{"id":3068,"date":"2023-10-30T00:00:07","date_gmt":"2023-10-30T03:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3068"},"modified":"2023-10-29T08:20:55","modified_gmt":"2023-10-29T11:20:55","slug":"xxx-lunes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxx-lunes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXX Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3068-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/30octubre-audio-XXX-LunesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/30octubre-audio-XXX-LunesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/30octubre-audio-XXX-LunesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/30octubre-audio-XXX-LunesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Un s\u00e1bado, Jes\u00fas ense\u00f1aba en una sinagoga. Hab\u00eda all\u00ed una mujer pose\u00edda de un esp\u00edritu, que la ten\u00eda enferma desde hac\u00eda dieciocho a\u00f1os. Estaba completamente encorvada y no pod\u00eda enderezarse de ninguna manera. Jes\u00fas, al verla, la llam\u00f3 y le dijo: \u00abMujer, est\u00e1s curada de tu enfermedad\u00bb, y le impuso las manos.<\/p>\n<p>Ella se enderez\u00f3 en seguida y glorificaba a Dios. Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jes\u00fas hab\u00eda curado en s\u00e1bado, dijo a la multitud: \u00abLos d\u00edas de trabajo son seis; vengan durante esos d\u00edas para hacerse curar, y no el s\u00e1bado.\u00bb<\/p>\n<p>El Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Hip\u00f3critas! Cualquiera de ustedes, aunque sea s\u00e1bado, \u00bfno desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber? Y esta hija de Abraham, a la que Satan\u00e1s tuvo aprisionada durante dieciocho a\u00f1os, \u00bfno pod\u00eda ser librada de sus cadenas el d\u00eda s\u00e1bado?\u00bb<\/p>\n<p>Al o\u00edr estas palabras, todos sus adversarios se llenaron de confusi\u00f3n, pero la multitud se alegraba de las maravillas que \u00e9l hac\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abCon todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todo tu esp\u00edritu\u00bb, dec\u00eda el evangelio del domingo. Dios nos pide que podamos amarlo con todo. No con partes, no con algo, no con migajas, no con lo que nos sobra, sino con todo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Empecemos esta semana \u2013como decimos a veces\u2013 con todo: con todas las ganas, con todas las fuerzas, con todo el \u00e1nimo, con todo el amor que tengamos en el coraz\u00f3n. Podemos amar m\u00e1s y mejor siempre. Podemos amar a Jes\u00fas mucho mejor y m\u00e1s de lo que hoy lo hacemos. Podemos amar m\u00e1s y mejor a los pr\u00f3ximos que tenemos en la vida. Pod\u00e9s amar m\u00e1s y mejor a tu marido, a tu mujer. Pod\u00e9s amar m\u00e1s y mejor a tus hijos que tanto lo necesitan. Pod\u00e9s escucharlos m\u00e1s, pod\u00e9s prestarles m\u00e1s atenci\u00f3n. Pod\u00e9s amar m\u00e1s y mejor a tus compa\u00f1eros de trabajo. Es verdad, siempre podemos amar mejor y m\u00e1s a nuestros conocidos y, especialmente, a los que nos cuesta, incluso a los que no son tan amables.<\/em><\/p>\n<p><em>Solo Dios se merece todo. Solo \u00e9l tiene derecho a pedirnos todo lo mejor de nosotros. \u00c9l nos ense\u00f1a que tiene que ser \u00abtodo\u00bb. No nos dice \u00abmucho\u00bb. El mucho se mide por cantidad, el todo&#8230; es todo. Por eso, el mucho de alguien puede ser poco para Dios, porque pudo no ser todo, y el poco de otro puede ser todo para Dios, porque no mezquin\u00f3 nada. No es la cantidad lo que mide Dios, porque el amor no se mide por cantidad, sino que se mide por totalidad, por plenitud. Por eso el mandamiento principal, el m\u00e1s grande, es un mandamiento vivo, que se va gestando. Va creciendo en nuestro interior y nos va impulsando a ser cada d\u00eda lo que Dios quiere que seamos. No es para asustarnos. Es para alegrarnos