{"id":2692,"date":"2023-08-22T00:00:48","date_gmt":"2023-08-22T03:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2692"},"modified":"2023-08-19T09:15:17","modified_gmt":"2023-08-19T12:15:17","slug":"xx-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xx-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XX Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2692-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/22agosto-audio-XX-MartesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/22agosto-audio-XX-MartesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/22agosto-audio-XX-MartesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/22agosto-audio-XX-MartesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo entonces a sus disc\u00edpulos: \u00abLes aseguro que dif\u00edcilmente un rico entrar\u00e1 en el Reino de los Cielos. S\u00ed, les repito, es m\u00e1s f\u00e1cil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos.\u00bb<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos quedaron muy sorprendidos al o\u00edr esto y dijeron: \u00abEntonces, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 salvarse?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas, fijando en ellos su mirada, les dijo: \u00abPara los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible.\u00bb<\/p>\n<p>Pedro, tomando la palabra, dijo: \u00abT\u00fa sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. \u00bfQu\u00e9 nos tocar\u00e1 a nosotros?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que en la regeneraci\u00f3n del mundo, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, que me han seguido, tambi\u00e9n se sentar\u00e1n en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y el que a causa de mi Nombre deje casa, hermanos o hermanas, padre, madre, hijos o campos, recibir\u00e1 cien veces m\u00e1s y obtendr\u00e1 como herencia la Vida eterna.<\/p>\n<p>Muchos de los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos, y muchos de los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Ir escuchando en el evangelio situaciones y comportamientos de Jes\u00fas que nos \u201cdescolocan\u201d, de alguna manera, nos sacan de esa comodidad que a veces tenemos en el pensamiento. Nos deber\u00eda hacer bien o, por lo menos, ayudar a darnos cuenta de que, muchas veces, nuestros pensamientos no son los de Dios. No pensamos como \u00e9l piensa y como quiere que pensemos. Por eso vamos a continuar reflexionando un poco con el evangelio del domingo, en donde, parad\u00f3jicamente, Jes\u00fas elogia la fe de una mujer que, supuestamente, para los otros no ten\u00eda fe. \u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1o!, \u00bfno? Una mujer considerada pagana termina demostrando que ten\u00eda una fe muy grande. \u00abMujer, qu\u00e9 grande es tu fe\u00bb. Jes\u00fas, antes que nada, nos ense\u00f1a que jam\u00e1s podemos \u201csubestimar\u201d a nadie en su vivencia de la fe, que jam\u00e1s podemos adue\u00f1arnos de lo que en realidad es un regalo: la fe. Dentro de la Iglesia, estando cerca de Jes\u00fas, corremos muchos riesgos, entre ellos est\u00e1 el de \u201cmonopolizar\u201d la fe o, por decirlo as\u00ed, adue\u00f1arnos de su \u201cdistribuci\u00f3n\u201d, considerando que todo debe \u201cpasar\u201d por nosotros. Ayer dec\u00edamos que ser cristiano no es seguir una moral.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy agrego que no es seguir una doctrina, sino es seguir a una persona, que nos ense\u00f1a una doctrina y una moral. Seguir a Jes\u00fas nos \u201cmete\u201d en un camino distinto. Aprendemos a vivir de otra manera. Aprendemos una doctrina, es verdad, pero ese no es el fin\u2026 el fin es \u00e9l. Por eso tener fe, en lo m\u00e1s profundo de su significado, es \u201cfiarse\u201d de \u00e9l, creer en \u00e9l, confiar en \u00e9l, no necesariamente saber muchas cosas. Hay muchas personas muy \u201cformadas\u201d en la doctrina. Hay muchos te\u00f3logos que escriben libros y libros de Jes\u00fas, pero por ah\u00ed no tienen la fe de esta mujer del evangelio. Por ah\u00ed no conf\u00edan en Jes\u00fas de esta manera, tan intr\u00e9pida, tan confiada- valga la redundancia-. \u00a1Cu\u00e1nto tenemos para aprender todav\u00eda!