{"id":3078,"date":"2023-11-01T00:00:15","date_gmt":"2023-11-01T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3078"},"modified":"2023-10-31T09:17:44","modified_gmt":"2023-10-31T12:17:44","slug":"solemnidad-de-todos-los-santos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/solemnidad-de-todos-los-santos\/","title":{"rendered":"Solemnidad de todos los santos"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3078-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/01noviembre-audio-SolemnidadTodosSantos.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/01noviembre-audio-SolemnidadTodosSantos.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/01noviembre-audio-SolemnidadTodosSantos.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/01noviembre-audio-SolemnidadTodosSantos.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Segu\u00edan a Jes\u00fas grandes multitudes, que llegaban de Galilea, de la Dec\u00e1polis, de Jerusal\u00e9n, de Judea y de Transjordania.<\/p>\n<p>Al ver a la multitud, Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00c9l. Entonces tom\u00f3 la palabra y comenz\u00f3 a ense\u00f1arles, diciendo:<\/p>\n<p>\u00abFelices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.<br \/>\nFelices los afligidos, porque ser\u00e1n consolados.<br \/>\nFelices los pacientes, porque recibir\u00e1n la tierra en herencia.<br \/>\nFelices los que tienen hambre y sed de justicia, porque ser\u00e1n saciados.<br \/>\nFelices los misericordiosos, porque obtendr\u00e1n misericordia.<br \/>\nFelices los que tienen el coraz\u00f3n puro, porque ver\u00e1n a Dios.<br \/>\nFelices los que trabajan por la paz, porque ser\u00e1n llamados hijos de Dios.<br \/>\nFelices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.<br \/>\nFelices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de m\u00ed.<br \/>\nAl\u00e9grense y regoc\u00edjense entonces, porque ustedes tendr\u00e1n una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Ponete una mano en el coraz\u00f3n. Ponete una mano en el coraz\u00f3n: \u00bfPensaste alg\u00fan d\u00eda, alguna vez que pod\u00e9s ser santo, que quer\u00e9s ser santo? \u00bfPensaste en ser feliz haciendo el bien a tu alrededor, intentando hacer lo que Dios desea para vos? Si alguna vez lo pensaste y fue tu deseo por alg\u00fan tiempo \u2013pero ahora se apag\u00f3 por tantas dificultades, por diferentes razones\u2013, creo que hoy es un d\u00eda para volver a refrescar lo mejor que puede desear una persona en este mundo: la santidad. Si nunca lo pensaste porque te parec\u00eda una pregunta un poco rid\u00edcula o porque en realidad pens\u00e1s \u2013como tantos piensan\u2013 que no es para vos, que es como una especie de privilegio para algunos locos que se animaron a hacer cosas muy heroicas y raras, tambi\u00e9n hoy es un buen d\u00eda para animarse y preguntarse de una vez por todas: \u00bfQu\u00e9 es en definitiva la santidad? \u00bfQu\u00e9 es ser santo? \u00bfPuedo ser santo si soy un cristiano de a pie, un cat\u00f3lico com\u00fan y corriente que anda por este mundo?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy es el d\u00eda de todos los santos, el d\u00eda en el que en la Iglesia celebramos que el amor de Dios es tan grande, tan maravilloso y m\u00e1s fuerte que cualquier otro intento para destruir el bien que \u00c9l vino a sembrar en este mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy celebramos y agradecemos que en el cielo \u2013junto a Dios Padre, a Jes\u00fas, al Esp\u00edritu Santo, a la Virgen\u2013 hay much\u00edsimas m\u00e1s personas de las que imaginamos. Junto a nuestro Padre en este momento no solo est\u00e1n los grandes santos que descollaron por sus grandes obras, los santos a los que les tenemos una devoci\u00f3n especial, esos que est\u00e1n en los altares \u2013ante los cuales a veces nos frenamos, los miramos, les pedimos su intercesi\u00f3n\u2013, sino que tambi\u00e9n est\u00e1n los santos sencillos, los ocultos, los que nadie conoce, los silenciosos; esos que tambi\u00e9n se los llama los de la puerta de al lado, los an\u00f3nimos; los santos sin propaganda, sin \u00abmarketing\u00bb, sin fundaciones, sin grandes obras, los santos de a pie. Podr\u00edamos llamarles los santos comunes, los normales \u2013comunes y corrientes\u2013. Esos santos que podr\u00edamos y deber\u00edamos ser vos y yo.