{"id":2671,"date":"2023-08-18T00:00:47","date_gmt":"2023-08-18T03:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2671"},"modified":"2023-08-16T08:49:58","modified_gmt":"2023-08-16T11:49:58","slug":"xix-viernes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xix-viernes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XIX Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2671-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/18agosto-audio-XIX-ViernesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/18agosto-audio-XIX-ViernesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/18agosto-audio-XIX-ViernesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/18agosto-audio-XIX-ViernesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Se acercaron a \u00e9l algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: \u00ab \u00bfEs l\u00edcito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?\u00bb<\/p>\n<p>El respondi\u00f3: \u00ab \u00bfNo han le\u00eddo ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo var\u00f3n y mujer; y que dijo: Por eso, el hombre dejar\u00e1 a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no ser\u00e1n sino una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido.\u00bb<\/p>\n<p>Le replicaron: \u00abEntonces, \u00bfpor qu\u00e9 Mois\u00e9s prescribi\u00f3 entregar una declaraci\u00f3n de divorcio cuando uno se separa?\u00bb<\/p>\n<p>El les dijo: \u00abMois\u00e9s les permiti\u00f3 divorciarse de su mujer, debido a la dureza del coraz\u00f3n de ustedes, pero al principio no era as\u00ed. Por lo tanto, yo les digo: El que se divorcia de su mujer, a no ser en caso de uni\u00f3n ilegal, y se casa con otra, comete adulterio.\u00bb<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos le dijeron: \u00abSi esta es la situaci\u00f3n del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse.\u00bb Y \u00e9l les respondi\u00f3: \u00abNo todos entienden este lenguaje, sino s\u00f3lo aquellos a quienes se les ha concedido. En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. \u00a1El que pueda entender, que entienda!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>No se puede caminar por las aguas de este mundo por gracia de Dios, sosteni\u00e9ndose milagrosamente- como Pedro, el domingo-, y quitarle la mirada a Jes\u00fas. Es condici\u00f3n mirarlo fijo a \u00e9l. Autom\u00e1ticamente, casi, en ese momento nos hundimos y tenemos que pedir ayuda. Porque dejar de mirar a Jes\u00fas es simb\u00f3lico, es signo de haber dejado de confiar en \u00e9l, haber puesto la mirada en nuestros miedos y no en su amor y su gracia que siempre nos sostiene, aun en las tormentas. \u00bfTe acord\u00e1s del evangelio del domingo? Dec\u00eda as\u00ed: \u00abAl ver la violencia del viento, tuvo miedo y como empezaba a hundirse, grit\u00f3: \u201cSe\u00f1or, s\u00e1lvame\u201d \u00bb. Pedro empez\u00f3 a hundirse por concentrarse en su miedo, en la violencia que lo rodeaba y no en la mirada amorosa de Jes\u00fas, que seguramente lo estaba esperando con los brazos abiertos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>El mal, el pecado nos vence cuando nos dejamos guiar por otras cosas que no son el amor de Dios y todo lo que eso implica. El mal nos vence cuando nos concentramos en lo que nos \u201cpuede hacer mal\u201d, desde afuera, y no en lo que nos puede hacer bien y en el bien que estamos haciendo y que interiormente nos invade el coraz\u00f3n. Pedro en vez de maravillarse por estar \u201ccaminando sobre el agua\u201d y, de \u00faltima, mirar sus pies, sorprenderse del milagro, pierde el tiempo, se distrae. Su coraz\u00f3n y su raz\u00f3n lo traicionan, como nos pasa tambi\u00e9n a nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, si nos estamos hundiendo, si ahora estamos por pegar el grito para pedir ayuda, no le echemos la culpa a nadie. No digamos que \u201cel problema est\u00e1 afuera\u201d, que \u201cson las olas\u201d, \u201cla violencia\u201d, \u201clo que est\u00e1 pasando en este mundo ahora\u201d, \u201clo que pasa en el mundo es un desastre\u201d, \u201ctodo se viene abajo\u201d, \u201choy est\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil que antes\u201d, \u201chay m\u00e1s tentaciones\u201d, \u201chay mucha maldad e injusticia\u201d. No hay que echarle la culpa a eso. Es verdad, eso no se puede negar, pero siempre fue as\u00ed. La culpa no est\u00e1 afuera. Nos hundimos por falta de fe, por no mirar a Jes\u00fas con el coraz\u00f3n, por haber dejado la oraci\u00f3n, por habernos alejado de la Iglesia- como hizo Pedro, que se alej\u00f3 de sus amigos-, por habernos olvidado de nuestros amigos, por pensar que pod\u00edamos solos, por nuestra soberbia y tantas cosas m\u00e1s. El hundirse es el s\u00edntoma de un coraz\u00f3n encerrado, que finalmente se ahoga. Pedro no se hubiera hundido si no se hubiera ido de la barca lejos de sus amigos y si no se hubiera concentrado en sus miedos.