"date":"2023-08-07T00:00:28","date_gmt":"2023-08-07T03:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2603"},"modified":"2023-08-03T08:51:54","modified_gmt":"2023-08-03T11:51:54","slug":"xviii-lunes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xviii-lunes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XVIII Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2603-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/07agosto-audio-XVIII-LunesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/07agosto-audio-XVIII-LunesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/07agosto-audio-XVIII-LunesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/07agosto-audio-XVIII-LunesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al enterarse de la muerte de Juan el Bautista, Jes\u00fas se alej\u00f3 en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dej\u00f3 las ciudades y lo sigui\u00f3 a pie. Cuando desembarc\u00f3, Jes\u00fas vio una gran muchedumbre y, compadeci\u00e9ndose de ella, cur\u00f3 a los enfermos.<\/p>\n<p>Al atardecer, los disc\u00edpulos se acercaron y le dijeron: \u00abEste es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos.\u00bb<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas les dijo: \u00abNo es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos.\u00bb<\/p>\n<p>Ellos respondieron: \u00abAqu\u00ed no tenemos m\u00e1s que cinco panes y dos pescados.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abTr\u00e1iganmelos aqu\u00ed\u00bb, les dijo.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tom\u00f3 los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, parti\u00f3 los panes, los dio a sus disc\u00edpulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud.<\/p>\n<p>Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los ni\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Empezamos esta semana con ganas de encarar las cosas de nuestra vida, con ganas de que la Palabra de Dios nos ilumine; por eso hoy tomaremos un texto del salmo 118 donde seguimos aprendiendo qu\u00e9 nos dice la Palabra de Dios sobre ella misma, en realidad te invito a empezar esta semana de esa manera, a poner el coraz\u00f3n, a poder ver, a poder ver a Dios en todas las cosas. Dice el salmo 118 as\u00ed: \u00abTu palabra es una l\u00e1mpara para mis pasos y una luz en mi camino\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>La Palabra de Dios ilumina \u2013esta imagen es muy linda\u2013 ilumina nuestra manera de pensar, nuestros sentimientos, nuestros deseos; quiere iluminar. \u00bfQu\u00e9 hace la luz natural en nuestra vida? En definitiva, nos permite ver lo que no podemos ver cuando esa luz no est\u00e1; aunque nuestros ojos est\u00e9n abiertos, cuando no hay luz, no podemos ver. Bueno&#8230; este ejemplo tan sencillo nos ense\u00f1a que la Palabra de Dios nos permite ver lo que, por ignorancia, por incapacidad, por olvido, por preocupaciones, por nuestra ceguera, a veces no podemos ver; la Palabra de Dios quiere ser l\u00e1mpara en nuestro camino, luz en nuestro sendero. Incluso Jes\u00fas mismo se presenta en el Evangelio de Juan como la luz del mundo: \u00abYo soy la Luz del mundo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Pidamos entonces en este d\u00eda que la Palabra de Dios nos pueda iluminar, que pueda iluminar nuestro camino, lo que vamos a hacer hoy; lo que hiciste tambi\u00e9n porque pod\u00e9s mirar para atr\u00e1s y decir: \u00bfC\u00f3mo viv\u00ed este d\u00eda? Ojal\u00e1 que hoy la Palabra act\u00fae como l\u00e1mpara para nuestros pasos. Por eso tambi\u00e9n podemos dejar que la Palabra ilumine lo que dijimos ayer, lo que estamos contemplando del Evangelio de Juan, en donde se nos invita a ver a Jes\u00fas tambi\u00e9n como nuestro alimento, nuestro alimento espiritual. Somos esp\u00edritu y cuerpo. Pero necesitamos fundamentalmente saciar nuestro hambre que a veces no nos deja estar en paz, nuestro hambre de amor. Es as\u00ed que Jes\u00fas ayer, domingo, se nos presentaba como el Pan de Vida, se nos invitaba a poder buscarlo a \u00e9l. \u00bfPor qu\u00e9 estamos trabajando? \u00bfD\u00f3nde estamos poniendo nuestro coraz\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde estamos poniendo nuestras fuerzas?