{"id":3012,"date":"2023-10-19T00:00:47","date_gmt":"2023-10-19T03:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3012"},"modified":"2023-10-18T08:33:47","modified_gmt":"2023-10-18T11:33:47","slug":"xxviii-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxviii-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXVIII Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3012-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/19octubre-audio-XXVIII-JuevesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/19octubre-audio-XXVIII-JuevesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/19octubre-audio-XXVIII-JuevesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/19octubre-audio-XXVIII-JuevesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Dijo el Se\u00f1or:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas, a quienes sus mismos padres han matado! As\u00ed se convierten en testigos y aprueban los actos de sus padres: ellos los mataron y ustedes les construyen sepulcros.<\/p>\n<p>Por eso la Sabidur\u00eda de Dios ha dicho: Yo les enviar\u00e9 profetas y ap\u00f3stoles: matar\u00e1n y perseguir\u00e1n a muchos de ellos. As\u00ed se pedir\u00e1 cuenta a esta generaci\u00f3n de la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la creaci\u00f3n del mundo: desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacar\u00edas, que fue asesinado entre el altar y el santuario. S\u00ed, les aseguro que a esta generaci\u00f3n se le pedir\u00e1 cuenta de todo esto.<\/p>\n<p>\u00a1Ay de ustedes, doctores de la Ley, porque se han apoderado de la llave de la ciencia! No han entrado ustedes, y a los que quieren entrar, se lo impiden.\u00bb<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas sali\u00f3 de all\u00ed, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo, exigi\u00e9ndole respuesta sobre muchas cosas y tendi\u00e9ndole trampas para sorprenderlo en alguna afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Una verdadera comida, un verdadero banquete, es el que nos lleva a comunicarnos -en el fondo cada d\u00eda m\u00e1s- mejor entre nosotros. No imagino a Jes\u00fas devorando en una casa de familia sin escuchar a los otros, pensando solamente en la comida. Cuando alimentamos nuestro cuerpo, nos tenemos que dar cuenta que necesitamos fundamentalmente del alimento del alma, y por eso el alimento material es un reflejo de nuestra necesidad espiritual. \u00bfImagin\u00e1s a Jes\u00fas sentado en la mesa esperando que todos lo sirvan como si fuera un rey al estilo de este mundo? Tray\u00e9ndolo al mundo de hoy concretamente, \u00bfimagin\u00e1s a Jes\u00fas sentado en la mesa viendo televisi\u00f3n, preocupado por las ultimas noticias o esperando su novela, sin aprovechar la presencia de los dem\u00e1s? \u00bfImagin\u00e1s a Jes\u00fas sent\u00e1ndose en ese lugar estrat\u00e9gico donde muchos se quieren sentar como para evitar servir a los otros? \u00bfImagin\u00e1s a nuestro Maestro sirvi\u00e9ndose primero para lograr elegir siempre la mejor parte, la mejor milanesa o pedazo de carne o lo que m\u00e1s le gustaba? \u00bfImagin\u00e1s a Jes\u00fas comiendo con Mar\u00eda y Jos\u00e9 y mientras tanto estar viendo su celular para ver si le escrib\u00eda alguno que estaba lejos?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En una comida se juega mucho de nuestra disposici\u00f3n para servir y escuchar a los otros, aunque no lo hayas pensado nunca, aunque no lo creas. Por eso, me sale decir: \u00abDime c\u00f3mo comes y te dir\u00e9 c\u00f3mo amas\u00bb. Jes\u00fas vino a este mundo a ense\u00f1arnos a amar, y el amor se juega tambi\u00e9n en los detalles, el amor se demuestra tambi\u00e9n en nuestras comidas. Ser\u00eda bueno, que esto que nos ense\u00f1a la Palabra, nos sirva a modo de revisi\u00f3n para ver c\u00f3mo estamos reuni\u00e9ndonos en familia, c\u00f3mo son nuestras comidas familiares, nuestras comidas laborales, nuestras comidas entre amigos. El Se\u00f1or nos invita a un banquete, pero no solo para comer, sino para amarnos.