{"id":3063,"date":"2023-10-29T00:00:27","date_gmt":"2023-10-29T03:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3063"},"modified":"2023-10-28T09:40:32","modified_gmt":"2023-10-28T12:40:32","slug":"xxx-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxx-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXX Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3063-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/29octubre-audio-XXX-DomingoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/29octubre-audio-XXX-DomingoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/29octubre-audio-XXX-DomingoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/29octubre-audio-XXX-DomingoAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Cuando los fariseos se enteraron de que Jes\u00fas hab\u00eda hecho callar a los saduceos, se reunieron con \u00c9l, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le pregunt\u00f3 para ponerlo a prueba: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento m\u00e1s grande de la Ley?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todo tu esp\u00edritu. Este es el m\u00e1s grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El Evangelio en general no es l\u00f3gico, ni matem\u00e1tico, al contrario, muchas veces parece \u201cil\u00f3gico\u201d para nuestra forma de pensar y much\u00edsimas veces parece que a Jes\u00fas no le importan demasiado los n\u00fameros. Por ejemplo; deja 99 ovejas para rescatar una, paga lo mismo al \u00faltimo que al primero etc. Al mismo tiempo el Evangelio tampoco es complicado, al contrario, es para todos, para que todos lo comprendan, sin embargo justamente por ser tan simple muchas veces no lo entendemos y no lo podemos vivir. Hoy es unos de esos d\u00edas en el que la \u201ccosa\u201d es simple y sencilla. Una pregunta (con mala intenci\u00f3n) que buscaba una sola respuesta y Jes\u00fas contesta con una respuesta de dos partes generando una unidad.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>El doctor pregunta: &#8220;Maestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento m\u00e1s grande de la Ley?&#8221;\u2026 Jes\u00fas responde: &#8220;Amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todo tu esp\u00edritu\u2026Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d Por si te quedaba alguna duda, no se puede separar lo que Dios ha unido. En Jes\u00fas se unifica lo que nosotros tendemos a separar, lo que los jud\u00edos separaban. Dios unido al hombre, el hombre unidos para siempre con Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>El hombre no puede despreciar lo que Dios no desprecia. No puede juzgar lo que Dios no juzga. No puede odiar lo que Dios no odia. No puede criticar lo que Dios no critica. No puede irritarse con lo que Dios no se irrita. El hombre si realmente ama a Dios, debe pensar y sentir lo que Dios piensa y siente. Eso es amor. \u201cCon todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todo tu esp\u00edritu\u201d Con todo, no con una parte. Amar no es solo un sentimiento, aunque el que ama sienta muchas veces cosas lindas. Amar es m\u00e1s que un sentimiento, es una decisi\u00f3n. Para eso Dios nos ha dado la libertad, para ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que sentimos y podamos sobreponernos muchas veces a nuestros sentimientos pasajeros que tantas veces nos enga\u00f1an. Los que se aman sienten, piensan y buscan lo mismo.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy la cosa es muy l\u00f3gica y casi matem\u00e1tica. Mir\u00e1: Si am\u00e1s a Dios = am\u00e1s al pr\u00f3jimo y viceversa, si am\u00e1s al pr\u00f3jimo = am\u00e1s a Dios. \u00bfQui\u00e9n es el pr\u00f3jimo? Para los cristianos, todos, pero cada uno en concreto. Todos son nuestro pr\u00f3jimo, no solo el que me cae bien y es f\u00e1cil amar. \u00bfQu\u00e9 es amar? Buscar el bien de ese pr\u00f3jimo que aparece en mi vida. \u00bfSe puede amar a Dios que no vemos? S\u00ed, en los hermanos, en el pr\u00f3jimo que ves. \u00bfPor qu\u00e9? Porque ese que ves Dios lo ama de la misma manera que a vos, entonces ten\u00e9s que amar lo que Dios ama, pensar y sentir como \u00c9l. \u00bf Si el amor es gratuito, Dios nos puede exigir el amar? S\u00ed, es gratuito, pero nos puede pedir el amor porque \u00c9l nos am\u00f3, nos ama y nos amar\u00e1 siempre primero, siempre plenamente. S\u00f3lo \u00c9l tiene derecho a exigir.<\/em><\/p>\n<p><em>Del Evangelio de hoy, nadie puede quedar indiferente y sin preguntarse seriamente: \u00bfEn verdad amo a Dios? Creo que a todos nos falta mucho. Pidamos al Amor, m\u00e1s amor.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando los fariseos se enteraron de que Jes\u00fas hab\u00eda hecho callar a los saduceos, se reunieron con \u00c9l, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le pregunt\u00f3 para ponerlo a prueba: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento m\u00e1s grande de la Ley?\u00bb Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3064,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-3063","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3063","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3063"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3063\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3067,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3063\/revisions\/3067"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3064"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3063"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3063"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3063"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}