{"id":3159,"date":"2023-11-16T00:00:23","date_gmt":"2023-11-16T03:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3159"},"modified":"2023-11-15T08:37:14","modified_gmt":"2023-11-15T11:37:14","slug":"xxxii-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxii-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXXII Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3159-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/16noviembre-audio-XXXII-JuevesAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/16noviembre-audio-XXXII-JuevesAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/16noviembre-audio-XXXII-JuevesAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/16noviembre-audio-XXXII-JuevesAno.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Los fariseos le preguntaron cu\u00e1ndo llegar\u00e1 el Reino de Dios. El les respondi\u00f3: \u00abEl Reino de Dios no viene ostensiblemente, y no se podr\u00e1 decir: &#8220;Est\u00e1 aqu\u00ed&#8221; o &#8220;Est\u00e1 all\u00ed.&#8221; Porque el Reino de Dios est\u00e1 entre ustedes.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas dijo despu\u00e9s a sus disc\u00edpulos: \u00abVendr\u00e1 el tiempo en que ustedes desear\u00e1n ver uno solo de los d\u00edas del Hijo del hombre y no lo ver\u00e1n. Les dir\u00e1n: &#8220;Est\u00e1 aqu\u00ed&#8221; o &#8220;Est\u00e1 all\u00ed&#8221;, pero no corran a buscarlo. Como el rel\u00e1mpago brilla de un extremo al otro del cielo, as\u00ed ser\u00e1 el Hijo del hombre cuando llegue su D\u00eda.<\/p>\n<p>Pero antes tendr\u00e1 que sufrir mucho y ser\u00e1 rechazado por esta generaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>No suena muy lindo que Jes\u00fas nos diga que podemos vivir esta vida como necios o como prudentes \u2013parece duro\u2013 como tontos o inteligentes podr\u00edamos decir tambi\u00e9n. La par\u00e1bola del domingo nos representaba esas dos posibilidades, esos dos caminos. No hab\u00eda intermedios: las j\u00f3venes necias y las prudentes, mitad y mitad. Nosotros podr\u00edamos decir cristianos necios o prudentes, disc\u00edpulos tontos o inteligentes. Nos guste o no. Nos guste escucharlo o no, la cuesti\u00f3n es as\u00ed. Despu\u00e9s podremos aceptarlo o no escucharlo, pero es as\u00ed. Son much\u00edsimos los simbolismos de esta par\u00e1bola y el sentido que se le puede dar a cada detalle, sobre qu\u00e9 significa cada cosa: las necias y las prudentes; sobre lo que simbolizan las l\u00e1mparas, el aceite, el hecho de llevar o no el aceite necesario, el quedarse dormidas, el salir a pedir aceite de emergencia, el no querer compartir el propio aceite, la espera del esposo, la llegada y el llamado repentino, el hecho de que se cierre la puerta y se desconozca a las necias y as\u00ed muchas cosas m\u00e1s. Como ver\u00e1s, la riqueza de la Palabra de Dios es inagotable y nunca se acabar\u00e1.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Pero solo me animo a agregarte algo m\u00e1s y es el hecho de que Jes\u00fas nos muestra dos posibilidades o dos modos de vivir la vida de la fe, porque en definitiva dormirnos en la espera es normal, es parte de la vida; de hecho, se duermen las diez. Pero la gran diferencia est\u00e1 en haberse provisto del aceite, en guardarse \u00abluz\u00bb, combustible, para el encuentro, en valorar la venida del esposo, en saber que ser\u00e1 un encuentro con Jes\u00fas y no cualquier otra cosa. Ser\u00eda, de alg\u00fan modo, en tomarse en serio la vida o solo esperar que nos pase por encima. Tomarse en serio la Vida eterna, sabiendo que todo lo que hacemos ac\u00e1 vale la pena y se tendr\u00e1 en cuenta. No tiene sentido desaprovechar todo lo que podemos hacer hoy pensando que despu\u00e9s podremos \u00abavivarnos\u00bb \u2013como se dice en Argentina\u2013 al final, para poder de alg\u00fan modo zafar. Una cosa es la misericordia y otra cosa es ser necio y hacerse pasar por inteligente.