{"id":2715,"date":"2023-08-27T00:00:33","date_gmt":"2023-08-27T03:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2715"},"modified":"2023-08-26T12:33:31","modified_gmt":"2023-08-26T15:33:31","slug":"xxi-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxi-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXI Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2715-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/27agosto-audio-XXI-DomingoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/27agosto-audio-XXI-DomingoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/27agosto-audio-XXI-DomingoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/27agosto-audio-XXI-DomingoAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al llegar a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 dice la gente sobre el Hijo del hombre? \u00bfQui\u00e9n dicen que es?\u00bb<\/p>\n<p>Ellos le respondieron: \u00abUnos dicen que es Juan el Bautista; otros, El\u00edas; y otros, Jerem\u00edas o alguno de los profetas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abY ustedes, les pregunt\u00f3, \u00bfqui\u00e9n dicen que soy?\u00bb<\/p>\n<p>Tomando la palabra, Sim\u00f3n Pedro respondi\u00f3: \u00abT\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios vivo\u00bb.<\/p>\n<p>Y Jes\u00fas le dijo: \u00abFeliz de ti, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en el cielo. Y yo te digo: T\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecer\u00e1 contra ella. Yo te dar\u00e1 las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedar\u00e1 atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedar\u00e1 desatado en el cielo\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces orden\u00f3 severamente a sus disc\u00edpulos que no dijeran a nadie que \u00c9l era el Mes\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00bfPensaste alguna vez, para vos, qui\u00e9n es Jes\u00fas? \u00bfY qu\u00e9 har\u00edas si Jes\u00fas hoy te preguntara qui\u00e9n es \u00e9l para vos? \u00bfTe preguntaste a vos mismo alguna vez esa gran verdad que todos necesitamos responder? Es la pregunta que tarde o temprano nos tendremos que hacer o, mejor dicho, tendremos que dejar que Jes\u00fas nos haga. Pero no me refiero a que podamos responder algo \u201cteol\u00f3gicamente correcto\u201d. Cosa que, si sabemos lo m\u00ednimo indispensable de nuestra fe, lo sabremos contestar. Me refiero a poder contestar, realmente, desde el coraz\u00f3n, pero dejando que la respuesta tambi\u00e9n venga \u201cdesde arriba\u201d, desde el cielo. A eso me refiero.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Vos y yo, los que escuchamos la palabra de Dios cada d\u00eda, los que nos acercamos a la Iglesia a enriquecernos y los que no tanto, seguramente sabremos responder todos, m\u00e1s o menos bien, acertando la respuesta como lo hizo Pedro, respondiendo lo que hay que responder y no como la mayor\u00eda de la gente que segu\u00eda a Jes\u00fas, pero, que, en realidad, no sab\u00eda bien qui\u00e9n era. Pero la cuesti\u00f3n no es responder de la boca para afuera o de la cabeza pasando por la boca, sino responder lo que estamos viviendo ahora, lo que estamos creyendo. Por un lado, para nosotros es f\u00e1cil responder porque ya sabemos, de alguna manera, el \u201cfinal de la pel\u00edcula\u201d, por decirlo as\u00ed y, por otro lado, es dif\u00edcil, porque \u201csaber\u201d qui\u00e9n es Jes\u00fas, no nos asegura amarlo y seguirlo como \u00e9l quiere.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy tambi\u00e9n hay miles de personas que siguen y dicen seguir a Jes\u00fas, pero en realidad no saben bien qui\u00e9n es. No terminan de comprender su misi\u00f3n en sus vidas y en este mundo. Para muchos Jes\u00fas hoy es \u201cun santito\u201d m\u00e1s de la estanter\u00eda o un santo m\u00e1s de la cantidad de ofertas que tenemos para elegir. Jes\u00fas es \u201cv\u00edctima\u201d, por decirlo de alg\u00fan modo, de un mundo que se \u201carma\u201d un diosito a su propia medida, seg\u00fan sus criterios, caprichos y pensamientos. Por eso puede haber personas que, adem\u00e1s de en Jes\u00fas, creen en un mont\u00f3n de cosas m\u00e1s. O incluso le dan m\u00e1s importancia que a \u00e9l mismo o \u201cusan\u201d muchas otras cosas para encontrar su bienestar espiritual.