{"id":2877,"date":"2023-09-24T00:00:06","date_gmt":"2023-09-24T03:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2877"},"modified":"2023-09-22T11:55:17","modified_gmt":"2023-09-22T14:55:17","slug":"xxv-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxv-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXV Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2877-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/24septiembre-audio-XXV-DomingoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/24septiembre-audio-XXV-DomingoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/24septiembre-audio-XXV-DomingoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/24septiembre-audio-XXV-DomingoAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abMuchos de los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos, y muchos de los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros, porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que sali\u00f3 muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su vi\u00f1a. Trat\u00f3 con ellos un denario por d\u00eda y los env\u00edo a su vi\u00f1a.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a salir a media ma\u00f1ana y, al ver a otros desocupados en la plaza, les dijo: &#8220;Vayan ustedes tambi\u00e9n a mi vi\u00f1a y les pagar\u00e9 lo que sea justo&#8221;. Y ellos fueron.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a salir al mediod\u00eda y a media tarde, e hizo lo mismo. Al caer la tarde sali\u00f3 de nuevo y, encontrando todav\u00eda a otros, les dijo: &#8220;\u00bfC\u00f3mo se han quedado todo el d\u00eda aqu\u00ed, sin hacer nada?&#8221; Ellos les respondieron: &#8220;Nadie nos ha contratado&#8221;. Entonces les dijo: &#8220;Vayan tambi\u00e9n ustedes a mi vi\u00f1a&#8221;.<\/p>\n<p>Al terminar el d\u00eda, el propietario llam\u00f3 a su mayordomo y le dijo: &#8220;Llama a los obreros y p\u00e1gales el jornal, comenzando por los \u00faltimos y terminando por los primeros&#8221;.<\/p>\n<p>Fueron entonces los que hab\u00edan llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario. Llegaron despu\u00e9s los primeros, creyendo que iban a recibir algo m\u00e1s, pero recibieron igualmente un denario. Y al recibirlo, protestaban contra el propietario, diciendo: &#8220;Estos \u00faltimos trabajaron nada m\u00e1s que una hora, y t\u00fa les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada&#8221;.<\/p>\n<p>El propietario respondi\u00f3 a uno de ellos: &#8220;Amigo, no soy injusto contigo, \u00bfacaso no hab\u00edamos tratado en un denario? Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega \u00faltimo lo mismo que a ti. \u00bfNo tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? \u00bfPor qu\u00e9 tomas a mal que yo sea bueno?&#8221;<\/p>\n<p>As\u00ed, los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros y los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Buen d\u00eda, buen domingo. Espero que empieces, que empecemos, un buen d\u00eda del Se\u00f1or. Pensaba en estos d\u00edas que much\u00edsimas personas, much\u00edsimos cristianos cat\u00f3licos dispersos por el mundo, en donde me incluyo, no terminamos de comprender el valor que tiene el domingo, el d\u00eda del Se\u00f1or. Me animo a decir que no siempre es por culpa propia, no es bueno siempre andar echando culpas. Tambi\u00e9n me animo a decir que muchos de los cristianos que van a misa el domingo tampoco terminan de comprenderlo. Y es as\u00ed, no comprendemos las cosas de un d\u00eda para el otro. Es un camino, es un proceso. A veces recibimos una gracia que nos abre el coraz\u00f3n de par en par y nos damos cuenta de lo que nos hemos perdido tanto tiempo. Ir a Misa, en s\u00ed mismo, no nos asegura el comprender. Nos pone en camino para comprender. No nos asegura valorar y amar lo que significa la celebraci\u00f3n del domingo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Si comprendi\u00e9ramos el valor de este d\u00eda, nuestros templos no alcanzar\u00edan para tantos corazones deseosos de Jes\u00fas. Sin embargo, no es as\u00ed, esto no sucede. Y, lo que es peor, parece que cada vez hay menos deseos de ir a misa, de celebrar la fe en comunidad, de recibir a Cristo en cuerpo, sangre, alma y divinidad. Hay miles de cat\u00f3licos que se alejaron de la Iglesia por no comprender tant\u00edsimas cosas de la Iglesia o incluso por estar enojados con esta gran familia de Dios o con el mism\u00edsimo Dios. Pero no vamos hoy a entrar en los miles de pretextos que existen para enojarse con Dios y las variedades de enojos, o sobre qui\u00e9n tiene m\u00e1s o menos culpas. Dijimos que es bueno no echar culpas. Pero s\u00ed es bueno reconocer ciertos problemas de la Iglesia, pero personales tambi\u00e9n, para poder solucionarlos, para poder actuar como personas maduras y no echarle la culpa a los dem\u00e1s de porqu\u00e9 esto no es as\u00ed o tiene que ser de esta manera o porqu\u00e9 deje de acercarme a Dios y a la Iglesia.