{"id":2886,"date":"2023-09-26T00:00:38","date_gmt":"2023-09-26T03:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2886"},"modified":"2023-09-25T09:35:37","modified_gmt":"2023-09-25T12:35:37","slug":"xxv-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxv-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXV Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2886-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/26septiembre-audio-XXV-MartesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/26septiembre-audio-XXV-MartesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/26septiembre-audio-XXV-MartesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/26septiembre-audio-XXV-MartesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud. Entonces le anunciaron a Jes\u00fas: \u00abTu madre y tus hermanos est\u00e1n ah\u00ed afuera y quieren verte.\u00bb Pero \u00e9l les respondi\u00f3: \u00abMi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Podr\u00edamos decir que no es muy divertido que nos digan -como el evangelio del domingo- que \u00abmuchos de los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos y muchos de los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros\u00bb, cuando desde el fondo de nuestro coraz\u00f3n y desde todos lados se nos \u00abbombardea\u00bb con que ser primero es lo mejor, es lo que debemos buscar en s\u00ed mismo. Por eso, es bueno seguir profundizando esas palabras de Jes\u00fas del evangelio del domingo durante estos d\u00edas. Y para empezar es muy importante un detalle, que en el fondo no es \u201cdetalle\u201d: Jes\u00fas dice dos veces la palabra \u00abmuchos\u00bb, o sea, no dice todos. Esto me parece que nos ayuda a entender el sentido profundo de esta frase que se estrella contra la mentalidad del mundo y de nuestro coraz\u00f3n tambi\u00e9n, para no quedarnos en la superficie, en la periferia, como creyendo que Jes\u00fas est\u00e1 a favor de una cierta \u00abinjusticia\u00bb que da todo lo mismo. Da lo mismo el que se esfuerza como el que no o que, finalmente, da lo mismo intentar luchar d\u00eda a d\u00eda por servirlo que andar perdido en las plazas de la vida y \u00abpegar\u00bb el manotazo de ahogado al final de la vida, en la \u00faltima hora. Esas son nuestras pobres miradas, pero es justamente de donde nos quiere sacar el Se\u00f1or. \u00c9l quiere ayudarnos a no mirar con nuestra mirada -valga la redundancia-, a no pensar como pensamos, a no equiparar la justicia humana con la divina, a no comparar el juicio final de nuestra vida con la virtud de la justicia que debemos vivir cada d\u00eda. Una cosa es la \u00abpaga\u00bb que recibimos por un trabajo, la remuneraci\u00f3n que merecemos al dar nuestro tiempo a un tercero, y otra cosa es la \u00abpaga\u00bb que Dios Padre nos tiene preparada al final de nuestra vida por haberlo amado y haberlo servido. No se pueden comparar o son tan incomparables que son muy distintas. El amor no es un premio. El denario que el Se\u00f1or nos dar\u00e1, la Vida eterna, es un regalo. El amor no se compra con nada, se recibe como don. El amor no se vende a cambio de otra cosa, se regala por el simple hecho de amar, de saber que amar da la verdadera felicidad.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Seguiremos pidi\u00e9ndole a Jes\u00fas en estos d\u00edas que nos ayude a comprender mejor todo esto que venimos escuchando.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>La escena de Algo del Evangelio de hoy seguro que la habr\u00e1s escuchado alguna vez. Es una escena breve, sencilla, cortita, que describe un momento muy concreto, pero lleno de significado. Mar\u00eda va en busca de Jes\u00fas con sus parientes \u2013no dice por qu\u00e9- y no sabemos si, finalmente, fue recibida despu\u00e9s de las palabras que dijo Jes\u00fas. Lo que s\u00ed sabemos es que con sus palabras no solo termina recibiendo a Mar\u00eda en su coraz\u00f3n \u2013como siempre lo hizo- sino que adem\u00e1s lo agranda hacia muchos m\u00e1s, mucho m\u00e1s de lo imaginado.