{"id":3003,"date":"2023-10-18T00:00:15","date_gmt":"2023-10-18T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3003"},"modified":"2023-10-17T09:05:40","modified_gmt":"2023-10-17T12:05:40","slug":"fiesta-de-san-lucas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/fiesta-de-san-lucas\/","title":{"rendered":"Fiesta de San Lucas"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3003-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/18octubre-audio-FiestaSanLucas.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/18octubre-audio-FiestaSanLucas.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/18octubre-audio-FiestaSanLucas.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/18octubre-audio-FiestaSanLucas.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>El Se\u00f1or design\u00f3 a otros setenta y dos, y los envi\u00f3 de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde \u00c9l deb\u00eda ir.<\/p>\n<p>Y les dijo: \u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha. \u00a1Vayan! Yo los env\u00edo como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni provisiones, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.<\/p>\n<p>Al entrar en una casa, digan primero: &#8220;\u00a1Que descienda la paz sobre esta casa!&#8221; Y si hay all\u00ed alguien digno de recibirla, esa paz reposar\u00e1 sobre \u00e9l; de lo contrario, volver\u00e1 a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario.<\/p>\n<p>No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: &#8220;El Reino de Dios est\u00e1 cerca de ustedes&#8221;\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>San Lucas, el evangelista que, entre tantas caracter\u00edsticas particulares que tiene, le gust\u00f3 de alg\u00fan modo pintarnos a un Jes\u00fas orante y misericordioso, que se acercaba especialmente a los pobres. A un Jes\u00fas que se hac\u00eda tiempo para estar tranquilo con su Padre del cielo, con nuestro Pap\u00e1. Son muchos los momentos en donde este evangelista nos cuenta que Jes\u00fas se apartaba para orar, en donde hablaba sobre la oraci\u00f3n y, por supuesto, en donde nos ense\u00f1\u00f3 a orar por un especial pedido de sus disc\u00edpulos, \u00bfte acord\u00e1s?: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u2026\u00bb, le dijeron. Por eso me parece lindo que, en este d\u00eda, en esta fiesta nos enfoquemos en esto, creo que nos puede hacer bien, porque en definitiva es lo que nos cambia el coraz\u00f3n, lo que hace la diferencia en nuestras vidas, es la oraci\u00f3n. Podemos leer la Biblia de punta a punta mil veces, pero si no rezamos con ella, solo nos quedamos con una historia, solo nos quedamos con datos, con informaci\u00f3n. El que reza con la Palabra de Dios es el que cambia o se deja cambiar, es el que est\u00e1 siempre atento, es el que se deja encontrar por ella, m\u00e1s que andar buscando lo que dice. Es Dios el que nos encuentra con su Palabra, y por eso hay que escucharla, rezarla y masticarla.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfY si nos preguntamos hoy algunas cosas? \u00bfQu\u00e9 nos han ense\u00f1ado de ni\u00f1os, por ejemplo, sobre la oraci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 hemos recibido? \u00bfC\u00f3mo estamos viviendo hoy nuestra relaci\u00f3n con nuestro Padre, que en definitiva se define mucho en nuestra manera de rezar, de orar? Aclaro que para nosotros, los cat\u00f3licos, rezar y orar podr\u00edamos decir que es lo mismo mientras entendamos a qu\u00e9 nos estamos refiriendo, a ese di\u00e1logo interior o tambi\u00e9n por palabras que tenemos con nuestro Padre, escuchar y hablar. No hay que diferenciar tajantemente que orar es algo espontaneo y rezar es algo mec\u00e1nico. No, no, entendamos bien, pero sigo con las preguntas. \u00bfSeguimos pensando como ni\u00f1os y rezando como adultos o pensamos como adultos y rezamos como ni\u00f1os? Seguramente nos han ense\u00f1ado cosas muy buenas, recibimos muy buenos consejos. Por ah\u00ed nos dijeron alguna vez que \u00abnunca nos acostemos sin antes haber rezado, o bien nunca pongamos la cabeza en la almohada sin haber por lo menos rezado algo\u00bb; y eso est\u00e1 muy bien. Por ah\u00ed nos ense\u00f1aron con el ejemplo, nuestra abuela, nuestra madre, nuestro padre. Cada uno podr\u00e1 pensar en lo suyo. Pero cada uno tambi\u00e9n tiene que reflexionar sobre si la oraci\u00f3n diaria, m\u00e1s all\u00e1 de lo que nos pase o c\u00f3mo la hagamos, es o no una \u00abnecesidad\u00bb del coraz\u00f3n. \u00bfNecesito hablar y escuchar a Jes\u00fas todos los d\u00edas? \u00bfLo necesito o lo siento como una obligaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1ndo no rezo siento culpa porque no cumpl\u00ed o porque en realidad no habl\u00e9 con Aquel que me hace tanto bien escucharlo cada d\u00eda?