{"id":2943,"date":"2023-10-07T00:00:40","date_gmt":"2023-10-07T03:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2943"},"modified":"2023-10-06T08:36:23","modified_gmt":"2023-10-06T11:36:23","slug":"xxvi-sabado-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxvi-sabado-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXVI S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2943-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/07octubre-audio-XXVI-SabadoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/07octubre-audio-XXVI-SabadoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/07octubre-audio-XXVI-SabadoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/07octubre-audio-XXVI-SabadoAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Los setenta y dos volvieron y le dijeron llenos de gozo: \u00abSe\u00f1or, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre.\u00bb<\/p>\n<p>El les dijo: \u00abYo ve\u00eda a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo. Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podr\u00e1 da\u00f1arlos. No se alegren, sin embargo, de que los esp\u00edritus se les sometan; al\u00e9grense m\u00e1s bien de que sus nombres est\u00e9n escritos en el cielo.\u00bb<\/p>\n<p>En aquel momento Jes\u00fas se estremeci\u00f3 de gozo, movido por el Esp\u00edritu Santo, y dijo: \u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque as\u00ed lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe qui\u00e9n es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe qui\u00e9n es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.\u00bb<br \/>\nDespu\u00e9s, volvi\u00e9ndose hacia sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas les dijo a ellos solos: \u00ab\u00a1Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! \u00a1Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, o\u00edr lo que ustedes oyen y no lo oyeron!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>La propuesta desde Algo del Evangelio de hoy, de este s\u00e1bado, es que puedas meditar y rezar por tu cuenta; es ayudarte a que hagas un poco el esfuerzo de tu parte, no porque todos los d\u00edas no lo hagas -porque ya escuchar en s\u00ed mismo es un esfuerzo-, sino porque tambi\u00e9n creo que siempre se puede hacer algo m\u00e1s. Por eso, solo dejar\u00e9 algunas pinceladas, por decir as\u00ed, sencillas de lo que nos dice la Palabra de Dios de este d\u00eda.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Igualmente, me vienen al coraz\u00f3n hoy esas palabras del salmo 118 que dice as\u00ed: \u00abNunca me olvidar\u00e9 de tus preceptos, por medio de ellos me has dado vida\u00bb. Intentemos aplicar esta ense\u00f1anza del salmo. \u00bfCu\u00e1les son las palabras que recuerdo de lo que acabo de escuchar? \u00bfQu\u00e9 palabras me dieron vida? \u00bfQu\u00e9 palabras no quisi\u00e9ramos olvidar? Seguramente, mientras yo te estoy hablando, ya algo te vino a la cabeza y al coraz\u00f3n, incluso algo de la semana o de hoy, algo que pudiste escuchar y meditar.<\/em><\/p>\n<p><em>Creo que eso es lo m\u00e1s importante, que espont\u00e1neamente te animes a tomar tu Biblia otra vez y anotes en un cuaderno o grabes en tu coraz\u00f3n qu\u00e9 palabras de Dios escuchaste especialmente de un modo distinto; esas que naturalmente se grabaron en tu coraz\u00f3n, se quedaron guardadas, como Dios grab\u00f3 la ley en las tablas.<br \/>\nPor ah\u00ed no te acord\u00e1s literalmente de lo que Dios te dijo, pero te acord\u00e1s de lo que te quiso decir, o sea, de esa idea, de ese camino que te marc\u00f3. Eso tambi\u00e9n es importante. Por eso, no es cuesti\u00f3n solamente de acordarse de \u00abmemoria\u00bb un vers\u00edculo, como un loro que repite algo que le ense\u00f1aron o le dijeron, sino que recordar es tambi\u00e9n experimentar, es volver a pasar por el coraz\u00f3n eso que uno interpret\u00f3 de lo que Dios nos dijo. Porque eso es lo que jam\u00e1s te vas a olvidar y eso es lo que no tenemos que olvidar. Porque si lo recordamos, es porque realmente fue importante, o porque algo nos quiso decir o porque algo nos marc\u00f3. Era lo que necesit\u00e1bamos escuchar en ese momento.