{"id":2907,"date":"2023-09-30T00:00:01","date_gmt":"2023-09-30T03:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2907"},"modified":"2023-09-29T18:41:43","modified_gmt":"2023-09-29T21:41:43","slug":"xxv-sabado-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxv-sabado-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXV S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2907-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/30septiembre-audio-XXV-SabadoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/30septiembre-audio-XXV-SabadoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/30septiembre-audio-XXV-SabadoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/30septiembre-audio-XXV-SabadoAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Mientras todos se admiraban por las cosas que hac\u00eda, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEscuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres\u00bb.<\/p>\n<p>Pero ellos no entend\u00edan estas palabras: su sentido les estaba velado de manera que no pod\u00edan comprenderlas, y tem\u00edan interrogar a Jes\u00fas acerca de esto.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>La escucha de la Palabra de Dios no debe carecer de algo fundamental: la constancia. La constancia es una de las virtudes que m\u00e1s escasean en nuestros corazones, de aquellos que se proponen alcanzar una meta y, por supuesto, de los que nos propusimos seguir a Jes\u00fas, nuestro Maestro. Son muchas las situaciones o los textos de la Palabra de Dios en los que se menciona esta virtud. Recuerdo ahora cuando Jes\u00fas les dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abGracias a la constancia salvar\u00e1n sus vidas\u00bb, o bien cuando les explic\u00f3 la par\u00e1bola del sembrador y les dijo: \u00ab\u2026pero no la deja echar ra\u00edces, porque es inconstante\u00bb \u2013por lo negativo\u2013. No vamos a explicar estos textos, pero me gustar\u00eda que nos quedemos con la idea de fondo en este s\u00e1bado, en el que intentamos perseverar, ser constantes en la escucha diaria, de la maravillosa aventura de conocer lo que Dios Padre desea de nosotros a trav\u00e9s de Jes\u00fas y de su Esp\u00edritu.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Son much\u00edsimos los testimonios de personas, de corazones que gracias a la constancia fueron encontrando el camino de Jes\u00fas, que van descubriendo la maravillosa propuesta del seguimiento, y lo equivocado que a veces estamos cuando no sabemos interpretar sus palabras y ense\u00f1anzas. En realidad, no necesito contarte los testimonios, incluso, si te anim\u00e1s, pod\u00e9s dejarnos el tuyo en nuestra p\u00e1gina web: www.algodelevangelio.org. Porque es algo que pod\u00e9s comprobar por vos mismo con la experiencia de tu vida. \u00bfCu\u00e1ntas cosas alcanzaste gracias a tu constancia, gracias a no haber bajado los brazos nunca, a seguir luchando y confiando? Si logramos tantas cosas materiales o proyectos o sue\u00f1os gracias a la constancia, a la tenacidad\u2026 \u00bfc\u00f3mo bajar los brazos en la escucha de la Palabra de Dios? \u00bfC\u00f3mo rendirse cuando vamos descubriendo que solo \u00e9l puede darnos la alegr\u00eda del coraz\u00f3n, el gozo eterno?<\/em><\/p>\n<p><em>Recuerdo que en una caminata que hicimos con mi comunidad una vez en la monta\u00f1a, una de las mujeres que se anim\u00f3 a desafiar la naturaleza \u2013bastante m\u00e1s grande que los j\u00f3venes que caminaban\u2013 en un momento sinti\u00f3 que no pod\u00eda m\u00e1s, que sus piernas ya no le respond\u00edan, y entonces, con mucho dolor, incluso llorando, decidi\u00f3 quedarse. Sin embargo, segu\u00edamos mir\u00e1ndola, mientras sub\u00edamos, con la esperanza de que se iba a levantar. Hab\u00edamos propuesto que ella se quede ah\u00ed, que nos espere para la vuelta. Segu\u00edamos mirando y so\u00f1\u00e1bamos que se iba a animar a seguir, a ser constante en sus pasos, en su decisi\u00f3n. \u00bfY sabes qu\u00e9? Fue as\u00ed. De repente, nos dimos vuelta en un momento y vimos que tom\u00f3 su bast\u00f3n para seguir y lleg\u00f3 finalmente, un poco despu\u00e9s que nosotros . Lleg\u00f3 con l\u00e1grimas en los ojos, pero llena de gozo por haber podido lograr lo que so\u00f1aba: llegar a la cumbre. Eso es lo que a veces nos pasa en la vida. Esa debe ser nuestra actitud para seguir y amar a Jes\u00fas (no bajar los brazos, aunque parezca imposible, volver a levantarnos si nos ca\u00edmos, una vez m\u00e1s, volver a confiar, ser constantes). Lo mismo hizo Jes\u00fas en su vida, en su paso por la tierra. Lo mismo sigue haciendo, o ayudando a que podamos hacerlo nosotros. Jam\u00e1s baja los brazos, siempre nos busca. Siempre desea que lo busquemos. No se cansa de esperarnos, es constante, incluso en el dolor.