{"id":3254,"date":"2023-12-04T00:00:14","date_gmt":"2023-12-04T03:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3254"},"modified":"2023-12-03T16:55:32","modified_gmt":"2023-12-03T19:55:32","slug":"i-lunes-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-lunes-de-adviento\/","title":{"rendered":"I Lunes de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3254-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/04diciembre-audio-I-LunesAdviento-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/04diciembre-audio-I-LunesAdviento-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/04diciembre-audio-I-LunesAdviento-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/04diciembre-audio-I-LunesAdviento-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al entrar en Cafarna\u00fan, se le acerc\u00f3 un centuri\u00f3n, rog\u00e1ndole: \u00abSe\u00f1or, mi sirviente est\u00e1 en casa enfermo de par\u00e1lisis y sufre terriblemente.\u00bb Jes\u00fas le dijo: \u00abYo mismo ir\u00e9 a curarlo.\u00bb<\/p>\n<p>Pero el centuri\u00f3n respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanar\u00e1. Porque cuando yo, que no soy m\u00e1s que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que est\u00e1n a mis \u00f3rdenes: &#8220;Ve&#8221;, \u00e9l va, y a otro: &#8220;Ven&#8221;, \u00e9l viene; y cuando digo a mi sirviente: &#8220;Tienes que hacer esto&#8221;, \u00e9l lo hace.\u00bb<\/p>\n<p>Al o\u00edrlo, Jes\u00fas qued\u00f3 admirado y dijo a los que lo segu\u00edan: \u00abLes aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendr\u00e1n de Oriente y de Occidente, y se sentar\u00e1n a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Adviento es tiempo de esperanza, tiempo de levantar la cabeza, de despertarnos, de mirar un poco a nuestro alrededor, de cambiarnos los \u201canteojos\u201d con los cu\u00e1les vemos esta realidad en la que vivimos, de dejar de correr un poco, de sacar el \u201cpie del acelerador\u201d. Es un tiempo lind\u00edsimo que tenemos que aprovechar mucho, tenemos que disfrutarlo desde la Palabra de Dios. \u00bfViviste alguna vez un adviento escuchando y meditando cada d\u00eda la Palabra? Es distinto, te lo aseguro, prob\u00e1 hacerlo este a\u00f1o. La Navidad no ser\u00e1 igual a las otras. Mi deseo es que podamos vivirlo as\u00ed. Quiero que juntos podamos d\u00eda a d\u00eda \u201cmeternos\u201d lentamente en el esp\u00edritu de lo que se nos propone.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>La esperanza ser\u00e1 la virtud fundamental que intentaremos que est\u00e9 como trasfondo de todo lo que Jes\u00fas nos diga durante el adviento. \u00a1Cu\u00e1nto necesitamos de la esperanza! Veremos que sin esperanza no somos cristianos enteros y que esta virtud dada por Dios en el bautismo a todos sus hijos y que se reaviva cada d\u00eda, especialmente en los sacramentos, es una de las virtudes m\u00e1s desgastadas en estos tiempos, m\u00e1s desprestigiada por usar mal la palabra, la menos tenida en cuenta, pero al mismo tiempo m\u00e1s necesaria para todos.<\/em><\/p>\n<p><em>Acordate que tenemos que despertarnos. \u00bfPensaste de qu\u00e9 cosas tenemos que despertar? \u00bfEn qu\u00e9 aspectos de nuestras vidas andamos como son\u00e1mbulos? Todav\u00eda tenemos toda esta semana para rezar y pensar.