{"id":2758,"date":"2023-09-04T00:00:48","date_gmt":"2023-09-04T03:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2758"},"modified":"2023-09-04T08:20:07","modified_gmt":"2023-09-04T11:20:07","slug":"xxii-lunes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxii-lunes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXII Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2758-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/04septiembre-audio-XXII-LunesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/04septiembre-audio-XXII-LunesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/04septiembre-audio-XXII-LunesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/04septiembre-audio-XXII-LunesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas fue a Nazaret, donde se hab\u00eda criado; el s\u00e1bado entr\u00f3 como de costumbre en la sinagoga y se levant\u00f3 para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isa\u00edas y, abri\u00e9ndolo, encontr\u00f3 el pasaje donde estaba escrito:<\/p>\n<p>&#8220;El Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed,<br \/>\nporque me ha consagrado por la unci\u00f3n.<br \/>\n\u00c9l me envi\u00f3 a llevar la Buena Noticia los pobres,<br \/>\na anunciar la liberaci\u00f3n a los cautivos<br \/>\ny la vista a los ciegos,<br \/>\na dar la libertad a los oprimidos<br \/>\ny proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Jes\u00fas cerr\u00f3 el Libro, lo devolvi\u00f3 al ayudante y se sent\u00f3. Todos en la sinagoga ten\u00edan los ojos fijos en \u00e9l. Entonces comenz\u00f3 a decirles: \u00abHoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de o\u00edr\u00bb.<\/p>\n<p>Todos daban testimonio a favor de \u00e9l y estaban llenos de admiraci\u00f3n por las palabras de gracia que sal\u00edan de su boca. Y dec\u00edan: \u00ab\u00bfNo es este el hijo de Jos\u00e9?\u00bb.<\/p>\n<p>Pero \u00c9l les respondi\u00f3: \u00abSin duda ustedes me citar\u00e1n el refr\u00e1n: &#8220;M\u00e9dico, c\u00farate a ti mismo&#8221;. Realiza tambi\u00e9n aqu\u00ed, en tu patria, todo lo que hemos o\u00eddo que sucedi\u00f3 en Cafarna\u00fam\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s agreg\u00f3: \u00abLes aseguro que ning\u00fan profeta es bien recibido en su tierra. Yo les aseguro que hab\u00eda muchas viudas en Israel en el tiempo de El\u00edas, cuando durante tres a\u00f1os y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azot\u00f3 a todo el pa\u00eds. Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado El\u00edas, sino a una viuda de Sarepta, en el pa\u00eds de Sid\u00f3n. Tambi\u00e9n hab\u00eda muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naam\u00e1n, el sirio\u00bb.<\/p>\n<p>Al o\u00edr estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron y, levant\u00e1ndose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intenci\u00f3n de despe\u00f1arlo. Pero Jes\u00fas, pasando en medio de ellos, continu\u00f3 su camino.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00bfA qui\u00e9n de nosotros le gusta sufrir o ver sufrir a los que m\u00e1s quieren? Eso le pas\u00f3 a Pedro ayer en el Evangelio, no quiso por supuesto que su amigo Jes\u00fas sufra. Con muy buena intenci\u00f3n, se interpuso entre la voluntad del Padre, o por lo menos lo intent\u00f3, y el deseo de Jes\u00fas de cumplirla. Es muy dif\u00edcil comprender esto, es un misterio, es el misterio tambi\u00e9n m\u00e1s profundo de nuestra fe. Dios permite el sufrimiento y lo utiliza para poder arrancarnos lo mejor de nosotros, para poder acercarnos tambi\u00e9n m\u00e1s a \u00e9l. Pedro se transform\u00f3 en un obst\u00e1culo para el camino de Jes\u00fas. Pedro tambi\u00e9n somos nosotros cuando no comprendemos este misterio del sufrimiento y pensamos como pensamos los hombres, y no sabemos ahondar en los pensamientos, en el misterio de Dios. Vamos a seguir con este tema un poco en estos d\u00edas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Esta semana empezamos a escuchar el Evangelio de Lucas \u2013te habr\u00e1s dado cuenta si prestaste atenci\u00f3n al comienzo\u2013. Ven\u00edamos escuchando el Evangelio de Mateo y, ahora, pasamos a otro evangelista, que, si bien tiene muchas cosas en com\u00fan y que se parecen, porque hay pasajes similares, siempre hay que decir que cada evangelista \u2013debemos recordarlo siempre\u2013 tiene su propia mirada del \u00abmisterio\u00bb de la persona de Jes\u00fas, la lectura de su vida. Y eso nos ayuda much\u00edsimo a enriquecer lo que vamos aprendiendo sobre Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>En esta semana tambi\u00e9n te propongo que no nos transformemos en oyentes olvidadizos de la Palabra, sino que pongamos en pr\u00e1ctica lo que escuchamos, sabiendo que \u2013como dice la misma palabra de Dios\u2013 \u00abla Palabra tiene una fuerza capaz de salvarnos\u00bb. Ahora, tendr\u00edamos que preguntarnos: \u00bfQu\u00e9 es salvarnos?, \u00bfo salvarnos de qu\u00e9? Si no pensamos y reflexionamos en qu\u00e9 tenemos que ser salvados o de qu\u00e9, o pensamos que ya fuimos salvados de todo y ya no necesitamos nada m\u00e1s, la palabra de Dios no va a tener esa fuerza en nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, con ese esp\u00edritu, con este coraz\u00f3n, vamos a Algo del Evangelio de hoy. \u00bfQu\u00e9 podemos aprender de estas palabras de hoy? Me parece que se podr\u00eda resumir en cuatro cosas, aunque siempre es mucho m\u00e1s, pero cuatro cosas que nos orientan un poco.