<\/p>\n<p>Algo del Evangelio de hoy adem\u00e1s de ense\u00f1arnos hasta d\u00f3nde puede llegar el amor de Dios, tambi\u00e9n nos quiere mostrar hasta d\u00f3nde puede llegar la cerraz\u00f3n y la crudeza del pecado; la cerraz\u00f3n del coraz\u00f3n del hombre cuando no quiere ver, cuando no quiere escuchar, cuando no quiere sentir. Se vuelve casi un imposible para Dios \u2013dir\u00edamos as\u00ed\u2013, casi que es imposible para Dios doblegarnos. No porque no pueda, sino porque \u00e9l no quiere doblegar nuestra libertad; la quiere atraer por amor.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Estos fariseos no quer\u00edan ver, no pod\u00edan salir de su encierro. Por ah\u00ed eso no nos pasa a nosotros, pero por ah\u00ed lo vemos; lo vemos en el mundo de hoy: lo ves en tu trabajo, lo ves en la televisi\u00f3n, en las familias, en la propia Iglesia. Vemos maldad, cerraz\u00f3n, ceguera de tantos que se empecinan en hacer el mal y no quieren dejar de hacerlo. Bueno, pero no es para amargarse y ser profetas de calamidades y de amarguras. A Jes\u00fas le pas\u00f3 lo mismo, a Dios le pasa lo mismo hoy. Ni el mismo Jes\u00fas pudo con ellos, aunque tambi\u00e9n muri\u00f3 por ellos \u2013y esto es lo importante\u2013. Muri\u00f3 por ellos y por todos los que hoy tambi\u00e9n se empecinan en hacer el mal.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas es claro: \u00abEllos tendr\u00e1n que dar cuentas de todo el mal que hicieron\u00bb. Los malvados tendr\u00e1n que dar cuentas al Padre del mal que le hicieron a tantos justos y hermanos, y que sigue sucediendo hoy en tantos aspectos de nuestra vida donde vemos que sufren tantos inocentes por culpa de la maldad de otros. Eso hay que dej\u00e1rselo al Se\u00f1or, le corresponde a \u00e9l. No nos toca a nosotros juzgar, solo intentar evitarlo cuando est\u00e9 al alcance de nuestro coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Otra reflexi\u00f3n que podemos sacar de este evangelio es considerar que alg\u00fan grado de soberbia tambi\u00e9n nosotros tenemos y vivimos. La soberbia decimos que se manifiesta de muchos modos. Hoy nos podemos enfocar en dos, en la ambici\u00f3n y la presunci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>La ambici\u00f3n es ese querer desordenado de honor, de fama. Es v\u00e1lido cuidar nuestro buen nombre, pero a veces podemos ambicionarlo a costa de cualquier cosa, de todo; por ejemplo, a trav\u00e9s de la cr\u00edtica, de la calumnia, de la mentira, de la traici\u00f3n. Muchas veces hacemos de todo para llegar a \u00abquedar bien\u00bb y que nos tengan por \u00abbuenos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1ntas veces llegamos a mentir para quedar bien? \u00bfCu\u00e1ntas veces criticamos para quedar bien? \u00bfCu\u00e1ntas veces hemos traicionado la confianza de alguien para que nosotros quedemos bien?<\/em><\/p>\n<p><em>Y la presunci\u00f3n es intentar aquello que no nos da la capacidad y las posibilidades; dir\u00edamos en Argentina: \u00abes querer hacer lo que no nos da el cuero\u00bb. Es el sentirnos omnipotentes, el creer que puedo con todo y no reconocer que a veces no nos da la vida ni el coraz\u00f3n para hacer todo lo que pretendemos. Por ejemplo, soy presuntuoso cuando no delego y pretendo hacer todo yo, cuando quiero controlarlo todo y no dejo libertad a los dem\u00e1s. Puede ser que a veces tengamos una sana inconsciencia y un coraje que nos anima a hacer cosas que no sab\u00edamos; pero, al mismo tiempo, tenemos que saber reconocer nuestros l\u00edmites, ser humildes y realistas.<\/em><\/p>\n<p><em>Este es el desaf\u00edo que me propongo para hoy: seguir pidiendo a Jes\u00fas que nos libre de caer en este gran pecado del orgullo y la soberbia y que nos haga mansos y humildes de coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dijo el Se\u00f1or: \u00ab\u00a1Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas, a quienes sus mismos padres han matado! As\u00ed se convierten en testigos y aprueban los actos de sus padres: ellos los mataron y ustedes les construyen sepulcros. 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