<\/em><\/p>\n<p><em>De Algo del Evangelio de hoy Jes\u00fas nos deja creo que una ense\u00f1anza muy profunda que muchas veces dejamos de lado en la Iglesia y que se relaciona con lo que venimos meditando. El Reino de Dios ya est\u00e1, ya lleg\u00f3, est\u00e1 entre nosotros. Pero tambi\u00e9n por la fe sabemos que llegar\u00e1 alg\u00fan d\u00eda a ser pleno, llegar\u00e1 a su plenitud. La resurrecci\u00f3n ya se dio y se da en cada uno de nosotros, pero se completar\u00e1 plenamente al final de los tiempos cuando Jes\u00fas vuelva. No solo hay que esperarlo, no solo hay que saber esperar, sino hay que saber mirar el hoy, el ahora.<\/em><\/p>\n<p><em>Solo podr\u00e1 percibir su llegada, cuando venga el final de los tiempos, aquel que ha sabido encontrarlo ahora, entre nosotros: el prudente. Aquel que est\u00e1 atento siempre y empieza a darse cuenta de que el Reino no est\u00e1 all\u00e1 o m\u00e1s all\u00e1 de nosotros, sino que est\u00e1 ac\u00e1, entre nosotros. Por ejemplo, ahora mientras hacemos el esfuerzo por escuchar la Palabra de Dios. Ahora mientras est\u00e1s viajando y est\u00e1s rezando interiormente para ver un mundo mejor, mientras est\u00e1s viendo alguien necesitado y ten\u00e9s ganas de ayudarlo, mientras llev\u00e1s a tus hijos al colegio, a la escuela, mientras entr\u00e1s a trabajar y ten\u00e9s la oportunidad de empezar con una gran sonrisa. Miles de maneras de hacer presente el Reino de Dios. Porque en definitiva el Reinado de Dios est\u00e1 cuando hay un Rey, que quiere gobernar el coraz\u00f3n, y alguien que lo escucha, lo ama y lo sigue. Dios Padre reina cuando alguien lo deja reinar y ese alguien hoy tenemos que ser vos y yo. No esperemos que sea otro, \u00e9l respeta nuestra libertad. No vale la pena estar esperando que sean otros los que escuchen y amen a Dios. Somos nosotros, somos muchos los que escuchamos a Dios todos los d\u00edas por medio de Jes\u00fas en el Esp\u00edritu. Somos muchos los que decidimos creer y seguir a nuestro buen maestro. Todo un desaf\u00edo, toda una oportunidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Dice Jes\u00fas que el Reino de Dios no vendr\u00e1 ostensiblemente, o sea, no vendr\u00e1 de modo espectacular; no vendr\u00e1 a la manera de las pel\u00edculas de Hollywood. No esperes la llegada del Reino como esas pel\u00edculas apocal\u00edpticas, que de alg\u00fan modo les gusta llamar la atenci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Esa aclaraci\u00f3n de Jes\u00fas vale tanto para su venida definitiva, la que a veces se llama terriblemente como \u00abel fin del mundo\u00bb, pero que para nosotros ser\u00e1 el comienzo de una Vida eterna. Vale tambi\u00e9n como para la experiencia del Reino que tenemos cada d\u00eda. El que busca encontrar a Dios y su Reinado en lo ostensible mejor que se dedique a otra cosa, porque le va a ir muy mal, se va a decepcionar. As\u00ed como Jes\u00fas pas\u00f3 de alg\u00fan modo desapercibido en este mundo e incluso cuando resucit\u00f3 solo se dej\u00f3 ver por algunos, de la misma manera hoy \u00e9l est\u00e1, pero cuesta verlo. No le gusta el \u00abshow\u00bb, no le gusta lo espectacular. No le gusta hacerse ver y que le pongan \u00abme gusta\u00bb. No le gust\u00f3 estando ac\u00e1, menos le gusta ahora. Sin embargo, nosotros a veces seguimos buscando lo ostensible, aquello que se ve a simple vista.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n a Jes\u00fas le pas\u00f3 estando con nosotros en la tierra, que muchos pretend\u00edan que se muestre a lo \u00abgrande\u00bb. Herodes le ped\u00eda que haga milagros y muchos le pidieron milagros para creer, aun cuando sab\u00edan que hab\u00eda hecho ya much\u00edsimos. Lo mismo se repite hoy. Lo mismo puede pretender hoy nuestro pobre coraz\u00f3n deseoso de cosas grandes. No nos dejemos llevar por eso, aprendamos a seguir el estilo de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Est\u00e1 siempre, pero no ostensiblemente. Est\u00e1 en la Eucarist\u00eda, en cada sagrario y en cada misa, en cada uno de nosotros y especialmente en los que m\u00e1s nos necesitan: en los pobres. Est\u00e1, pero no corras a buscarlo. Mejor frenate y aprende a encontrarlo en tu lugar.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los fariseos le preguntaron cu\u00e1ndo llegar\u00e1 el Reino de Dios. 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