<\/em><\/p>\n<p><em>Vamos Algo del Evangelio de hoy, que por ser un acto de fe, tan puro y sincero de este hombre pagano, es tambi\u00e9n un canto a la esperanza. Siempre donde est\u00e1 la fe, est\u00e1 la esperanza. Las personas que realmente tiene fe, son personas que tienen esperanza. No puede haber fe sin esperanza. Eso es algo que iremos descubriendo y aprendiendo. Este centuri\u00f3n, este soldado romano sab\u00eda de obediencia y de mando. Sab\u00eda que su vida se reg\u00eda por el obedecer y el mandar y que siempre obedece el que es inferior, el que est\u00e1 por debajo. Dir\u00eda que la ten\u00eda bien clara, porque supo trasladar la misma l\u00f3gica del mundo a su relaci\u00f3n con Jes\u00fas. Muy f\u00e1cil: s\u00ed a m\u00ed me obedecen mis subalternos \u00bfc\u00f3mo no te van a obedecer a vos que sos el Se\u00f1or de la vida? Una palabra tuya basta para sanar. \u00a1Qu\u00e9 lindo! \u00a1Qu\u00e9 acto de fe y esperanza en Jes\u00fas! \u00a1C\u00f3mo quisi\u00e9ramos tener la confianza de este hombre que no busca que Jes\u00fas entre en su casa, no se siente digno, solo quiere la sanaci\u00f3n de su sirviente! Esa es la fe del que no quiere nada para s\u00ed, no busca nada a cambio, solo desea que los dem\u00e1s no sufran. \u00bfTe diste cuenta de eso? No pide para s\u00ed. No pide por un familiar. No pide por un amigo. No pide por trabajo.<\/em><\/p>\n<p><em>No pide para que le vaya bien en un examen. Pide para que otro deje de sufrir. Despert\u00e9monos del sue\u00f1o de la fe en el que vivimos muchas veces. Mientras nosotros sin querer pedimos cosas materiales, mientras nosotros pedimos a Jes\u00fas que nos vaya bien en esto en lo otro, mientras \u201cusamos\u201d la oraci\u00f3n diaria para quedarnos en paz con nosotros mismos o para no pedir lo realmente necesario\u2026 muchas personas \u201csufren terriblemente\u201d como dice el evangelio de hoy. Mientras yo estoy preocupado porque no pude comprar esto o lo otro, porque mi jefe no es tan bueno como quisiera o porque me chocaron un poco el auto, o porque el \u00f3mnibus no fren\u00f3, o porque hace calor o hace fr\u00edo\u2026 mientras pasa todo esto, hay miles que necesitan mi oraci\u00f3n y mi confianza en Jes\u00fas, que con solo una palabra sigue sanando a miles y miles. Los milagros de Jes\u00fas se siguen dando, todos los d\u00edas, en el silencio de la fe, mientras el mundo y nosotros nos seguimos perdiendo lo lindo de la fe.<\/em><\/p>\n<p><em>La ecuaci\u00f3n es sencilla, aunque dif\u00edcil de asimilar. Si aprendemos a pedir por los dem\u00e1s, a pensar en los otros, por los que est\u00e1n peor que nosotros, nuestros problemas y tristezas se minimizan, no porque dejan de existir, sino porque dejan de pesar o le dejamos de dar el peso que le d\u00e1bamos. Ahora cuando creemos que somos los \u00fanicos que tenemos problemas o que los nuestros son los peores, entonces los problemas se agrandan y perdemos la fe, perdemos la esperanza.<\/em><\/p>\n<p><em>Recemos juntos: \u201cSe\u00f1or, no somos dignos que entres en nuestra casa, somos d\u00e9biles, pero una palabra tuya bastar\u00e1 para sanar a quien hoy lo necesita m\u00e1s que nosotros\u201d Pensemos, pensemos quien lo necesita m\u00e1s que nosotros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al entrar en Cafarna\u00fan, se le acerc\u00f3 un centuri\u00f3n, rog\u00e1ndole: \u00abSe\u00f1or, mi sirviente est\u00e1 en casa enfermo de par\u00e1lisis y sufre terriblemente.\u00bb Jes\u00fas le dijo: \u00abYo mismo ir\u00e9 a curarlo.\u00bb Pero el centuri\u00f3n respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanar\u00e1. 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