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy la Iglesia nos dice a todos, nos grita al coraz\u00f3n: \u00abLa santidad es un llamado universal. Es para todos, es posible, es para cualquier cristiano\u00bb. Todos podemos y debemos ser santos si queremos estar alg\u00fan d\u00eda con nuestro buen Dios, que es Padre. \u00abPorque solo los puros de coraz\u00f3n ver\u00e1n a Dios\u00bb, dice la Palabra. Solo los que se dejan purificar por su amor y aprenden a amar como \u00c9l nos am\u00f3, solo ellos podr\u00e1n disfrutar de ese amor eterno que todos deseamos.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy es un llamado a la santidad. Ahora en el cielo hay muchos m\u00e1s santos de los que imaginamos, seguramente alg\u00fan familiar nuestro; esa viejecita que muri\u00f3 en soledad y abandonada, triste y sola; ese hombre que luch\u00f3 hasta el final con su enfermedad y agoniz\u00f3 solo en un hospital; esa madre que vivi\u00f3 toda la vida para sus hijos y su esposo, dej\u00e1ndose amar por ellos y amando; ese joven que no pudo vivir muchos a\u00f1os, pero que mientras estuvo busc\u00f3 hacer el bien, ten\u00eda sus proyectos; esos millones de ni\u00f1os que no pudieron nacer por la crueldad del aborto, y as\u00ed podr\u00edamos seguir interminablemente con tantos ejemplos. Incluso en el cielo puede estar ese que no quisiste tanto y que jam\u00e1s querr\u00edas que est\u00e9 en el cielo por tu ego\u00edsmo, por tu falta de amor; pero sin embargo se arrepinti\u00f3 y lleg\u00f3. Menos mal que es Jes\u00fas el que nos hace ser santos con su gracia y con su misericordia.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, hoy preguntate si alguna vez te planteaste ser santo, santa. No es de locos, no es de raros. Es de gente normal que necesita ser feliz en este mundo, pero al modo de Dios, como las bienaventuranzas.<\/em><\/p>\n<p><em>Querer ser santo es desear vivir felizmente haciendo la voluntad de Dios, como nos ense\u00f1a Jes\u00fas. As\u00ed dec\u00eda san Juan Pablo II: \u00abLa santidad es la alegr\u00eda de hacer la voluntad de Dios\u00bb. Tan simple y dif\u00edcil como eso.<\/em><\/p>\n<p><em>Creo que hoy es bueno que todos \u2013laicos, sacerdotes, consagrados y consagradas\u2013 nos preguntemos seriamente: \u00bfQueremos ser santos? \u00bfPerdimos ese fuego del inicio? Que en realidad es casi como preguntarnos: \u00bfQueremos ser felices? A la pregunta sobre la felicidad digamos que nadie se animar\u00eda a responder que no. Bueno, entonces tenemos que convencernos que querer ser felices es querer ser santos. Porque eso es lo que viene a proponernos Jes\u00fas: felices, felices, bienaventurados. Nueve veces dici\u00e9ndonos esa palabra y proponi\u00e9ndonos el camino de la felicidad en el Evangelio de hoy, esa felicidad que se nos regala cuando nos abrimos a su amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora la pregunta que tambi\u00e9n nos puede quedar picando es: \u00bfQu\u00e9 es la felicidad? \u00bfC\u00f3mo la alcanzo?<\/em><\/p>\n<p><em>Te propongo que en este d\u00eda vuelvas a leer y escuchar una vez m\u00e1s las Bienaventuranzas, porque en ellas se resume todo lo que Dios so\u00f1\u00f3 para cada uno de nosotros, en ellas se resume la santidad. \u00bfQuer\u00e9s ser santo? Ten\u00e9s que vivir en el d\u00eda a d\u00eda, aunque nadie se d\u00e9 cuenta, las Bienaventuranzas. Tenemos que ser felices haciendo la voluntad de Dios, aunque todo alrededor parezca que se viene abajo, que no funciona.<\/em><\/p>\n<p><em>Si hoy alguien m\u00e1s se decide a ser santo gracias a esta Palabra de Dios, si alguien hoy escuchando este audio se decide a ser feliz haciendo la voluntad de Dios \u2013viviendo las Bienaventuranzas\u2013, hoy el bien habr\u00e1 triunfado una vez m\u00e1s, una batalla m\u00e1s. Hoy la Palabra de Dios habr\u00e1 derrotado la maldad y el ego\u00edsmo, la mediocridad de este mundo que a veces copa nuestro coraz\u00f3n y el de los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Que en este d\u00eda se vuelva a encender en nuestro coraz\u00f3n ese deseo profundo de ser puros de coraz\u00f3n para vivir seg\u00fan la voluntad de Dios; y si nunca lo tuviste, ped\u00edselo a Dios: \u00abDame la gracia y la alegr\u00eda de querer ser santo\u00bb. Levante la mano qui\u00e9n quiere ser santo. Levant\u00e1 la mano desde el fondo de tu coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Segu\u00edan a Jes\u00fas grandes multitudes, que llegaban de Galilea, de la Dec\u00e1polis, de Jerusal\u00e9n, de Judea y de Transjordania. Al ver a la multitud, Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00c9l. 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