<\/em><\/p>\n<p><em>Y es as\u00ed como vamos creando, sin maldad, pero creando una especie de \u201censalada de frutas\u201d de propuestas espirituales acorde, en definitiva, a nuestras necesidades. Me animo a decir que el pobre Jes\u00fas sufre mucho m\u00e1s eso que otras cosas. Sufre mucho m\u00e1s que no lo conozcamos realmente, que por muchas de nuestras infidelidades que a veces cometemos. Porque, en definitiva, no somos lo que Dios quiere que seamos. No amamos como \u00e9l quiere que amemos porque, en realidad, no terminamos de conocerlo. Si lo conoci\u00e9ramos, \u00a1cu\u00e1nto lo amar\u00edamos!<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso \u00e9l nos pregunta. Por eso en Algo del Evangelio de hoy les pregunta a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 dice la gente sobre el Hijo del hombre? \u00bfQui\u00e9n dicen que es?\u00bb. Para terminar, pregunt\u00e1ndole a los m\u00e1s cercanos: \u00abY ustedes &#8211; les pregunt\u00f3 &#8211; \u00bfqui\u00e9n dicen que soy?\u00bb Y ustedes, los que est\u00e1n m\u00e1s cerca, los que supuestamente me siguen por amor, para ustedes \u00bfqui\u00e9n soy? Y as\u00ed volvemos al principio\u2026 para vos, \u00bfqui\u00e9n es Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 har\u00edas si Jes\u00fas hoy te preguntara qui\u00e9n es \u00e9l para vos? \u00bfTe preguntaste a vos mismo alguna vez eso? Es la pregunta que tarde o temprano nos tendremos que hacer o, mejor dicho, tendremos que dejar que Jes\u00fas nos la haga.<\/em><\/p>\n<p><em>No se conoce a Jes\u00fas \u201cdesde la carne y la sangre\u201d, o sea, desde lo puramente humano, desde respuestas ya \u201chechas\u201d, desde respuestas de libros de historia o del catecismo. Se lo conoce a Jes\u00fas verdaderamente cuando se nos lo revela desde lo alto, como le pas\u00f3 a Pedro: \u00abFeliz de ti, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en el cielo\u00bb. Ese debe ser nuestro mayor anhelo, nuestro mayor deseo: \u201cConocer -como dec\u00eda San Ignacio- internamente al Se\u00f1or, para amarlo y seguirlo\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1ntos de nosotros sabemos muchas cosas de \u00e9l y, sin embargo, no terminamos de enamorarnos profundamente, no terminamos de seguirlo con todo el coraz\u00f3n? Me incluyo. El ser sacerdote, el estudiar mucho, el ense\u00f1ar catequesis, el hablar de \u00e9l y tantas cosas m\u00e1s no nos asegura un conocimiento profundo de Jes\u00fas. Al contrario, muchas veces, puede ser que nos \u201cjuegue\u201d, de alguna manera, en contra. Puede atentar contra la espontaneidad en el amor a Dios haci\u00e9ndolo muy racional, muy calculado, muy de receta, muy de librito.<\/em><\/p>\n<p><em>Pedro es feliz porque no respondi\u00f3 lo que respondieron todos, sino lo que Dios Padre le inspir\u00f3 en el coraz\u00f3n y lo llev\u00f3 a jugarse, finalmente, por Jes\u00fas. Es admirable encontrar personas que no \u201csaben\u201d nada de teolog\u00eda, nada \u201cteol\u00f3gicamente correcto\u201d de Jes\u00fas y, sin embargo, lo conocen mejor de lo que uno piensa, lo conocen por el amor, desde el amor a \u00e9l. Porque en definitiva conocer es amar y solo conoce el que ama, el que se entrega, el que conf\u00eda y no el que calcula y lo mide todo. Y as\u00ed volvemos otra vez al principio\u2026 para vos, \u00bfqui\u00e9n es Jes\u00fas?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al llegar a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 dice la gente sobre el Hijo del hombre? \u00bfQui\u00e9n dicen que es?\u00bb Ellos le respondieron: \u00abUnos dicen que es Juan el Bautista; otros, El\u00edas; y otros, Jerem\u00edas o alguno de los profetas\u00bb. \u00abY ustedes, les pregunt\u00f3, \u00bfqui\u00e9n dicen que soy?\u00bb [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2716,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-2715","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2715","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2715"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2715\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2719,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2715\/revisions\/2719"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}