y animarnos a vivir lo que Dios tiene preparado para cada uno de nosotros cuando no le mezquinamos el coraz\u00f3n, cuando estamos para \u00e9l y solo para \u00e9l, vi\u00e9ndolo en los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Dec\u00eda as\u00ed: \u00abLa realidad es superior a la idea\u00bb. Esta frase creo que ayuda mucho a ir al n\u00facleo de Algo del Evangelio de hoy, porque ante Jes\u00fas hay ciertas personas que no lo aceptaban, que no aceptaban la realidad. Personas que no aceptan lo que no entraba en sus esquemas l\u00f3gicos \u2013como pasa hoy\u2013. Y la cerraz\u00f3n puede llegar hasta tal punto \u2013como hoy, por ejemplo\u2013, de rechazarlo porque hizo el bien en un d\u00eda s\u00e1bado. Rechazan que pueda hacer el bien en el d\u00eda que seg\u00fan la ley de los jud\u00edos era un d\u00eda de descanso. Para ellos, sin darse cuenta, la ley estaba por encima de las personas y de sus necesidades y por eso se \u00abindignaban\u00bb; porque, en el fondo, no entend\u00edan el sentido de la ley de Dios, que es amar al pr\u00f3jimo. Toda una imagen y ejemplo de tantas cerrazones nuestras tambi\u00e9n, que muchas veces queremos controlarlo todo. Actitudes que podemos tener que a veces domin\u00e1ndolo todo y pretendiendo que las ideas, los razonamientos, lleguen incluso a manipular y querer cambiar inmediatamente las cosas, las personas y la realidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Es cierto que la realidad podemos cambiarla o ir cambi\u00e1ndola con ideas, pero es m\u00e1s cierto a\u00fan que las ideas tienen que partir de la realidad para, desde ah\u00ed, poder conducirla. Y eso es lo que Jes\u00fas hace hoy. \u00c9l no vino a abolir la ley, a \u00abtirarla\u00bb por el balc\u00f3n, sino que vino a ense\u00f1arnos a entenderla y a interpretarla. Y por eso la cumpli\u00f3 primero. Y por eso a la hora de hacer el bien para Jes\u00fas lo importante era la persona, hacer el bien a la persona que ten\u00eda enfrente. El dolor de esta mujer para Jes\u00fas fue m\u00e1s importante que la \u00abidea\u00bb de que en el s\u00e1bado no se pod\u00eda hacer nada.<\/em><\/p>\n<p><em>Pensemos si a veces nosotros no somos m\u00e1s idealistas, que realistas. Es peligroso vivir en el reino de la sola palabra, de las ideas, de las im\u00e1genes, de lo que \u00abtiene\u00bb que ser y no es, de lo que \u00abdeber\u00eda\u00bb haber sido y no fue, que le dije que hiciera y no hizo, de lo que quiero hacer y no hago nunca. A veces nos puede pasar que vivimos en el mundo de las anheladas intenciones jam\u00e1s puestas en pr\u00e1ctica. Y entonces: \u00bfcu\u00e1l es la realidad de nuestra vida? Lo que somos, con nuestras actitudes, con nuestras virtudes y con nuestros pecados tambi\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>La realidad es que mi familia es la que tengo, la que Dios me regal\u00f3, mi marido y mi mujer que yo eleg\u00ed y debo seguir eligiendo. La realidad es que tengo los hijos que tengo y que Dios me dio, que son como son. La realidad es el trabajo que nos toc\u00f3 o que elegimos y nos da de comer todos los d\u00edas, o la falta de trabajo. La realidad es la Iglesia que tenemos, no la que desear\u00edamos. El grupo de oraci\u00f3n que formo, el grupo de la parroquia, la universidad, la carrera que eleg\u00ed, mi propia vida de fe. Aceptemos la realidad primero para poder cambiarla.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un s\u00e1bado, Jes\u00fas ense\u00f1aba en una sinagoga. Hab\u00eda all\u00ed una mujer pose\u00edda de un esp\u00edritu, que la ten\u00eda enferma desde hac\u00eda dieciocho a\u00f1os. Estaba completamente encorvada y no pod\u00eda enderezarse de ninguna manera. Jes\u00fas, al verla, la llam\u00f3 y le dijo: \u00abMujer, est\u00e1s curada de tu enfermedad\u00bb, y le impuso las manos. 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