<\/em><\/p>\n<p><em>De Algo del Evangelio de hoy quiero resaltar dos cosas que nos pueden ayudar a iluminar nuestra vida concretamente. Los disc\u00edpulos ante esta actitud de Jes\u00fas, que al ver a la multitud se compadece y quiere darles de comer; y los disc\u00edpulos de alguna manera se desentienden \u2013vemos esa actitud\u2013, se desentienden como cualquiera de nosotros por ah\u00ed lo har\u00eda, porque no pueden creer, no podemos creer ni entender c\u00f3mo es que Jes\u00fas pretende darle de comer a tanta gente con tan poco. \u00abAqu\u00ed no tenemos nada m\u00e1s que cinco panes y dos pescados\u00bb: esa es la actitud de los disc\u00edpulos. Pero, por contraste, \u00bfcu\u00e1l es la actitud de Jes\u00fas? \u00c9l dice: \u00abDenles ustedes de comer\u00bb. Como ya dijimos alguna vez, en definitiva, pretende que ellos se \u00abse hagan cargo\u00bb tambi\u00e9n del problema. \u00bfCu\u00e1ntas veces nosotros no nos hacemos cargo de las cosas que nos pasan alrededor, del hambre de este mundo, de las situaciones de miseria, que muchas veces vemos y nos topamos d\u00eda a d\u00eda por las calles? \u00bfCu\u00e1ntas veces evitamos jug\u00e1rnosla por las realidades que nos tocan vivir; las realidades de nuestros lugares, las realidades de injusticia, de falta de alimento, de nuestra propia familia, de alguna enfermedad?<\/em><\/p>\n<p><em>Estamos esquivando a veces ese familiar enfermo que tenemos que ver, estamos esquivando hablar con nuestra mujer, con nuestros hijo, con nuestro marido, porque no queremos enfrentar las situaciones, estamos esquivando hablar con aquel que se merece nuestro o\u00eddo. \u00abNo, no se puede, esto no se puede solucionar\u00bb, podemos llegar a decir a veces. Y Jes\u00fas hoy nos invita y nos anima a hacernos cargo sabiendo que finalmente \u00e9l es el que har\u00e1 las cosas a trav\u00e9s nuestro. \u00c9l no nos pide que tengamos una actitud de omnipotencia, sino que nos pide que nos entreguemos, una actitud de generosidad: \u00abDame lo que ten\u00e9s, no pienses que es poco; y aunque sea poco d\u00e1melo, porque Yo voy a ser el que lo voy a hacer en definitiva, yo voy a ser fecundo, Yo voy a hacer que ese amor se derrame sobre los dem\u00e1s\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Hac\u00e9 algo hoy, dej\u00e1 que Jes\u00fas te diga: \u00abDame esos cinco panes y dos pescados que Yo los voy a multiplicar\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, podemos parafrasear algo que Jes\u00fas nos diga este d\u00eda. Dale vos de comer; frenate hoy y dale vos de comer a ese que pasa siempre; frenate y habl\u00e1 con quien ten\u00e9s que hablar; ped\u00ed perd\u00f3n al que ten\u00e9s que pedir perd\u00f3n; hac\u00e9 algo, no esperes el milagro sin tu participaci\u00f3n. Hoy Jes\u00fas nos ense\u00f1a a que \u00e9l nos quiere hacer participar de sus milagros, de esa maravillosa actitud de la compasi\u00f3n de Dios para con el mundo, porque el mayor milagro de Jes\u00fas, en definitiva, es derramar su amor sobre tantos que lo necesitan, a trav\u00e9s de personas d\u00e9biles como vos y yo.<\/em><\/p>\n<p><em>En el fondo es tambi\u00e9n lo que intento hacer con estos audios y que intento hacerte parte; estamos de alguna manera multiplicando los panes, \u00bfcu\u00e1l pan?, el pan de la Palabra de Dios, el pan de Jes\u00fas que quiere llegar a miles y miles. Por eso tambi\u00e9n vos sos parte de esta actitud de evangelizar, vos sos parte de la Iglesia. Ay\u00fadanos, ay\u00fadanos a transmitir este Evangelio a todo el mundo. Acordate que pod\u00e9s recibir los audios directamente en tu celular, en la web (www.algodelevangelio.org) y ah\u00ed ver las distintas formas de hacerlo llegar, o escribirnos un mail a algodelevangelio@gmail.com para contar tu testimonio, para ayudarnos a evangelizar.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios nos da su Palabra, nosotros tratamos de partirla y entregarla a otros, y vos ten\u00e9s que ayudar tambi\u00e9n a repartirla a la multitud. Da la Palabra de Dios, multiplic\u00e1 la Palabra de Dios a tantos que lo necesitan.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios quiere que hoy su Palabra nos ilumine el camino, ilumine nuestros pasos, para que podamos vivir un d\u00eda en alegr\u00eda, un d\u00eda en paz junto a los que m\u00e1s queremos, y tambi\u00e9n en nuestro trabajo, en todo lo que tenemos que hacer. Que hoy una vez m\u00e1s su Palabra nos conmueva y nos cambie el coraz\u00f3n para animarnos a ser parte de este gran milagro del amor de Dios.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al enterarse de la muerte de Juan el Bautista, Jes\u00fas se alej\u00f3 en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dej\u00f3 las ciudades y lo sigui\u00f3 a pie. Cuando desembarc\u00f3, Jes\u00fas vio una gran muchedumbre y, compadeci\u00e9ndose de ella, cur\u00f3 a los enfermos. 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