{"id":3260,"date":"2023-12-05T00:00:58","date_gmt":"2023-12-05T03:00:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3260"},"modified":"2023-12-04T09:03:47","modified_gmt":"2023-12-04T12:03:47","slug":"i-martes-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-martes-de-adviento\/","title":{"rendered":"I Martes de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3260-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/05diciembre-audio-I-MartesAdviento-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/05diciembre-audio-I-MartesAdviento-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/05diciembre-audio-I-MartesAdviento-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/05diciembre-audio-I-MartesAdviento-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En aquel momento Jes\u00fas se estremeci\u00f3 de gozo, movido por el Esp\u00edritu Santo, y dijo: \u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque as\u00ed lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe qui\u00e9n es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe qui\u00e9n es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.\u00bb Despu\u00e9s, volvi\u00e9ndose hacia sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas les dijo a ellos solos:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! \u00a1Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, o\u00edr lo que ustedes oyen y no lo oyeron!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00bfPodr\u00edamos calcular la cantidad de personas que en este mundo viven sin esperanza o ilusionadas con un mundo que nos promete miles de esperanzas falsas? \u00a1Cu\u00e1nta gente sufre en definitiva por no tener una verdadera esperanza, o por haberla perdido! \u00a1Cu\u00e1ntas personas est\u00e1n desilusionadas, desesperanzadas, como sin alma, sin alegr\u00eda, sin vida interior, aunque est\u00e9n caminando! \u00bfVos sos una de esas personas?, \u00bfte lo preguntaste alguna vez? \u00bfQu\u00e9 es lo que te llev\u00f3 a perder esa esperanza que antes te manten\u00eda vivo? \u00bfQu\u00e9 es lo que te llev\u00f3 a pensar que es posible decir que ten\u00e9s fe, pero sin tener esperanza? Es muy triste encontrar personas tristes \u2013valga la redundancia\u2013 o personas que dicen estar felices, pero en realidad se embarcaron en una felicidad mundana y pasajera, que al final de cuentas tiene fecha de vencimiento. Es muy triste encontrar amigos, familiares, que tienen caras de desesperanza, o caras de una alegr\u00eda que en realidad no llena verdaderamente el coraz\u00f3n.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, para nosotros, es una alegr\u00eda empezar este d\u00eda escuchando palabras de esperanza. La esperanza, como se dice, es la hermana mayor de la alegr\u00eda. Con esperanza siempre hay alegr\u00eda. De la mano de la alegr\u00eda verdadera, la que viene de Dios, siempre viene la paz. Por eso, empecemos este adviento pidiendo al Esp\u00edritu Santo la alegr\u00eda de tener verdadera esperanza para poder tener paz. Esp\u00edritu Santo danos la verdadera esperanza, la ESPERANZA con may\u00fascula; la esperanza de creer en la Palabra de Dios, \u00a1de creer en Jes\u00fas!<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso caminaremos estos d\u00edas, hasta el nacimiento de nuestro Salvador, junto a la esperanza. Algo important\u00edsimo que debemos aclarar desde el principio, \u00bfqu\u00e9 decimos cuando decimos esperanza? Eso trataremos de ir esclareciendo. Seg\u00fan la fe cristiana, la salvaci\u00f3n que nos trajo Jes\u00fas no es simplemente algo que pas\u00f3, all\u00e1 hace mucho, un hecho del pasado (pensarlo as\u00ed solo ser\u00eda un grave error, ser\u00eda solo historia); sino que, adem\u00e1s \u2013esa salvaci\u00f3n que se nos ofrece hoy, ahora, concretamente\u2013 quiere decir que eso del pasado hoy nos da algo distinto. \u00bfY qu\u00e9 nos ofrece? Una esperanza cierta, una esperanza con sustento, o sea, con fundamento, gracias a la cual podemos enfrentar el presente. El pasado se hace presente para el que cree y la fe nos trae el pasado al presente para empujarnos al futuro. Bueno, parece una especie de trabalenguas, pero pensalo. Aunque el presente sea dif\u00edcil, aunque nos cueste much\u00edsimo, aunque est\u00e9s pasando un momento dif\u00edcil, de dolor, de cansancio, de hartazgo por muchas cosas, podemos vivirlo y aceptarlo si tenemos una meta segura, una meta grande que justifique el esfuerzo de caminar.