{"id":3133,"date":"2023-11-11T00:00:31","date_gmt":"2023-11-11T03:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3133"},"modified":"2023-11-10T08:27:15","modified_gmt":"2023-11-10T11:27:15","slug":"xxxi-sabado-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxi-sabado-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXXI S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3133-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/11noviembre-audio-XXXI-SabadoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/11noviembre-audio-XXXI-SabadoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/11noviembre-audio-XXXI-SabadoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/11noviembre-audio-XXXI-SabadoAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dec\u00eda a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abG\u00e1nense amigos con el dinero de la injusticia, para que el d\u00eda en que este les falte, ellos los reciban en las moradas eternas.<\/p>\n<p>El que es fiel en lo poco, tambi\u00e9n es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco, tambi\u00e9n es deshonesto en lo mucho. Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, \u00bfqui\u00e9n les confiar\u00e1 el verdadero bien? Y si no son fieles con lo ajeno, \u00bfqui\u00e9n les confiar\u00e1 lo que les pertenece a ustedes?<\/p>\n<p>Ning\u00fan servidor puede servir a dos se\u00f1ores, porque aborrecer\u00e1 a uno y amar\u00e1 al otro, o bien se interesar\u00e1 por el primero y menospreciar\u00e1 al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero.\u00bb<\/p>\n<p>Los fariseos, que eran amigos del dinero, escuchaban todo esto y se burlaban de Jes\u00fas. El les dijo: \u00abUstedes aparentan rectitud ante los hombres, pero Dios conoce sus corazones. Porque lo que es estimable a los ojos de los hombres, resulta despreciable para Dios.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 bien hace llegar al final de la semana escuchando la Palabra de Dios!, d\u00e1ndonos cuenta que podemos hacer much\u00edsimas cosas o podemos dejar de hacer much\u00edsimas cosas en la vida. Pero si dejamos de escuchar a Dios \u2013de alg\u00fan modo\u2013, tarde o temprano nuestro coraz\u00f3n se va como atrofiando, va perdiendo esa forma original que Dios desea que tengamos \u2013su imagen y semejanza\u2013, va perdiendo la conformaci\u00f3n que nos impulsa a amar como \u00e9l ama, amar como \u00e9l nos ama. Las palabras que vamos escuchando, as\u00ed como cuando \u00e9ramos ni\u00f1os que fueron formando nuestro lenguaje y nos permitieron nombrar las cosas por su nombre y comprender la realidad, de alg\u00fan modo tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que pasa lo mismo con la Palabra de Dios. En la medida que esas palabras van calando en lo profundo de nuestro coraz\u00f3n, en lo profundo de nuestros pensamientos \u2013como dije tantas veces\u2013, as\u00ed es como tarde o temprano nuestros pensamientos y coraz\u00f3n se van pareciendo a los de Dios. Que esa es la idea.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>No podremos cambiar de actitudes, no podremos ser cada d\u00eda m\u00e1s buenos y m\u00e1s santos si nuestros pensamientos no se conforman a los de Dios. Por eso en este s\u00e1bado, una vez m\u00e1s, te animo a que pienses en esto: no dejes nunca de escuchar la Palabra de Dios, por m\u00e1s que a veces sientas que lo haces por rutina, por m\u00e1s que a veces no le prestes toda la atenci\u00f3n que se merece, por m\u00e1s que haya d\u00edas que te toca m\u00e1s el coraz\u00f3n que otros. Sin embargo, no ten\u00e9s que dejar nunca, porque dejar de escuchar la Palabra de Dios es como dejar de escuchar a aquel del cual estamos enamorados o queremos enamorarnos. No ten\u00e9s que dejar nunca de escuchar a tu mujer, a tus hijos; no ten\u00e9s que dejar nunca de escuchar a tu esposo, porque si dejas de escuchar, en el fondo dejas de amar.