{"id":3048,"date":"2023-10-26T00:00:23","date_gmt":"2023-10-26T03:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3048"},"modified":"2023-10-25T08:48:59","modified_gmt":"2023-10-25T11:48:59","slug":"xxix-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxix-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXIX Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3048-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/26octubre-audio-XXIX-JuevesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/26octubre-audio-XXIX-JuevesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/26octubre-audio-XXIX-JuevesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/26octubre-audio-XXIX-JuevesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abYo he venido a traer fuego sobre la tierra, \u00a1y c\u00f3mo desear\u00eda que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, \u00a1y qu\u00e9 angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente!<\/p>\n<p>\u00bfPiensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la divisi\u00f3n. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estar\u00e1n divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Todo cambia en nuestras vidas cuando nos damos cuenta de que no hay nada mejor, nada m\u00e1s lindo y gratificante, que darle \u00aba Dios lo que es de Dios\u00bb. \u00c9l se merece todo. \u00c9l es \u00abel todo\u00bb, y por eso tenemos que animarnos a \u00abprobar \u2013como dice el Salmo\u2013 lo bueno que es el Se\u00f1or\u00bb. Tenemos que animarnos a darnos cuenta de que darle nuestra vida a \u00c9l no nos quita nada, sino que nos da todo. San Ignacio lo dec\u00eda muy bien al comienzo de sus \u00abEjercicios espirituales\u00bb: \u00abEl hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios, nuestro Se\u00f1or\u00bb. Puede resultar un lenguaje un poco antiguo, pero creo que podemos entenderlo bien.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abAlabar\u00bb: darle gracias por todo, reconocerlo en todo, descubrirlo en todas las cosas, maravillarse por su obra creadora. \u00abHacer reverencia\u00bb para nosotros ser\u00eda reconocerlo como nuestro Se\u00f1or; adorarlo porque solo \u00e9l lo merece y solo \u00e9l da el sentido a nuestras vidas; descubrirlo como nuestro rey, como nuestro todo, sabiendo que solo a \u00e9l podemos adorarlo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abServir\u00bb: servirlo en los dem\u00e1s, servirlo en lo que nos toca d\u00eda a d\u00eda, servirlo porque todo es de \u00e9l, servirlo am\u00e1ndolo en todas las cosas, am\u00e1ndolo en el servicio para y por los dem\u00e1s, porque somos simples servidores. Solo as\u00ed podremos darle \u00aba Dios lo que es de Dios\u00bb y encontrar que nuestra vida es, por decirlo as\u00ed, mucho mejor con \u00e9l y para \u00e9l. Busquemos hoy, de alguna manera, alabar a Dios, adorarlo con nuestra presencia y servirlo en los dem\u00e1s. \u00abD\u00e9mosle a \u00e9l lo que es de \u00e9l\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy necesita ser explicado para evitar algunas confusiones. Primero, Jes\u00fas habla de \u00abfuego\u00bb; en segundo lugar, habla de un \u00abbautismo\u00bb y, por \u00faltimo, habla de una \u00abdivisi\u00f3n\u00bb. Fuego, bautismo y divisi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas vino a traer fuego. Viene a traer el \u00abfuego\u00bb a la tierra con su presencia. El \u00abfuego del amor\u00bb que ilumina, que quema y da calor. Todo eso hace el fuego. Todo eso hizo Jes\u00fas con su presencia en la tierra y lo sigue haciendo. Jes\u00fas es fuego que ilumina, que da un sentido nuevo a la vida, que nos permite ver las cosas de una manera distinta, que nos abre el entendimiento y nos revela otro panorama de nuestra existencia; haci\u00e9ndonos ver cosas que no hubi\u00e9semos conocido si no fuera por la fe. Es \u00abfuego de amor\u00bb que quema, porque da ganas de vivir, da ganas de entregarse, de levantarse, da ganas de encarar las cosas de otro modo. Y tambi\u00e9n \u2013por supuesto\u2013 Jes\u00fas, porque el fuego da calor. Porque el que est\u00e1 cerca de alguien que ama a Jes\u00fas tambi\u00e9n se siente bien. Cuando sentimos fr\u00edo, es el calor quien nos da cobijo y nos ayuda a mantenernos en pie.