<\/em><\/p>\n<p><em>Escuchar y meditar con Algo del Evangelio de hoy es un modo tambi\u00e9n de rezar. Es la manera m\u00e1s clara de saber lo que Dios Padre quiere decirnos, por medio de las palabras que quedaron en los evangelios, en labios de Jes\u00fas, en sus gestos y acciones. Por eso cada d\u00eda es necesario decirnos: \u00abHoy voy a rezar con el Evangelio\u2026\u00bb; hoy m\u00e1s que nunca con el Evangelio de Lucas en su d\u00eda, en su fiesta. Lucas no fue un disc\u00edpulo directo de Jes\u00fas, pero se encarg\u00f3 de recopilar y ordenar todo lo que Jes\u00fas hab\u00eda dicho y hecho, dej\u00e1ndolo para siempre a nuestra disposici\u00f3n, para nuestra oraci\u00f3n, incluso escribi\u00f3 despu\u00e9s los Hechos de los Ap\u00f3stoles, los comienzos de la Iglesia, los hechos del Esp\u00edritu. No escribi\u00f3 \u2013volviendo a Jes\u00fas\u2013 una biograf\u00eda hist\u00f3rica de nuestro Maestro, sino que nos cuenta algunas cosas de su vida cargadas de fe, para suscitar nuestra fe, para animar nuestra fe, para sostenerla.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo que no podemos olvidar cuando rezamos, cuando hablamos con el Padre del cielo, teniendo en cuenta lo que dice hoy, es pedir que haya m\u00e1s \u00abtrabajadores para la cosecha\u00bb: \u00abRueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha\u00bb. Si hay algo por lo cual tenemos que rezar cada d\u00eda todos los cristianos, es para que Dios Padre env\u00ede m\u00e1s \u00abtrabajadores\u00bb a recoger lo que \u00c9l siembra d\u00eda a d\u00eda y hace crecer. Los sacerdotes son tan necesarios como la oraci\u00f3n. Sin oraci\u00f3n no hay \u00abtrabajadores\u00bb, hay hombres que se consagran, pero no trabajadores. Lo que Jes\u00fas y la Iglesia necesitan son sacerdotes, consagrados y consagradas que trabajen, que, a pesar de todo, no abandonen por el camino, que no se aburguesen en la comodidad de este mundo que busca acomodarse siempre continuamente. Son necesarios m\u00e1s santos, m\u00e1s santos que hasta el final de sus vidas con su trabajo y oraci\u00f3n, entreguen su vida a los dem\u00e1s, den su vida por los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>La oraci\u00f3n de todos los cristianos es lo que \u00abmueve\u00bb, de alg\u00fan modo, el coraz\u00f3n de Dios para hacer que los hombres y mujeres comunes, como vos y yo, puedan animarse a entregarse, entregarse a la misi\u00f3n de anunciar \u00abque el Reino de Dios est\u00e1 cerca\u00bb. Esta es la misi\u00f3n de aquellos que escuchan el llamado, de trabajar por \u00c9l todos los d\u00edas, obviamente sabiendo que hay que descansar, pero para poder trabajar m\u00e1s, anunciando que Jes\u00fas est\u00e1 cerca y entre nosotros, aunque a veces no parezca, aunque a veces nos desanimemos y tengamos ganas de bajar los brazos.<\/em><\/p>\n<p><em>Terminemos con algunas otras preguntas: \u00bfRezamos por esta intenci\u00f3n de vez en cuando? \u00bfRezamos en nuestro grupo de oraci\u00f3n por aquellos que son llamados? \u00bfRezamos en nuestras comunidades por estas intenciones? \u00bfRezamos por nuestros sacerdotes, por los consagrados, por aquellos que me guiaron en la fe? Si sos madre o padre, \u00bfte anim\u00e1s a pedirle a Dios Padre que tu hijo, que tu hija se consagran a \u00e9l? Recemos hoy todos, no solo para que haya m\u00e1s personas que se consagran al Reino, sino para que haya cada d\u00eda m\u00e1s que trabajen en serio por amor a Jes\u00fas y a su pueblo.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Se\u00f1or design\u00f3 a otros setenta y dos, y los envi\u00f3 de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde \u00c9l deb\u00eda ir. Y les dijo: \u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha. \u00a1Vayan! Yo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3004,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-3003","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3003","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3003"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3003\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3011,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3003\/revisions\/3011"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3004"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3003"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3003"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3003"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}