<\/em><\/p>\n<p><em>Una vez m\u00e1s Algo del Evangelio de hoy nos llama la atenci\u00f3n de cosas que no tenemos que olvidar: \u00abEl que es fiel en lo poco, tambi\u00e9n es fiel en lo mucho\u00bb. Nosotros a veces en la vida queremos como saltar escalones \u2013digamos as\u00ed\u2013, queremos llegar al final de la escalera olvid\u00e1ndonos que para llegar al final hay que subir escal\u00f3n por escal\u00f3n. De alg\u00fan modo esta comparaci\u00f3n, que te estoy regalando y que se me ocurri\u00f3, tiene que ver con esto de la fidelidad en lo poco y en lo mucho. Podr\u00edamos decir que lo poco es cada escal\u00f3n, cada pasito que damos d\u00eda a d\u00eda para llegar a la cima, es la fidelidad en lo poco. Cuando subimos un escal\u00f3n, parece que nos cuesta todav\u00eda, que nos falta mucho por llegar, parece que un escal\u00f3n no cuenta. Sin embargo, si no subimos escal\u00f3n por escal\u00f3n, si pretendemos saltearnos ciertos pasos, no llegamos o llegamos cansados o llegamos a la mitad. Por eso, el Se\u00f1or con el tema de la fidelidad \u2013lo que \u00e9l nos ense\u00f1a\u2013 nos invita a ser fieles en aquellas cosas que no se ven, en aquellas cosas que por ah\u00ed nadie cuenta y que nadie toma en cuenta. La fidelidad en lo poco, o sea, el fiarnos de nuestro Se\u00f1or en cada cosa sencilla del d\u00eda, en esas cosas que solamente \u00e9l ve, es lo que nos va asegurando y nos va dando fuerzas para poder jugarnos cuando nos toque dar mucho m\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Como te dec\u00eda reci\u00e9n, a veces queremos dar todo de golpe y eso es imposible. El coraz\u00f3n no est\u00e1 entrenado para dar todo de golpe, tenemos que dar paso a paso. As\u00ed como un deportista para llegar a grandes metas, para lograr sus objetivos, tiene que entrenar d\u00eda a d\u00eda, tiene que dedicarse, tiene que animarse a hacer las cosas que nadie quiere hacer, de la misma manera en la fe tenemos que entrenarnos d\u00eda a d\u00eda en la fidelidad sencilla y cotidiana, en esa que nadie aplaude; para que cuando tengamos que dar esos pasos dif\u00edciles, que siempre nos van a tocar, o esas decisiones grandes, donde tenemos que entregar de golpe todo nuestro coraz\u00f3n, solamente podremos hacerlo si est\u00e1bamos entrenados en la fidelidad de cada d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Es as\u00ed que tambi\u00e9n tenemos que volver a decir, recalcar lo que el Se\u00f1or nos dice: \u00abNo se puede servir a Dios y al dinero. No se puede servir a dos se\u00f1ores\u00bb. Porque nuestro coraz\u00f3n se divide, nuestro coraz\u00f3n pierde fuerzas cuando estamos como jugando a dos puntas.<\/em><\/p>\n<p><em>El dinero tiene que ver con todo aquello que nos atrae y nos hace sentir que tenemos poder. El dinero puede ser tantas cosas, puede ser nuestro propio ego. El dinero puede ser la cultura de este mundo, el pensamiento mundano, la idolatr\u00eda, el hacer un Dios a nuestra medida. El dinero es tambi\u00e9n, por supuesto, el dinero concreto que nos permite comprar y tener las cosas que nosotros pretendemos y que pensamos que nos van a dar algo, nos van a poner en una posici\u00f3n distinta frente a los dem\u00e1s. No se puede.<\/em><\/p>\n<p><em>Para servir al Se\u00f1or, tenemos que dejar de lado toda egolatr\u00eda, todo deseo de aparentar, todo deseo de ser distintos a los dem\u00e1s; pero me refiero a poni\u00e9ndonos en un lugar que no nos corresponde. Por eso, pid\u00e1mosle al Se\u00f1or que nos ayude a crecer d\u00eda a d\u00eda en esta fidelidad, en el coraz\u00f3n entero dedicado a lo que el Se\u00f1or nos muestra para hacer. No escatimemos, no le mezquinemos al Se\u00f1or nuestro coraz\u00f3n. Que si sabemos entregar peque\u00f1as cosas, alg\u00fan d\u00eda cuando nos toque entregar todo, \u00e9l nos dar\u00e1 la gracia y la fuerza para hacerlo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dec\u00eda a sus disc\u00edpulos: \u00abG\u00e1nense amigos con el dinero de la injusticia, para que el d\u00eda en que este les falte, ellos los reciban en las moradas eternas. 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