<\/em><\/p>\n<p><em>El matrimonio cristiano es, como se dice a veces, un barquito que anda por las aguas de este mundo, golpeado por las olas y el viento en contra de tantas voces que quieren destruir la familia, pero en el cual var\u00f3n y mujer reman juntos acompa\u00f1ados por Jes\u00fas. \u00a1Qu\u00e9 linda imagen! \u00bfNo? Las dificultades no son de ahora, siempre fueron as\u00ed. Fijate en Algo del Evangelio de hoy, ya se ve c\u00f3mo a Jes\u00fas le cuestionaban, en esa \u00e9poca, sobre la posibilidad o no de divorciase por cualquier motivo. Esto es importante, por cualquier motivo. Es verdad que hoy se dice y se experimenta que la familia est\u00e1 en crisis, que hay muchas dificultades que parece que antes no estaban. Es verdad, puede ser. Es tiempo dif\u00edcil. Pero nunca fue f\u00e1cil, ser\u00eda medio ingenuo pensar as\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Hay que remar mucho, y eso es lo m\u00e1s dif\u00edcil. Hay que remar parejo, y eso es mucho m\u00e1s dif\u00edcil. El matrimonio que no rema parejo no avanza. Es m\u00e1s, puede girar en el mismo lugar, gira en falso, o bien se lo lleva la corriente para rumbos que no son de los m\u00e1s lindos. Por eso Jes\u00fas desea que los dos \u201csean una sola carne\u201d, como dice el evangelio, y que \u201cel hombre no separe lo que Dios ha unido\u201d. Porque quiere cuidar lo m\u00e1s sagrado que tiene el hombre y que lo hace m\u00e1s feliz, en donde se cultiva el amor verdadero, el que sana y santifica, aunque nuestras familias no son perfectas. El matrimonio vivido en la fe nos sana de nuestras heridas y nos santifica para elevarnos y hacernos m\u00e1s humanos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo Dios va a desear otra cosa, otro camino distinto a este? Ser\u00eda una gran contradicci\u00f3n de parte de Dios que ama para siempre y conf\u00eda en nosotros para que logremos lo que \u00e9l desea. S\u00e9 que hoy, m\u00e1s que nunca, estas palabras de Dios, de Jes\u00fas, son dif\u00edciles de entender y de aceptar incluso, a veces, son rechazadas, porque muchas personas, muchas familias, est\u00e1n heridas por la falta de amor en sus familias. Por eso nunca est\u00e1 de m\u00e1s decir que \u201clas personas que no pudieron hacer prosperar su matrimonio no est\u00e1n \u2018fuera\u2019 del amor de Dios\u201d. Y tampoco est\u00e1 de m\u00e1s decir que \u201cel hombre no debe separar lo que Dios ha unido\u201d y podr\u00edamos agregar \u201cy lo que \u00e9l quiso unir por propia decisi\u00f3n\u201d. No est\u00e1 de m\u00e1s decir que \u201chay que luchar hasta el final para mantener la familia unida haciendo todo lo posible\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Es lindo encontrar matrimonios que la \u201cremaron\u201d mucho, juntos, para seguir hasta el final. Hay miles y miles de ejemplos. Es lindo ver matrimonios grandes que viven etapas nuevas y se aman cada d\u00eda mejor. No me canso de escuchar testimonios de matrimonios que siguen perdurando. Siguen con sus dificultades, con sus luchas, con sus peleas, con sus idas y vueltas, a veces con sus separaciones moment\u00e1neas, pero siguen luchando. Siguen estando juntos, mostrando que el amor matrimonial es un reflejo del amor incondicional de Dios, que nos ama siempre y hasta el final, para toda la eternidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Pid\u00e1mosle al Se\u00f1or por tantos matrimonios que est\u00e1n en la lucha, que les cuesta, por aquellos que se han separado y no pudieron cumplir este deseo de Dios, por aquellos que est\u00e1n bien para que sigan perseverando. Recemos por las familias. Recemos para que escuchando la Palabra de Dios todos podamos comprometernos con el verdadero designio de Dios, que es que en familia descubramos su amor y que alcancemos la santidad. Es lindo saber que, a pesar del viento en contra y de la violencia de las olas de este mundo, se puede amar con fidelidad y constancia hasta que la muerte los separe. Siempre remando juntos, siempre remando parejo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se acercaron a \u00e9l algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: \u00ab \u00bfEs l\u00edcito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?\u00bb El respondi\u00f3: \u00ab \u00bfNo han le\u00eddo ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo var\u00f3n y mujer; y que dijo: Por eso, el hombre dejar\u00e1 a su padre y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2665,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-2671","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2671"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2671\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2672,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2671\/revisions\/2672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2665"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}