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas habla de que viene a cumplir una misi\u00f3n. \u00c9l es el enviado del Padre para cumplir la misi\u00f3n en esta tierra con nosotros, en cada ser humano. \u00c9l es el que fue d\u00f3cil a la Palabra de su Padre. Por supuesto, porque \u00e9l es la misma Palabra, pero fue d\u00f3cil al env\u00edo de su Padre para hacer lo que \u00e9l le ped\u00eda. Y por eso, nos podemos preguntar: \u00bfY qu\u00e9 vino a hacer Jes\u00fas a este mundo? Vino, seg\u00fan el texto de hoy, a liberarnos, a permitirnos ver, a quitarnos la ceguera. Vino a libertarnos, a darnos la verdadera libertad, y \u00aba proclamar un a\u00f1o de gracia en el Se\u00f1or\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Muchas veces \u2013no s\u00e9 si te habr\u00e1 pasado\u2013 tenemos la idea que Jes\u00fas, s\u00ed, nos vino a salvar \u2013lo repetimos mucho\u2013 del pecado. Y eso por supuesto que es verdad y lo vivimos y experimentamos cuando nos sentimos perdonados, cuando nos confesamos, cuando caemos, cuando podemos dejar algo que arrastramos, un vicio, algo que nos atormenta. Pero a veces, ese \u00absalvarnos del pecado\u00bb, no terminamos de darnos cuenta a qu\u00e9 se refiere principalmente o pensamos que simplemente es ese perd\u00f3n que se nos da cuando nos confesamos, pero Jes\u00fas quiere ir m\u00e1s all\u00e1. No solo quiere perdonarnos los pecados, la culpa de lo que hicimos, a trav\u00e9s de la confesi\u00f3n, sino que adem\u00e1s quiere liberarnos de todo lo que el pecado produce en nuestras vidas, de sus consecuencias; todos los problemas que trae al mundo; la debilidad que nos arrastra tambi\u00e9n al pecado o sea que, en el fondo, es causa del pecado. Por eso Jes\u00fas tambi\u00e9n viene a liberarnos, a liberarnos porque estamos de alguna manera atados, esclavizados, cautivos de muchas cosas, de nuestra manera de pensar, como Pedro, de nuestra manera de sentir. Cautivos de nosotros mismos, de pecados que tambi\u00e9n nos tienen atados o modos de ser, actitudes, temperamentos, car\u00e1cter. Cautivos de personas, de afectos, de cosas, de la cultura, del tiempo. Estamos cautivos de alg\u00fan modo y Jes\u00fas tambi\u00e9n viene a liberarnos de esto.<\/em><\/p>\n<p><em>Estamos ciegos tambi\u00e9n porque no vemos bien. No vemos las cosas con claridad. No sabemos todo. Por eso \u00e9l viene a darnos una mirada diferente de la vida, una mirada distinta de la realidad, de todo lo que nos pasa, para que tengamos, en definitiva, una mirada de fe, una mirada sobrenatural, como Dios mira las cosas.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n dijimos que viene a darnos libertad, a ayudarnos a elegir bien, a permitirnos desplegar nuestra capacidad de elegir: lo mejor que Dios nos dio en esta vida. Y Jes\u00fas, al mismo tiempo, viene a proclamar, como dice, un a\u00f1o de gracia. Eso quiere decir que estamos en el tiempo de la misericordia, en el tiempo del perd\u00f3n (Dios nos da tiempo para que podamos acercarnos a \u00c9l), en el tiempo de la reparaci\u00f3n de todas las cosas malas que podemos tener en nuestras vidas, lo malo que hicimos, lo bueno que dejamos de hacer. \u00c9l viene a darnos un a\u00f1o de gracia, un tiempo de perd\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Que esta semana empecemos con esta certeza de que Jes\u00fas viene a salvarnos, la Palabra viene a salvarnos. \u00bfDe qu\u00e9? Dijimos, de tantas cosas. Pens\u00e9moslo en nuestra vida personal. Viene a liberarnos del pecado, a permitirnos ver, a quitarnos la ceguera, a darnos la verdadera libertad de los hijos de Dios, de los que saben elegir siempre lo mejor, aquello que m\u00e1s nos conduce a la voluntad del Padre.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas fue a Nazaret, donde se hab\u00eda criado; el s\u00e1bado entr\u00f3 como de costumbre en la sinagoga y se levant\u00f3 para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isa\u00edas y, abri\u00e9ndolo, encontr\u00f3 el pasaje donde estaba escrito: &#8220;El Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque me ha consagrado por la unci\u00f3n. \u00c9l me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2777,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-2758","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2758"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2758\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2780,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2758\/revisions\/2780"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}