<\/em><\/p>\n<p><em>En cuanto al bautismo del que habla Jes\u00fas cuando dice \u00abtengo que recibir un bautismo\u00bb: \u00bfa qu\u00e9 se refiere? a su muerte y resurrecci\u00f3n. Y cuando nosotros recibimos el bautismo de ni\u00f1os o de grandes y participamos de esa vida de Jes\u00fas, tambi\u00e9n continuamente tenemos que morir y resucitar. Eso, en definitiva, es el amor. El amor es muchas veces morir a un inter\u00e9s propio para darle un sentido nuevo a una acci\u00f3n, para poder resucitar, para cambiarla. El amor como el fuego quema y transforma las cosas. Entonces eso implica el bautismo, vivir el bautismo. Vivir el bautismo, vivir nuestra vida de bautizados, es aprender a morir y resucitar continuamente en todo lo que hacemos, en cada acci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Y el \u00faltimo tema es el de la \u00abdivisi\u00f3n\u00bb. Jes\u00fas no dice que quiere en s\u00ed misma la divisi\u00f3n y que viene a traer \u00abguerra\u00bb y problemas a la tierra; sino que lo que Jes\u00fas nos est\u00e1 diciendo es que su presencia en el mundo trajo inevitablemente una divisi\u00f3n. No porque \u00e9l vino a buscarla, sino porque es una consecuencia l\u00f3gica de su presencia. Porque \u00e9l es la verdad, porque \u00e9l es el camino, porque \u00e9l es la vida.<\/em><\/p>\n<p><em>El amor \u2013nos guste o no \u2013 \u00abdivide\u00bb. Aunque es algo lindo para nosotros, nos divide. Nos divide tambi\u00e9n interiormente. Por eso santa Teresa de \u00c1vila \u2013una gran santa\u2013 dec\u00eda: \u00abA veces siento que soy dos, que hay dos en m\u00ed\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo te pasa que a veces sent\u00eds que ten\u00e9s como dos personalidades? Una que quiere entregarse, que quiere amar, que quiere vivir la vida plenamente; y otra que se frena, que se queda, que es ego\u00edsta, que no busca entregarse, que es perezosa. Y eso pasa mucho tambi\u00e9n a nuestro alrededor. Jes\u00fas trajo la divisi\u00f3n, de alguna manera, con su presencia. Fijate en tu familia: no todos creen, no todos se comprometen con el amor, no todos quieren vivir una vida cristiana, incluso otros \u2013much\u00edsimos\u2013 la rechazan, se nos r\u00eden.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo hay divisi\u00f3n o, por lo menos, indiferencia en nuestras vidas? A eso se refiere Jes\u00fas. Por eso, tranquilos. Tenemos que estar tranquilos. Tenemos que alegrarnos con que \u00e9l sea nuestro fuego. \u00c9l nos invita a vivir el bautismo entreg\u00e1ndonos en cada cosa que hacemos, reconoci\u00e9ndolo como nuestro todo. Y Jes\u00fas \u2013aunque no lo quiera directamente\u2013 provoca esa divisi\u00f3n con su presencia en el mundo. Nos guste o no: divide. Por eso aprendamos a vivir la alegr\u00eda de saber que \u00e9l nos eligi\u00f3 para que tambi\u00e9n seamos fuego con nuestro amor y servicio. Y no nos asustemos si incluso a veces, nuestra presencia trae divisi\u00f3n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abYo he venido a traer fuego sobre la tierra, \u00a1y c\u00f3mo desear\u00eda que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, \u00a1y qu\u00e9 angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente! \u00bfPiensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3049,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-3048","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3048","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3048"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3048\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3052,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3048\/revisions\/3052"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3049"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3048"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}