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, hagamos ese esfuerzo. Si realmente no recordamos nada de los evangelios de esta semana o el de hoy, volvamos a escuchar alguno -por ah\u00ed eso tambi\u00e9n te ayuda-. Vuelvo a decir que, por ah\u00ed, no fue una frase literal; pero s\u00ed una escena, un gesto, una actitud que sentiste que Dios te pidi\u00f3 cambiar o afirmar, un modo de ser que te invita a vivir, un consuelo que te regal\u00f3, cualquier cosa que cada uno puede haber vivido de una forma especial.<\/em><\/p>\n<p><em>Hagamos este ejercicio: sentate, record\u00e1 y escrib\u00ed si pod\u00e9s y, una vez que lo escribas, pod\u00e9s hacer ese m\u00e9todo que utilizan algunos monjes de repetir esa frase; repetirla, repetirla interiormente para que quede m\u00e1s grabada en el coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Y bueno, si es algo que tenemos que cambiar, algo que debemos hacer, pid\u00e1mosle a Dios la gracia de que nos ayude a vivirlo estos d\u00edas: \u00abAyudame Se\u00f1or a cambiar esto. Ayudame a vivirlo\u00bb. \u00abAyudame a acercarme a tal persona\u00bb. \u00abAyudame a dejar de lado ese sentimiento que me atormenta. Ayudame a perdonar\u00bb. Bueno, cada uno pida la gracia que m\u00e1s necesita del Padre. Ojal\u00e1 que puedas recordar lo que Dios te dijo. Porque cuando Dios dice algo al coraz\u00f3n, jam\u00e1s se olvida y, si no se olvida, eso es lo que nos da vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Es lindo reflexionar, sencillamente, desde Algo del Evangelio de hoy la actitud de los disc\u00edpulos al volver de misionar, sus sentimientos; y, por otro lado, la respuesta de Jes\u00fas y su ense\u00f1anza seg\u00fan lo que ellos hab\u00edan experimentado. Jes\u00fas es tan maestro que no solo nos env\u00eda a misionar, sino que nos ense\u00f1a a regresar y a saber qu\u00e9 hacer con lo que vivimos gracias a su env\u00edo. Esto es algo particular y lindo para pensar. Siempre \u00e9l ayudando a sus disc\u00edpulos a que vean m\u00e1s all\u00e1 de lo que ve\u00edan sus ojos, m\u00e1s all\u00e1 de lo que experimentaban sus sentidos. Es, por un lado, natural y l\u00f3gico el sentimiento de gozo de los disc\u00edpulos al ver que \u00abhasta los demonios se somet\u00edan en su Nombre\u00bb. Pero, por otro lado, es necesaria la actitud y, de alg\u00fan modo, la correcci\u00f3n de Jes\u00fas para que sus amigos no se adue\u00f1aran de lo que hab\u00edan logrado y que su alegr\u00eda est\u00e9 fundada en algo m\u00e1s profundo, y no \u00fanicamente en el poder que experimentaban.<\/em><\/p>\n<p><em>No hay que olvidar que detr\u00e1s de toda obra evangelizadora, de toda acci\u00f3n misionera, adem\u00e1s de la gracia de Dios, por detr\u00e1s est\u00e1 la acci\u00f3n del demonio tambi\u00e9n, que quiere destruir y dividir, y que, si no sabemos discernir, por m\u00e1s bien que hagamos, todo puede venirse abajo. Sin embargo, Jes\u00fas les dice: \u00abNada podr\u00e1 da\u00f1arlos\u00bb, como diciendo: \u00abSi est\u00e1n conmigo, si se dejan guiar por mi amor, nada podr\u00e1 destruirlos\u00bb. El demonio, dice la Palabra, \u00abronda buscando a qui\u00e9n devorar\u00bb, ronda buscando a quien destruir y mucho m\u00e1s a los que est\u00e1n siendo enviados por Jes\u00fas para hablar del Reino de su Padre. Por eso la oraci\u00f3n y la cercan\u00eda con el Maestro debe ser nuestro anhelo y nuestra alegr\u00eda de cada d\u00eda. La alegr\u00eda y el gozo de evangelizar no debe ponerse tanto en los frutos de la misi\u00f3n, sino en todo lo que hagamos; por m\u00e1s que no veamos nada, por m\u00e1s que nuestro coraz\u00f3n est\u00e9 \u00e1rido y seco, tiene su sentido, tiene su recepci\u00f3n en el coraz\u00f3n del Padre que todo lo ve, todo lo recibe, todo lo acepta.<\/em><\/p>\n<p><em>Alegr\u00e9monos de que, por amar, seguir y trabajar por Jes\u00fas, nuestros nombres est\u00e1n escritos en el cielo de un modo especial.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los setenta y dos volvieron y le dijeron llenos de gozo: \u00abSe\u00f1or, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre.\u00bb El les dijo: \u00abYo ve\u00eda a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo. 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