{"id":3247,"date":"2023-12-03T00:00:48","date_gmt":"2023-12-03T03:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3247"},"modified":"2023-12-02T07:28:25","modified_gmt":"2023-12-02T10:28:25","slug":"i-domingo-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-domingo-de-adviento\/","title":{"rendered":"I Domingo de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3247-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/03diciembre-audio-I-DomingoAdviento-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/03diciembre-audio-I-DomingoAdviento-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/03diciembre-audio-I-DomingoAdviento-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/03diciembre-audio-I-DomingoAdviento-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En aqu\u00e9l tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abTengan cuidado y est\u00e9n prevenidos, porque no saben cu\u00e1ndo llegar\u00e1 el momento. Ser\u00e1 como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela.<\/p>\n<p>Est\u00e9n prevenidos, entonces, porque no saben cu\u00e1ndo llegar\u00e1 el due\u00f1o de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la ma\u00f1ana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos.<\/p>\n<p>Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: \u00a1Est\u00e9n prevenidos!\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Empezamos a partir de hoy lo que se llama un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico, un nuevo a\u00f1o de la Iglesia. Quiero aclarar algunas cuestiones que creo que nos pueden ayudar a caminar, como se dice, \u00abde la mano\u00bb de la Iglesia, o sea, de manera especial, dej\u00e1ndose guiar en estas semanas. El a\u00f1o de la Iglesia empieza con el tiempo de Adviento, uno de los tiempos llamados \u00abfuertes\u00bb, en los que especialmente nos concentramos, por decirlo as\u00ed, en \u00abtemas\u00bb fundamentales de nuestra fe. Cada a\u00f1o nuestra madre la Iglesia busca que cada creyente pueda celebrar, revivir y llevar a su vida la misma vida de nuestro buen Jes\u00fas. El a\u00f1o lit\u00fargico no es una especie de \u00abrepaso hist\u00f3rico\u00bb de la vida de Cristo, sino m\u00e1s bien es un introducirnos en su vida: conociendo, asimilando y amando todo lo que hizo y siendo conscientes de su obrar constante en el mundo, en nuestros corazones. No es un simple recuerdo, sino un pasado que afirma la fe, un presente que alegra y anima y un futuro que da esperanza.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Teniendo en cuenta esto, los signos nos hacen muy bien. Son como especie de mojones en nuestra vida espiritual. Por eso, no te olvides lo bien que hace que en tu casa puedas tener la tradicional corona de adviento que simboliza esta preparaci\u00f3n espiritual, que simboliza c\u00f3mo la luz de Cristo \u2013que est\u00e1 presente en nuestras vidas\u2013 quiere ir encendi\u00e9ndose lentamente en nuestros corazones para nacer otra vez en la navidad, que se acerca. Por eso las cuatro velas: tres de color morado y una de color blanco.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n en estos d\u00edas se puede ir desempolvando el pesebre, que tenemos guardado en nuestros hogares, para armarlo con nuestros hijos, con aquellos que podamos el ocho de diciembre, d\u00eda de la Inmaculada Concepci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Junto con Algo del Evangelio intentaremos seguir paso a paso lo que la Palabra de Dios nos va a ir proponiendo. Durante los domingos de este a\u00f1o corresponde que nos dejemos acompa\u00f1ar por el evangelio de san Marcos \u2013salvo algunas excepciones\u2013, se llama Ciclo B. Algo importante para empezar el adviento no es \u00fanicamente, como se dice a veces, preparaci\u00f3n para la navidad, para celebrar y revivir la primera venida del Se\u00f1or a la tierra, sino tambi\u00e9n es preparaci\u00f3n para la definitiva y \u00faltima venida de Jes\u00fas al final de los tiempos y un tomar consciencia de su presencia constante entre nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, es necesario respetar con paciencia las lecturas de estos domingos. A modo de resumen y para que las puedas comprender o puedas ir anticip\u00e1ndote a lo que vendr\u00e1, te muestro lo central de cada domingo hasta navidad, con una palabra que resume el mensaje esencial y central. En este domingo el mensaje podr\u00edamos decir que es: \u00abEst\u00e9n prevenidos\u00bb, o sea, es el llamado a la vigilancia, al estar vigilantes. En el segundo domingo la frase ser\u00eda: \u00abPreparen el camino del Se\u00f1or\u00bb. Se nos muestra la necesidad de convertirnos, convertir nuestro coraz\u00f3n. En el tercer domingo leeremos, escucharemos el evangelio de Juan: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir o debemos esperar a otro?