{"id":3073,"date":"2023-10-31T00:00:13","date_gmt":"2023-10-31T03:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3073"},"modified":"2023-10-30T15:11:28","modified_gmt":"2023-10-30T18:11:28","slug":"xxx-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxx-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXX Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3073-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/31octubre-audio-XXX-MartesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/31octubre-audio-XXX-MartesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/31octubre-audio-XXX-MartesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/31octubre-audio-XXX-MartesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfA qu\u00e9 se parece el Reino de Dios? \u00bfCon qu\u00e9 podr\u00e9 compararlo? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembr\u00f3 en su huerta; creci\u00f3, se convirti\u00f3 en un arbusto y los p\u00e1jaros del cielo se cobijaron en sus ramas.\u00bb<\/p>\n<p>Dijo tambi\u00e9n: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 podr\u00e9 comparar el Reino de Dios? Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcl\u00f3 con gran cantidad de harina, hasta que ferment\u00f3 toda la masa.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>No es f\u00e1cil darle todo a Dios, todo el coraz\u00f3n, el alma y el esp\u00edritu, aunque estemos hechos para eso, incluso cuando lo experimentamos y nos damos cuenta de que es el camino correcto. No dejamos de ser d\u00e9biles. Somos d\u00e9biles, estamos rodeados de debilidad. Somos pecadores tambi\u00e9n, aunque muchos no crean en eso. El mundo tambi\u00e9n est\u00e1 sumergido en pecados estructurales que corrompen todo lo que tocan. S\u00e9 que la palabra \u00abpecado\u00bb no est\u00e1 muy de moda actualmente, porque su abuso hizo que se pierda el uso \u2013como se dice\u2013, pero el abuso no quita el uso o, por lo menos, no deber\u00eda.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Es una realidad, si le di\u00e9ramos todo a Dios, si pudi\u00e9ramos amarlo con todo nuestro ser, si lo reconoci\u00e9ramos como nuestro todo, nos amar\u00edamos bien entre nosotros, jam\u00e1s nos har\u00edamos el mal. Y eso har\u00eda un mundo distinto, por supuesto, como Dios lo so\u00f1\u00f3 y lo sue\u00f1a. No se ama bien a los hombres si no se ama a Dios, que es el todo. Es un gran error creer que existe el verdadero amor humano sin que est\u00e9 fundamentado en el amor a Dios. El amor procede de Dios. Dios es amor. Dios nos hizo a su \u00abimagen y semejanza\u00bb. Nos cre\u00f3 con la capacidad de amar, pero, claramente, no somos \u00abiguales\u00bb a \u00e9l. No somos dioses como a veces pretendemos serlo o como pretend\u00eda el demonio tentando a nuestros primeros padres. \u00abSer\u00e1n iguales a Dios\u00bb, les dijo. \u00bfTe acord\u00e1s? Esa es la gran tentaci\u00f3n: ser como dioses. Pero la verdad es que somos humanos. Hechos para cosas grandes, pero d\u00e9biles, muy d\u00e9biles con un amor muy pobre; que, si no se arraiga en Dios Padre, en la fuente del amor, posiblemente se canse y se desgaste. \u00bfQuer\u00e9s amar mejor a tu pr\u00f3jimo? \u00bfQuer\u00e9s amarte mejor a vos mismo? Es necesario que nos propongamos tambi\u00e9n y deseemos amar m\u00e1s a nuestro Padre, a Jes\u00fas, al Esp\u00edritu Santo, a nuestra Madre. Ese es el verdadero camino.