{"id":2993,"date":"2023-10-16T00:00:32","date_gmt":"2023-10-16T03:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=2993"},"modified":"2023-10-12T19:57:33","modified_gmt":"2023-10-12T22:57:33","slug":"xxviii-lunes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxviii-lunes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXVIII Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2993-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/16octubre-audio-XXVIII-LunesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/16octubre-audio-XXVIII-LunesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/16octubre-audio-XXVIII-LunesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/16octubre-audio-XXVIII-LunesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al ver Jes\u00fas que la multitud se apretujaba, comenz\u00f3 a decir: \u00abEsta es una generaci\u00f3n malvada. Pide un signo y no le ser\u00e1 dado otro que el de Jon\u00e1s. As\u00ed como Jon\u00e1s fue un signo para los ninivitas, tambi\u00e9n el Hijo del hombre lo ser\u00e1 para esta generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El d\u00eda del Juicio, la Reina del Sur se levantar\u00e1 contra los hombres de esta generaci\u00f3n y los condenar\u00e1, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y aqu\u00ed hay alguien que es m\u00e1s que Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>El d\u00eda del Juicio, los hombres de N\u00ednive se levantar\u00e1n contra esta generaci\u00f3n y la condenar\u00e1n, porque ellos se convirtieron por la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s y aqu\u00ed hay alguien que es m\u00e1s que Jon\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>La Palabra de Dios se hace vida. Nos da vida cuando nos damos cuenta de que se va ensanchando el coraz\u00f3n y nos va ayudando a sumar digamos as\u00ed -aunque no es con n\u00fameros-, pero a aumentar los afectos en nuestras vidas, hermanos y hermanas, que jam\u00e1s hubi\u00e9ramos conocido si no hubiese sido por el amor de Jes\u00fas. Preguntate hoy: \u00bfCu\u00e1ntas personas conoc\u00e9s gracias a la fe, gracias a la Palabra de Dios? Incluso en esto de enviarnos los audios, \u00bfcu\u00e1ntos v\u00ednculos hemos ganado en tu grupo de oraci\u00f3n, en tu comunidad, en tu movimiento o incluso -como digo- virtualmente? Es lindo empezar este lunes sumando corazones, sumando rostros a nuestras vidas, incorpor\u00e1ndolos a nuestras oraciones, incorpor\u00e1ndolos a nuestros grupos, incluso el env\u00edo del evangelio diario que tantos lo necesitan y todav\u00eda no se dan cuenta. Record\u00e1 que, si quer\u00e9s recibirlo directamente, en nuestra web: www.algodelevangelio.org pod\u00e9s fijarte los distintos modos de recibirlo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>El rey del mundo, Dios, nos dio la vida para eso, para aceptar su invitaci\u00f3n, para que vivamos esta vida como un gran banquete de bodas en donde todos podamos encontrarnos, como lo hacemos habitualmente con nuestras familias.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Recordemos Algo del Evangelio de ayer para ir deshilach\u00e1ndolo d\u00eda a d\u00eda y as\u00ed descubrir nuevos matices. Dec\u00eda la Palabra: \u00abMi banquete est\u00e1 preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, todo est\u00e1 a punto: vengan a las bodas\u00bb. El Reino de los Cielos, entre tantas cosas, es esto, una invitaci\u00f3n a un banquete, a una comida, a un casamiento. Nosotros dir\u00edamos ac\u00e1, en Argentina, a un gran asado, con muchos terneros. Dios invita, no obliga. Propone, no impone. Nadie puede sentirse bien yendo obligado a una comida, por m\u00e1s rica que sea. Lo atractivo de ir a una comida es haber sido invitado. \u00a1Qu\u00e9 lindo que es cuando nos invitan! \u00a1Qu\u00e9 lindo que es sentirse querido por el que nos invit\u00f3! Por eso, lo atractivo de una invitaci\u00f3n no solo es la comida en s\u00ed, aunque sume -por supuesto- si es rica, no es lo que nos den de comer, sino que es estar con el que nos invita y con los invitados. \u00bfQu\u00e9 