\u00bb. Y la invitaci\u00f3n es de alg\u00fan modo al testimonio, o sea, a mostrar con nuestra vida la presencia de Cristo.\u00a0 Y, finalmente, leyendo a Lucas en el cuarto domingo todo se concentra en el nacimiento: \u00abConcebir\u00e1s y dar\u00e1s a luz un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas\u00bb. Y la palabra clave podr\u00edamos decir que es anuncio, el anuncio de la venida del Salvador. Entonces ser\u00eda algo as\u00ed: VIGILANCIA, CONVERTIRSE, TESTIMONIO y ANUNCIO.<\/em><\/p>\n<p><em>Quer\u00eda que hoy nos centremos en esta imagen tan humana, tan nuestra y tan del adviento: velar, vigilar. Venimos de alguna manera en estos \u00faltimos d\u00edas hablando de esto, al final del a\u00f1o lit\u00fargico: estar atentos, prevenidos. La Palabra, como siempre lo digo, no quiere darnos miedo, pero s\u00ed quiere despertarnos; que no seamos vigilantes dormidos \u00bfno?, como aquellos que est\u00e1n custodiando, pero se duermen. \u00bfDespertarnos de qu\u00e9?, nos podr\u00edamos preguntar.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfEstamos dormidos o somnolientos? \u00bfTe acord\u00e1s de Johnny, ese amigo tan querido que siempre me hac\u00eda lindos comentarios? Me dijo, me acuerdo, que \u00e9l estaba despierto y era verdad, porque respondi\u00f3 todas preguntas. \u00abS\u00ed, estoy despierto Padre\u00bb, me dec\u00eda. El adviento es tiempo de \u00absalir\u00bb del sue\u00f1o en el que a veces andamos. Esa actitud tan humana de andar metidos en lo cotidiano, en el tener poco tiempo para el Se\u00f1or, incluso poco tiempo para nosotros, para nuestra familia, para lo importante. Tenemos tiempo, pero ocupado en miles de cosas que nos terminan \u00ababsorbiendo\u00bb y sumergiendo solo en el \u00abhacer\u00bb, y nuestros buenos deseos se van haciendo mediocres. \u00bfNo te pasa eso alguna vez? \u00bfNo es verdad que casi no tenemos tiempo para reflexionar? \u00bfNo es verdad que tenemos muchas veces tiempo para divertirnos y no hacer \u00abnada\u00bb, pero no tenemos tiempo real para frenar y pensar o rezar y ver qu\u00e9 nos pasa en el coraz\u00f3n?<\/em><\/p>\n<p><em>Para empezar este tiempo la Palabra de Dios nos da un fuerte grito: \u00abTengan cuidado y est\u00e9n prevenidos, porque ustedes no saben qu\u00e9 d\u00eda vendr\u00e1 su Se\u00f1or\u00bb. Despi\u00e9rtense, dense cuenta que Jes\u00fas est\u00e1 y que adem\u00e1s alg\u00fan d\u00eda va a venir definitivamente, por decirlo as\u00ed, y en serio. Ya est\u00e1, pero todav\u00eda tiene que venir, aunque parezca contradictorio.<\/em><\/p>\n<p><em>Estamos en un tiempo para que tambi\u00e9n descubramos que cada acontecimiento de la vida es como un gesto o una caricia que Dios nos da para llamarnos la atenci\u00f3n y que no nos olvidemos de \u00e9l, para hacernos acordar que llegar\u00e1 un d\u00eda en el que nos dar\u00e1 un abrazo para siempre. \u00a1Qu\u00e9 lindo tiempo para frenar un poco, despertarse e ir escribiendo d\u00eda a d\u00eda en qu\u00e9 podemos percibir el amor de Dios! \u00bfTe anim\u00e1s a hacer este caminito?<\/em><\/p>\n<p><em>Vamos a despertarnos, te lo propongo. Hagamos el esfuerzo. Despert\u00e9monos juntos escuchando siempre la Palabra, esa palabra que nos saca de nuestras comodidades y ocupaciones innecesarias. Vamos a despertarnos y pedir salir de una vez por todas de esos pecados o vicios que nos atan. Vamos a despertarnos en este adviento y darnos cuenta que no vale la pena correr tanto a fin de a\u00f1o, porque no tiene sentido. Vamos a pedirle a Jes\u00fas que nos ayude a estar prevenidos, a no estar como tantos, \u00fanicamente comiendo y bebiendo, aunque es necesario para vivir.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aqu\u00e9l tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abTengan cuidado y est\u00e9n prevenidos, porque no saben cu\u00e1ndo llegar\u00e1 el momento. Ser\u00e1 como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela. 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