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos ense\u00f1a que el \u00abtodo\u00bb no necesariamente tiene que ser grande o mucho, por decirlo as\u00ed, en cantidad \u2013como dec\u00edamos ayer\u2013. El todo, el Reino de Dios, puede empezar y estar en una semilla, en una semilla muy peque\u00f1a incluso. En una semilla est\u00e1 todo lo necesario para que crezca una planta y, por m\u00e1s chiquita que sea, se puede convertir en algo inmenso. Por eso, para entregarle todo a Dios, no esperemos hacer cosas grandes o vistosas, grandes para este mundo que le gusta bastante el \u00abshow\u00bb y la visibilidad. Podemos dar todo y que nadie se entere. En realidad, lo lindo de esto es pensar que podemos dar todo en cada decisi\u00f3n y que eso no es como una cuenta matem\u00e1tica que se va acumulando para llegar a un n\u00famero determinado. \u00a1Menos mal que Dios no cuenta como nosotros! Si ayer no dimos todo, hoy podemos hacerlo. Si en la decisi\u00f3n anterior no lo hicimos, en la siguiente podemos intentarlo otra vez. Lo importante es querer dar todo, es saber que el Reino de Dios es una relaci\u00f3n de amor que se va construyendo d\u00eda a d\u00eda, que va creciendo en la medida que damos todo lo que podemos, aunque a veces parezca poco.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>El Reino de los Cielos me animo a decir que es como el \u00abReino de la \u201cY\u201d\u00bb, de la letra que incluye y hace crecer. El Reino de los Cielos es el reinado de Dios en los corazones, en el tuyo y en el m\u00edo y en el de tantos millones de personas. El Reino de los Cielos existe desde que Dios se hizo hombre y habit\u00f3 entre nosotros. Dios y hombre, humano y divino, muerto y resucitado: el que am\u00f3, ama y quiere ser amado; el que une pero, al mismo tiempo, respeta la diversidad. Es el \u00abReino de la \u201cY\u201d\u00bb, ese modo de vivir que Jes\u00fas adopt\u00f3 y nos propone; el Reino que se transform\u00f3 en un gran arbusto que abarca todos los tiempos y la historia y hoy nos cobija. Nos da cobijo para que aprendamos a cobijar.<\/em><\/p>\n<p><em>Tu familia, tus amistades sanas son como peque\u00f1os Reinos de los Cielos donde est\u00e1 Dios, donde podemos ayudar a ser arbusto y levadura, donde podemos hacer algo de cobijo para otros y crecimiento para los dem\u00e1s, aprendiendo a dar todo.<\/em><\/p>\n<p><em>El Reino de los Cielos comienza en el coraz\u00f3n de cada uno de nosotros ahora, en este momento; no ayer o ma\u00f1ana. \u00a1Ahora!<\/em><\/p>\n<p><em>Acordate de la letra Y, incluila en tu diccionario. As\u00ed como Jes\u00fas nos incluy\u00f3 a todos en su coraz\u00f3n a trav\u00e9s de su amor. Porque el amor cobija y el amor hace fermentar la masa-coraz\u00f3n de aquellos que est\u00e1n abiertos al mensaje de amor de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Tu familia \u2013ya lo s\u00e9\u2013 y la m\u00eda es chiquita. Tu grupo de oraci\u00f3n tambi\u00e9n. Tu parroquia, tu movimiento, tu amistad: todo es chiquito en comparaci\u00f3n con este gran universo. Todo es chiquito como el grano de mostaza. Y la acci\u00f3n que puede tener esta sociedad en nosotros es imperceptible, como la levadura, pero \u00bfqu\u00e9 importa? \u00bfY si probamos hacer crecer cada cosa dando todo sin excluir y cobijando?<\/em><\/p>\n<p><em>Solo hay crecimiento y fermentaci\u00f3n cuando se cobija, cuando se incluye a los dem\u00e1s, cuando nos proponemos amar a Dios con todo nuestro coraz\u00f3n, alma y esp\u00edritu; confiando en que eso har\u00e1 que amemos cada d\u00eda a m\u00e1s personas, a cada persona que Dios nos haga cruzar, de alg\u00fan modo, por el camino.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo: \u00ab\u00bfA qu\u00e9 se parece el Reino de Dios? \u00bfCon qu\u00e9 podr\u00e9 compararlo? 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