es lo que record\u00e1s de tu comida familiar de ayer? \u00bfQu\u00e9 record\u00e1s incluso de tu casamiento o de un casamiento? \u00bfRecord\u00e1s la comida? \u00bfo record\u00e1s el haber compartido tiempo con los que quer\u00edas? El Reino de Dios no se vive por imposici\u00f3n, sino como una gran invitaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Durante los evangelios de esta semana vamos a reconocer que el tema del orgullo o de la soberbia aparece constantemente como una gran cr\u00edtica que Jes\u00fas hace hacia los fariseos. Todo lo contrario, a la humildad y sencillez de saberse invitado a un banquete. Somos invitados, no los due\u00f1os de la fiesta.<br \/>\nLa actitud de soberbia es la de querer de alguna manera sobresalir, querer destacarse, \u00abexhibirse\u00bb. Y el orgullo significa tambi\u00e9n una cierta arrogancia, presunci\u00f3n, y por otro lado el exceso de la propia estima, el quererse demasiado, el buscar ser tenidos en cuenta, ser estimados, m\u00e1s de lo necesario.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, en definitiva, vemos que el orgullo y la soberbia son de alguna manera lo mismo, son hermanas muy cercanas. Y la misma Palabra de Dios es muy dura con la soberbia en la que puede caer el hombre. Solo un ejemplo del Antiguo Testamento dice as\u00ed: \u00abLa soberbia es odiosa al Se\u00f1or y a los hombres. El petulante no quiere que le corrijan, por eso no va con los sabios\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, si hay algo que al Se\u00f1or no le gusta de nosotros, podr\u00edamos decir, es que seamos soberbios y orgullosos. Vamos a ver c\u00f3mo esta soberbia y este orgullo se manifiestan muy sutilmente en nuestra vida. No hay que pensar que soberbio es aquel que se lleva todo por delante, que es arrogante en exceso o aparatosamente, sino que la soberbia es mucho m\u00e1s sutil y dif\u00edcil de percibir de lo que imaginamos. Por eso se opone a la humildad cristiana y no es \u00fanicamente como, popularmente, se la entiende. Justamente lo dif\u00edcil de nuestra soberbia y nuestro orgullo es que a veces no podemos detectarla, sabe ocultarse. Somos soberbios y orgullosos y a veces no nos damos cuenta. Esa es nuestra gran debilidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Y para resumir un poco lo de hoy podr\u00edamos decir que hay como cuatro especies de soberbias, para que vayas pensando y meditando en estos d\u00edas y le pidas a Jes\u00fas que te ilumine.<\/em><\/p>\n<p><em>Los hombres de Algo del Evangelio de hoy le piden un \u00absigno\u00bb a Jes\u00fas. Son arrogantes, desafiantes. Quieren, de alguna manera, \u00abver para creer\u00bb y no quieren ver m\u00e1s all\u00e1 de lo que estaban viendo. Bueno, es as\u00ed. La soberbia en nuestra vida puede manifestarse, por ejemplo, en creernos que los bienes recibidos de Dios los poseemos por derecho propio, que los conseguimos por nuestro propio esfuerzo. La otra forma de soberbia puede ser la de creer que los bienes que recibimos de Dios nos los merecemos. Seguro que lo merec\u00edamos. Ese es el pensamiento que a veces subyace en nosotros: \u00ablo merezco\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Otra manera de ser soberbio es pensar y decir que poseemos cosas que, en realidad, no tenemos. Decimos y pensamos que tenemos o hicimos tal cosa cuando, en realidad, no es verdad.<\/em><\/p>\n<p><em>Y la \u00faltima forma de soberbia, la cuarta, es llegar incluso a despreciar a los dem\u00e1s con el deseo de que se fijen en nosotros. A veces despreciamos a otros para que nos miren a nosotros. Por eso, te propongo ir viendo esta semana la sutileza con que la soberbia se puede manifestar en nuestras vidas. La iremos descubriendo en estos enfrentamientos que tendr\u00e1 Jes\u00fas con los fariseos, pero fundamentalmente confront\u00e1ndolo con nuestras propias vidas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al ver Jes\u00fas que la multitud se apretujaba, comenz\u00f3 a decir: \u00abEsta es una generaci\u00f3n malvada. 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