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy es un anticipo de la constancia que Jes\u00fas tuvo en su vida, hasta el final, incluso sabiendo lo que le esperaba. Las palabras de nuestro Maestro parecen ser pesimistas o extra\u00f1as. Son un anuncio de \u00abp\u00e1jaro de mal ag\u00fcero\u00bb, como dice el dicho.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abMientras todos se admiraban por las cosas que hac\u00eda, \u00e9l dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cEscuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres\u201d\u00bb. En medio de la admiraci\u00f3n, no se guard\u00f3 el vaticinio de lo que vendr\u00eda. Todo parec\u00eda muy lindo, todos lo elogiaban, los disc\u00edpulos iban felices y orgullos de ser sus amigos \u2013seguro que con el pecho inflado\u2013, pero \u00e9l no tuvo problema en decirles la verdad: en alg\u00fan momento llegar\u00e1 la cruz.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas act\u00fao de esa manera?, podr\u00edamos preguntarnos. \u00bfPor qu\u00e9 en medio de la euforia y la fascinaci\u00f3n por los prodigios que hac\u00eda les dio tan mala noticia? Bueno, las respuestas podr\u00edan ser muy variadas. La m\u00e1s simple y concreta es por la sencilla raz\u00f3n que les ten\u00eda que decir la verdad. Quer\u00eda que sepan la verdad, no ten\u00eda por qu\u00e9 ocultarla. El espanto ante la cruz hubiese sido mucho peor de lo que fue si les hubiera ocultado lo que iba a pasar, lo que las autoridades y el mismo pueblo le iban a hacer. Lo incre\u00edble es que, aun sabiendo la verdad, sus amigos en el momento del dolor huyeron despavoridos. No pudieron soportar su miedo y se escondieron. Otra respuesta, enlazada con la primera, es que Jes\u00fas quiso prepararlos para el momento de dolor, aunque parezca que por los hechos no vali\u00f3 la pena, que no sirvi\u00f3 de nada. Sin embargo, no es as\u00ed, porque el disc\u00edpulo amado s\u00ed estuvo en la cruz con Mar\u00eda y las mujeres y, a pesar de que todos se escaparon, e incluso lo negaron como Pedro, esas palabras quedaron grabadas en sus corazones, como espina en su consciencia, como ense\u00f1anzas para sus propias vidas, para lo que vendr\u00eda, la vida de la Iglesia \u2013la tuya y la m\u00eda\u2013. No deber\u00edamos tener problema en decir todos que, tarde o temprano, nos tocar\u00e1 de alguna manera pasar por la cruz de esta vida. No ser\u00eda malo tambi\u00e9n dec\u00edrselo a tus hijos, a los que ten\u00e9s a cargo.<\/em><\/p>\n<p><em>Ser\u00eda de necios ocultar o pintarrajear la vida de color de rosas cuando la experiencia nos ense\u00f1a y nos dice que cierto sufrimiento es inevitable, tengamos fe o no. Ese es otro cantar. Ver y entender la vida con toda su belleza y crudeza es necesario. Es falsa la espiritualidad cristiana de un optimismo medio ingenuo, mal entendido; de una alegr\u00eda sin fin, sin cruces, sin entrega, sin sacrificios. Y esto es algo que lamentablemente muchos hoy lo proponen, creyendo que ser\u00e1 m\u00e1s atractiva la decisi\u00f3n de seguir a Jes\u00fas. Sin embargo, es un gran enga\u00f1o que no da frutos, que es \u00abpan para hoy y hambre para ma\u00f1ana\u00bb. Por eso tantos abandonan la fe, porque no se les dijo todo de un principio. Tambi\u00e9n es falsa la espiritualidad cristiana casi masoquista, que habla exclusivamente del dolor y del sacrificio olvid\u00e1ndose de la belleza de la vida y que, adem\u00e1s, la cruz, para el que ama, termina siendo gozosa y llena de vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Conclusi\u00f3n: como siempre, ambas dimensiones van de la mano y no se pueden separar. Lo vivi\u00f3 Jes\u00fas. Lo anunci\u00f3, lo anticip\u00f3 tambi\u00e9n cuando dijo: \u00abTendr\u00e1n un gozo que nadie les podr\u00e1 quitar\u00bb. Y por eso quiere que nosotros tambi\u00e9n podamos comprenderlo, aunque a veces nuestro entendimiento parezca velado.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda, un buen s\u00e1bado y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras todos se admiraban por las cosas que hac\u00eda, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEscuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres\u00bb. 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