<\/em><\/p>\n<p><em>Dif\u00edcilmente podremos comprender estas palabras de Jes\u00fas de Algo del Evangelio de hoy si no dejamos que \u00e9l mismo fije su mirada en nosotros y nos diga esta frase, estas palabras: \u00abPara el hombre todo esto es imposible, pero para Dios todo es posible\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Para Dios es posible que empecemos a comprender que nuestra riqueza m\u00e1s grande no pasa por las cosas que tenemos y no importa cu\u00e1nto tengamos. No es por la cantidad de bienes que poseamos que somos ricos o pobres, sino por el apego que les tengamos a esas cosas, por la fuerza con la que las \u201cagarramos\u201d. Podemos ser muy apegados a lo que tenemos siendo pobres o ricos. O al rev\u00e9s, podemos ser muy desprendidos, generosos y despreocupados de lo material, teniendo mucho o poco.<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora\u2026 hay algo que hoy dice Jes\u00fas que no podemos callarlo. Teniendo mucho, teniendo mucho es muy dif\u00edcil ser pobre de coraz\u00f3n. Es m\u00e1s dif\u00edcil ser desprendido, no ser \u201cagarrado\u201d, como se dice. As\u00ed lo dice \u00e9l: &#8220;Es muy dif\u00edcil que un rico entre en el Reino de los Cielos&#8221;. Es muy dif\u00edcil que un rico comprenda esta relaci\u00f3n de amor que es el Reino de los Cielos, en donde todos somos hermanos. Es dif\u00edcil que alguien que acumul\u00f3 mucho comprenda que lo que tiene, tambi\u00e9n, puede ser compartido, si no, no hubiera acumulado tanto. Es dif\u00edcil que un rico comprenda que los bienes de este mundo no son solo \u201cpropiedad privada\u201d, tambi\u00e9n los bienes del coraz\u00f3n. Es dif\u00edcil que un rico comprenda y asimile que la pobreza de este mundo es por falta de justicia tambi\u00e9n. Es dif\u00edcil, no hay que negarlo, sino el mundo ser\u00eda muy distinto a lo que vemos y conocemos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>El que es rico de coraz\u00f3n, teniendo mucho o poco, est\u00e1 encerrado en s\u00ed mismo. Es ego\u00edsta en el fondo. No puede ver m\u00e1s all\u00e1 de sus deseos, y sus deseos son siempre pasajeros. No aspirando a lo grande, a la magnanimidad y, adem\u00e1s, cuando los sacia ya quiere saciar otros, pero centr\u00e1ndose en s\u00ed mismo, no en los dem\u00e1s. No quiere saciar el hambre ajeno, solo el suyo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>A esto nos llama Jes\u00fas, a vos y a m\u00ed, a buscar saciar las necesidades de los otros y no \u00fanicamente las nuestras. Y la voluntad de Dios es que levantemos la cabeza y nos demos cuenta de que a otros no les toc\u00f3 lo mismo que a nosotros, que otros la est\u00e1n pasando peor y sufren mucho m\u00e1s que lo que nosotros pensamos. Y que, si somos generosos, descubriremos y tendremos la verdadera riqueza que tiene que ver con abrir nuestra vida a los dem\u00e1s, compartiendo lo que tenemos, recibiendo tambi\u00e9n de los que son pobres. No s\u00f3lo d\u00e1ndonos nosotros mismos sino tambi\u00e9n compartiendo cosas que tenemos. \u00bfCu\u00e1ntas cosas tenemos guardadas sin usar? \u00bfCu\u00e1ntas cosas compramos alguna vez pensando que servir\u00edan y terminaron tiradas por ah\u00ed? \u00a1Cu\u00e1nta riqueza tenemos todos, aunque seamos pobres! Mucha riqueza para pocos y demasiada pobreza para muchos. Hay bienes y recursos para todos, pero es verdad que no sabemos compartirlos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTe imagin\u00e1s c\u00f3mo ser\u00eda nuestra vida y nuestra sociedad si fu\u00e9semos un poco m\u00e1s pobres de coraz\u00f3n y supi\u00e9ramos compartir m\u00e1s y ayudar a crecer a los que menos tienen? Anim\u00e9monos a que Jes\u00fas nos mire a la cara, a los ojos, y nos invite a seguirlo de verdad, dejando nuestras seguridades para estar con \u00e9l y con los otros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo entonces a sus disc\u00edpulos: \u00abLes aseguro que dif\u00edcilmente un rico entrar\u00e1 en el Reino de los Cielos. 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