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfEs posible enojarse con Dios? S\u00ed, es posible y hasta incluso te dir\u00eda que es m\u00e1s normal de lo que pensamos. Esto es lo que les pas\u00f3 a los trabajadores de la primera hora de Algo del Evangelio de hoy &#8211; esos que fueron llamados al principio del d\u00eda- al ir a recibir su jornal, \u00abcreyendo que iban a recibir algo m\u00e1s\u00bb. Claro, no escucharon el trato. Se creyeron que iban a recibir algo m\u00e1s porque vieron que otros trabajaron menos.<\/em><\/p>\n<p><em>Por un lado, podr\u00edamos decir que se olvidaron de lo que hab\u00edan pactado al empezar el trabajo y, por otro lado, no comprendieron la bondad del propietario que quiso darles a los \u00faltimos lo mismo que a ellos, a los primeros. Y es por eso por lo que \u00abprotestaban contra el propietario\u00bb. Protestaban como protestamos con el pobre y buen Dios. Pobre en un sentido, porque nosotros no comprendemos su bondad. Protestaron sin raz\u00f3n, aunque cre\u00edan tenerla. Protestaron de envidiosos, por no conformarse con lo que ten\u00edan. Protestaron porque lo consideraron injusto, olvid\u00e1ndose de que fue justo con ellos, porque les pag\u00f3 lo que les hab\u00eda prometido. Por eso el propietario respondi\u00f3 a uno de ellos: \u00abAmigo, no soy injusto contigo, \u00bfacaso no hab\u00edamos tratado en un denario?\u00bb Protestaron porque sus pensamientos no coincid\u00edan con los del propietario. \u00bfNosotros protestamos con Dios o le protestamos a Dios? \u00bfNosotros le protestamos a Dios? \u00bfNo ser\u00e1 que nos pasa lo mismo a veces, porque en el fondo \u00abnuestros pensamientos no son los de Dios\u00bb, como le dijo Jes\u00fas a Pedro? \u00bfTe acord\u00e1s?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 paradoja! \u00a1Qu\u00e9 paradoja! Dios es bueno con nosotros, con vos y conmigo. Nos llam\u00f3 a trabajar en su vi\u00f1a, en su Reino, en la Iglesia, ahora, en este momento. Seguramente vos de alguna manera hac\u00e9s algo por el Reino de Dios y, sin embargo, podemos caer en el error de enojarnos con \u00e9l cuando \u00e9l dispone de su amor como quiere. \u00abQuiero dar a este que llega \u00faltimo lo mismo que a ti. \u00bfNo tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece?\u00bb \u00bfNo fue el llamado \u00abbuen ladr\u00f3n\u00bb el primero que entr\u00f3 en el Reino de los Cielos? \u00bfNo fue el \u00abbuen ladr\u00f3n\u00bb uno de los trabajadores de la \u00faltima hora y eso nos enoja? Nuestro Padre Dios ama y quiere amar gratuitamente sin medir, quiere la salvaci\u00f3n de todos. Como vos, que sos padre y madre, y se te antoja darles a tus hijos m\u00e1s de lo que supuestamente, correcto, lo que \u00ables corresponde\u00bb. Lo haces. Sin embargo, nosotros nos enojamos cuando lo hace Dios. Si nosotros lo hacemos, \u00bfpor qu\u00e9 no puede hacerlo Dios con sus hijos?<\/em><\/p>\n<p><em>Para terminar, me parece que el dar gracias es la clave. Dar gracias por lo que Dios Padre nos dio. Dar gracias porque es bueno con todos, porque quiere que todos se salven y lleguen al para\u00edso, porque \u00e9l quiere darle a todos lo mismo, sea cual fuera la hora en que comiencen a trabajar: al comienzo de sus vidas, a la mitad o al final. No importa. Importa en definitiva el final, hacia donde vamos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tomas a mal que yo sea bueno?\u00bb nos dice Dios a todos, a vos y a m\u00ed. \u00bfNo ser\u00e1 que a veces nos quejamos de la bondad de Dios y de la de los dem\u00e1s porque, en el fondo, nosotros somos mezquinos?<\/em><\/p>\n<p><em>Alegr\u00e9monos de que Dios sea tan bueno, tan bueno que no podremos entenderlo hasta que no cambiemos el pensamiento. Alegr\u00e9monos de que los dem\u00e1s tambi\u00e9n sean buenos. No midamos tanto el amor. Aprendamos a ser generosos y no tan calculadores. Solo as\u00ed nos alegraremos de que \u00ablos \u00faltimos sean los primeros y los primeros sean los \u00faltimos\u00bb. Si, en definitiva, lo importante es pasar la puerta del Reino de Dios.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abMuchos de los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos, y muchos de los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros, porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que sali\u00f3 muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su vi\u00f1a. Trat\u00f3 con ellos un denario por d\u00eda y los env\u00edo a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2873,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-2877","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2877"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2877\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2880,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2877\/revisions\/2880"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2873"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}