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hoy te propongo algo distinto: que nos pong\u00e1monos por un momento en el coraz\u00f3n de Mar\u00eda. \u00bfHabr\u00e1 escuchado Mar\u00eda estas palabras de su hijo? \u00bfHabr\u00e1 escuchado que su mismo hijo, el Hijo de Dios, estaba incluyendo a m\u00e1s madres en su coraz\u00f3n? Si lo escuch\u00f3, \u00bfqu\u00e9 habr\u00e1 sentido?, \u00bfqu\u00e9 habr\u00e1 pensado? Qu\u00e9 bueno poder hacer el esfuerzo de ponerse en el coraz\u00f3n de Mar\u00eda, aunque nunca podremos hacerlo plenamente, porque ella es la m\u00e1s humilde y la m\u00e1s pura; la m\u00e1s despojada, pero la m\u00e1s amada. Ella con sus actitudes y silencios nos se\u00f1ala el verdadero camino del cristiano, el de escuchar y practicar lo escuchado. Algo que nos hace doler el alma muchas veces. No es sencillo vivir lo que escuchamos en el evangelio. No es f\u00e1cil vivir todo lo que Jes\u00fas nos propone.<\/em><\/p>\n<p><em>Si escuch\u00f3 estas palabras, \u00bfqu\u00e9 habr\u00e1 sentido? \u00bfDolor? \u00bfTristeza? \u00bfPaz, serenidad? \u00bfAlegr\u00eda? Si no las escuch\u00f3 en ese momento por la multitud, seguro que las escuch\u00f3 en otro momento o se las transmitieron. Seguro que escuch\u00f3 una y mil veces a su hijo con amor, de eso no podemos dudar. Ella es la \u00fanica que siempre practic\u00f3 lo que escuch\u00f3. Y seguro que ella siempre tuvo claro que su hijo no era solo suyo, sino que ser\u00eda para todos. Esta escena de hoy podr\u00edamos decir que es una foto de lo que Mar\u00eda siempre supo y estuvo dispuesta a hacer, compartir lo suyo con todos. En realidad, nunca se adue\u00f1\u00f3 de lo que no era suyo, de lo regalado. Ese es uno de los secretos de Mar\u00eda, el haber tenido todo, el haber tenido a Jes\u00fas en su vientre y en su coraz\u00f3n, pero al mismo tiempo no poseerlo para ella sola.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, no podemos imaginar que Mar\u00eda se entristeci\u00f3, ni que se puso celosa de su hijo, sino que ten\u00eda bien claro que \u00e9l era hermano de todos los que quer\u00edan escucharlo y los que estaban dispuestos a vivir como su Padre quer\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Amar no es poseer, amar es dar libertad. As\u00ed nos ama Dios Padre y as\u00ed quiere que nos amemos entre nosotros. As\u00ed quiere que podamos amarlo a \u00e9l, que es Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. Todo lo dem\u00e1s son desviaciones del amor. Todo lo dem\u00e1s se parece m\u00e1s a amor propio que amor de Dios. El amor posesivo que no incluye, sino que excluye a otros, el amor celoso, el amor que no acepta a los otros como son, en el fondo todav\u00eda no es amor o, por lo menos, no es reflejo del amor de Dios. Jes\u00fas quiere incluir a todos, aunque no todos quieren ser incluidos en \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9l no excluy\u00f3 a Mar\u00eda al decir esto. Todo lo contrario, la incluy\u00f3 para siempre, la guard\u00f3 en su coraz\u00f3n, le dio el lugar que le correspond\u00eda. Pero, al mismo tiempo, abri\u00f3 las puertas para que sean muchos m\u00e1s los hijos de su madre, los Hijos de Dios. Las puertas se abren no para que salgan unos y entren otros, sino para que entren todos, como decimos a veces: \u00abApretados, pero entramos todos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Si escuch\u00e1s y hac\u00e9s lo que Jes\u00fas ense\u00f1a, si lo escuchamos, nuestro coraz\u00f3n nos va a quedar chico para tantas personas. Tus hermanos y hermanas, tus madres, se multiplicar\u00e1n. Ese es el secreto del evangelio, dar todo pensando y sabiendo que no tenemos nada y, de golpe, nos encontramos con todo. Dios nos da todo. Los que escuchamos d\u00eda a d\u00eda a Jes\u00fas en el evangelio nos sentimos hermanos sin vernos las caras. \u00bfNo te pasa eso a vos? \u00bfTe parece poco?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud. 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