{"id":2813,"date":"2023-09-12T00:00:30","date_gmt":"2023-09-12T03:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2813"},"modified":"2023-09-11T09:13:05","modified_gmt":"2023-09-11T12:13:05","slug":"xxiii-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxiii-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXIII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2813-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/12septiembre-audio-XXIII-MartesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/12septiembre-audio-XXIII-MartesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/12septiembre-audio-XXIII-MartesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/12septiembre-audio-XXIII-MartesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En esos d\u00edas, Jes\u00fas se retir\u00f3 a una monta\u00f1a para orar, y pas\u00f3 toda la noche en oraci\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>Cuando se hizo de d\u00eda, llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y eligi\u00f3 a doce de ellos, a los que dio el nombre de Ap\u00f3stoles: Sim\u00f3n, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andr\u00e9s, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolom\u00e9, Mateo, Tom\u00e1s, Santiago, hijo de Alfeo, Sim\u00f3n, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.<\/p>\n<p>Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban all\u00ed muchos de sus disc\u00edpulos y una gran muchedumbre que hab\u00eda llegado de toda la Judea, de Jerusal\u00e9n y de la regi\u00f3n costera de Tiro y Sid\u00f3n, para escucharlo y hacerse curar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por esp\u00edritus impuros quedaban curados; y toda la gente quer\u00eda tocarlo, porque sal\u00eda de \u00e9l una fuerza que sanaba a todos.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Dejar de correr un poco, como dec\u00edamos ayer, es fundamental para saber por d\u00f3nde andamos o como estamos andando. No s\u00e9 si te pasa, pero a veces me doy cuenta que ando acelerado por mi velocidad al caminar, ando pasando gente por la vereda como si estuviera en una carrera. Tambi\u00e9n nos damos cuenta el acelere, por la velocidad y forma de manejar nuestros autos. En general, si sos de la ciudad, te dar\u00e1s cuenta que todos corren, todo parece ser una carrera por ver quien llega primero o por ver qui\u00e9n hace m\u00e1s cosas en un d\u00eda. Si ten\u00e9s la dicha de vivir en un pueblo, o en el campo, seguramente vivir\u00e1s m\u00e1s en paz, pero no est\u00e1s exento de contagiarte del \u201cmal\u201d de ciudad, correr por correr. Hoy, intentemos no correr por correr, sino correr solo si es necesario.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Un modo de ir transformando de a poco nuestro coraz\u00f3n para que se parezca m\u00e1s a Algo del Evangelio, o sea al coraz\u00f3n de Jes\u00fas, es dejar que el coraz\u00f3n de Jes\u00fas se vaya \u201cmetiendo\u201d en el nuestro. Implica tener una actitud m\u00e1s receptiva que activa, aunque en realidad ser \u201creceptivos\u201d es ya de por s\u00ed una actitud que necesariamente pide que \u201chagamos algo\u201d, que nos hagamos receptivos. No es f\u00e1cil ser receptivos, no es f\u00e1cil decirnos a nosotros mismos: \u201cno voy a hacer nada\u201d, solo voy a recibir, para poder en realidad hacer mucho. No es f\u00e1cil decirnos: \u201cVoy a dejar de correr un poco\u201d. Muchas veces en la vida, \u201cno hacer nada\u201d es hacer mucho, aunque nos parezca una contradicci\u00f3n. Siempre hay tiempo para la acci\u00f3n, siempre encontramos motivos y situaciones para hacer cosas, nos sale naturalmente y es bueno que as\u00ed sea, porque estamos \u201chechos\u201d para ser co-creadores con nuestro Padre del Cielo, para so\u00f1ar y hacer grandes cosas seg\u00fan los dones que \u00c9l mismo nos ha dado.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero al mismo tiempo es bueno darnos cuenta que para encontrar lo mejor de nosotros, eso que anda escondido, para que salga lo m\u00e1s genuino de nuestro coraz\u00f3n, es necesario tomarnos tiempo, apartarnos y escuchar al que m\u00e1s sabe, al Padre de Jes\u00fas y de nosotros. Dejar de correr. Como lo hizo Jes\u00fas, supo dejar de correr.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas necesit\u00f3 hacerlo y lo hizo. No tuvo problema en estar treinta a\u00f1os apartado de todo para hacer lo que ten\u00eda que hacer y en medio de la actividad supo tambi\u00e9n \u201cescaparse\u201d para estar solo con su Padre y decidir lo mejor para establecer el Reino de Dios en la tierra. Pens\u00e1 en esa noche de di\u00e1logo con su Padre. Jes\u00fas pens\u00f3 a qui\u00e9n deb\u00eda llamar para estar cerca de \u00c9l y sinti\u00f3 en lo profundo de su coraz\u00f3n quienes deb\u00edan ser sus ap\u00f3stoles, aquellos que continuar\u00edan su obra en el mundo. Es lindo imaginar ese momento como el d\u00eda en que la Iglesia empez\u00f3 a nacer en su coraz\u00f3n. Jes\u00fas so\u00f1\u00f3 con formar una familia, con nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Las cosas grandes y lindas, las obras que perduran en el tiempo, no nacen de un impulso nervioso, de un arrebato m\u00edstico maravilloso, de una pelea con alguien, de una idea aislada. No, las obras grandes como la Iglesia que Jes\u00fas quiso fundar para darnos a nosotros la posibilidad de conocerlo, nacen de la fecundidad de una actitud que sabe esperar y escuchar, sabe dejar de correr. Jes\u00fas supo esperar y escuchar a su Padre. No eligi\u00f3 con el apuro de aquel que desea hacer su proyecto y su plan. Jes\u00fas supo retirarse para ense\u00f1arnos que los nacimientos deben estar precedidos siempre por deseos del coraz\u00f3n, de sue\u00f1os, de una voluntad que busca lo que desea, y que sabe que las cosas grandes se van gestando y desarrollando con el tiempo. As\u00ed se concibi\u00f3 la Iglesia, podr\u00edamos decir que en esa noche. Tambi\u00e9n ah\u00ed, en esa noche de oraci\u00f3n de Jes\u00fas, fuimos pensados y deseados cada uno de nosotros, los disc\u00edpulos de todos los tiempos, los ap\u00f3stoles de todos los tiempos, los sacerdotes de todos los tiempos.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy rez\u00e1 con esto. Jes\u00fas no improvis\u00f3, se tom\u00f3 su tiempo apart\u00e1ndose un poco de todo. Hac\u00e9 lo mismo hoy. Hac\u00e9 lo mismo, si necesit\u00e1s tomar una buena decisi\u00f3n, si necesit\u00e1s elegir algo importante, si necesit\u00e1s madurar una intuici\u00f3n, un sue\u00f1o posible, si est\u00e1s por dar un paso necesario que no te anim\u00e1s&#8230; ap\u00e1rtate para rezar. Rez\u00e1 tambi\u00e9n imaginando a Jes\u00fas esa noche. No somos frutos de la improvisaci\u00f3n divina, no somos un producto del azar, somos amados y deseados por un Dios que es Padre y que desde siempre nos eligi\u00f3 por medio de su propio Hijo, y que al mismo tiempo con su vida nos ense\u00f1a el camino de la sabidur\u00eda y la paciencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Si te apart\u00e1s un rato, el mundo no se vendr\u00e1 abajo, al contrario, seguir\u00e1 igual, pero vos estar\u00e1s distinto para poder mejorarlo un poco con tus decisiones y tu alegr\u00eda.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esos d\u00edas, Jes\u00fas se retir\u00f3 a una monta\u00f1a para orar, y pas\u00f3 toda la noche en oraci\u00f3n con Dios. 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