<\/em><\/p>\n<p><em>A veces la palabra esperanza se usa muy mal. La usan hasta los pol\u00edticos para prometer un pa\u00eds mejor, casi como si fueran salvadores. Nosotros la usamos muchas veces para dar \u00e1nimo, para decir que hay que ser optimistas. Eso no est\u00e1 mal, siempre y cuando sepamos lo que decimos; pero si la usamos solo en ese sentido, est\u00e1 vac\u00eda de su contenido esencial. Abusamos de una palabra que es bien cristiana, bien nuestra y muy de la Palabra de Dios; hasta el punto de que la palabra esperanza en muchos pasajes es intercambiable con la palabra fe. Es casi como un sin\u00f3nimo: tener fe es tener esperanza. El que cree espera algo m\u00e1s grande y solo tiene esperanza el que tiene fe. De a poquito vamos a seguir avanzando con esto.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy es una linda invitaci\u00f3n a la felicidad, a la alegr\u00eda que viene de Dios, de lo alto. Jes\u00fas se estremece de gozo movido por el Esp\u00edritu Santo. Se alegra porque Dios Padre elije a los sencillos, a los humildes, para darse a conocer. As\u00ed como Dios eligi\u00f3 el camino de la humildad para estar en el mundo y sigue estando presente humildemente entre nosotros. De la misma manera, hoy no se nos va a \u00abrevelar\u00bb, o sea, no se nos va a mostrar, a manifestar al coraz\u00f3n, si nosotros no recorremos este mismo camino de la humildad, de la peque\u00f1ez, de la sencillez.<\/em><\/p>\n<p><em>Si no podemos experimentar el gozo del Esp\u00edritu Santo, no es, digamos as\u00ed, culpa de Dios. El problema es nuestro, que no terminamos de hacer este camino de entrega, de confianza, del no pretender manejarlo todo, incluso nuestras experiencias de Dios. Porque muchas veces somos as\u00ed, pretendemos tanto que incluso casi que le tenemos que decir a Dios lo que tiene y c\u00f3mo lo tiene que hacer. Este no es el camino hacia la Navidad, hacia la esperanza, sino todo lo contrario. El Hijo se nos revelar\u00e1 si dejamos que la humildad y sencillez invada nuestras vidas, si dejamos de hacer de la fe en Jes\u00fas solo una doctrina o solo un sentimiento \u2013que ser\u00eda el otro extremo \u2013, si dejamos de pretender una fe a nuestra medida y dejamos a Dios ser Dios, que eso es lo m\u00e1s lindo.<\/em><\/p>\n<p><em>Nosotros hoy podemos ser felices por haber escuchado la Palabra. Miles y miles que andan por ah\u00ed no tienen este regalo de poder escuchar algo mejor, algo distinto, algo que d\u00e9 fuerza para seguir. Intent\u00e1 hoy compartir esta felicidad, esta esperanza. La Palabra de Dios no puede ser algo que se encierre en lo privado. Tiene que ser algo que se expanda por todos lados, que se \u00abviralice\u00bb por m\u00e1s corazones. Por eso acordate que si la quer\u00e9s recibir en tu propio celular, podes ver nuestro sitio web: www.algodelevangelio.org, y tambi\u00e9n compartirla con otros.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfSab\u00e9s qu\u00e9 nos da alegr\u00eda y esperanza? Alabar a Dios Padre por todo lo que nos da, aunque creas que no ten\u00e9s nada para alabar. \u00a1Te alabamos Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque nos habl\u00e1s y te nos revel\u00e1s a nosotros, los peque\u00f1os, los olvidados de este mundo; que se la cree bastante, pero que en realidad le falta todo. Gracias Padre, porque as\u00ed lo quisiste.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel momento Jes\u00fas se estremeci\u00f3 de gozo, movido por el Esp\u00edritu Santo, y dijo: \u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque as\u00ed lo has querido. 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