{"id":3281,"date":"2023-12-09T00:00:29","date_gmt":"2023-12-09T03:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3281"},"modified":"2023-12-08T21:30:13","modified_gmt":"2023-12-09T00:30:13","slug":"i-sabado-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-sabado-de-adviento\/","title":{"rendered":"I S\u00e1bado de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3281-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/09diciembre-audio-I-SabadoAdviento-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/09diciembre-audio-I-SabadoAdviento-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/09diciembre-audio-I-SabadoAdviento-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/09diciembre-audio-I-SabadoAdviento-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos, ense\u00f1ando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasi\u00f3n, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas convoc\u00f3 a sus doce disc\u00edpulos y les dio el poder de expulsar a los esp\u00edritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.<\/p>\n<p>A estos Doce, Jes\u00fas los envi\u00f3 con las siguientes instrucciones: \u00abVayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos est\u00e1 cerca. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den tambi\u00e9n gratuitamente.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Buen d\u00eda. Espero que tengamos un buen s\u00e1bado, que terminemos esta semana de la mano, como siempre, de la Palabra de Dios. Terminando estos primeros d\u00edas del tiempo de Adviento que comenzamos de hace una semana, intentando recorrer este camino tan lindo que nos propone la Iglesia de poder prepararnos verdaderamente para la celebraci\u00f3n del nacimiento del Se\u00f1or; para poder volver a pasar por el coraz\u00f3n esta gracia tan grande que hemos recibido, que el mism\u00edsimo Dios se haya hecho hombre por nosotros, que haya nacido en un pesebre, que haya estado en brazos de Mar\u00eda y Jos\u00e9. Pero tambi\u00e9n recordemos que es tiempo para mirar hacia el futuro y poner nuestra mirada en nuestra verdadera esperanza; fijar la mirada en aquel que nos da la esperanza, que es Jes\u00fas, que alg\u00fan d\u00eda volver\u00e1. Volver\u00e1 para juzgar a vivos y a muertos. Volver\u00e1 para juzgarnos con misericordia y con justicia, para separar las ovejas de los cabritos: unos a la derecha y otros a la izquierda; simbolizando aquellos que han buscado amar, aquellos que han intentado saciar el hambre y la sed de los dem\u00e1s y, por otro lado, aquellos que se negaron a utilizar los talentos que Dios les dio. Por eso, tambi\u00e9n es tiempo para revisar nuestra vida, para mirar a Jes\u00fas con amor y dejarnos mirar por \u00e9l y sentirnos amados y de esa manera poder responderle con amor.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed vamos en esta primera semana. Pero vamos hoy a Algo del Evangelio, en donde se nos describen varias cosas, entre ellas, que Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos ense\u00f1ando. No solo ense\u00f1aba, sino que tambi\u00e9n curaba las enfermedades y las dolencias. Y, al mismo tiempo, se compadec\u00eda de esas ovejas que parec\u00edan que no ten\u00edan pastor. Por eso, vemos a Jes\u00fas que recorre, que sale de \u00e9l mismo para acercarse a los necesitados, que ense\u00f1a. Que no solo da cosas, sino que tambi\u00e9n transmite una sabidur\u00eda. Que no solo le interesaba curar los dolores del cuerpo, sino que tambi\u00e9n le interesaba ense\u00f1arle a la gente, ense\u00f1arnos a nosotros para que tambi\u00e9n aprendamos a vivir, a vivir como Hijos de Dios. La mayor compasi\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1 en ver que nosotros a veces o que el ser humano anda as\u00ed: como ovejas sin pastor, como aquellos que no tenemos gu\u00eda, que vamos sin rumbo, que solamente o\u00edmos las voces que nos desv\u00edan de los verdaderos caminos y no la voz de Jes\u00fas. \u00a1Qu\u00e9 lindo que es saber que nuestro buen Jes\u00fas siempre nos est\u00e1 hablando en la Palabra, nos est\u00e1 hablando al coraz\u00f3n para que nos demos cuenta de que sin \u00e9l no podemos! Que, si no escuchamos la voz del buen pastor, no podemos seguir adelante.<\/em><\/p>\n<p><em>Y para eso Jes\u00fas tambi\u00e9n eligi\u00f3 gu\u00edas, pastores, \u00abporque la cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos\u00bb. Hay que rogar para que haya pastores similares, parecidos al coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que siempre busc\u00f3 guiar al Pueblo. Esa es la misi\u00f3n de los sacerdotes: hablar y ense\u00f1ar y compadecerse como lo hizo Jes\u00fas. Y por eso convoc\u00f3 a doce disc\u00edpulos y sigue convocando hoy en d\u00eda a tantos sacerdotes en el mundo para que puedan vivir y cumplir la misi\u00f3n que Jes\u00fas tuvo ac\u00e1 en la tierra, entreg\u00e1ndose completamente al Reino de Dios, entreg\u00e1ndose completamente a llevar el mensaje del Padre. Y es ah\u00ed donde escuchamos, al final del evangelio, que Jes\u00fas les dice a sus disc\u00edpulos: \u00abVayan. Vayan por el camino, proclamen que el Reino de Dios est\u00e1 cerca. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den tambi\u00e9n gratuitamente\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Todos de alg\u00fan modo recibimos esta misi\u00f3n. Es verdad que especialmente est\u00e1 destinada a los sacerdotes, a los pastores, a los consagrados. Pero tambi\u00e9n podr\u00edamos pensar que todos hemos recibido gratuitamente y tenemos que dar gratuitamente. Todos recibimos la Palabra de Dios gratuitamente y por eso todos podemos ser tambi\u00e9n transmisores, instrumentos, puente entre Dios y los hombres.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 lindo que es sentirse elegido por Jes\u00fas! Que, a pesar de nuestras debilidades y nuestros pecados, nos vuelve a elegir y nos dice: \u00abVayan por el mundo. Vayan y hagan lo que yo hice.<\/em><\/p>\n<p><em>Vayan y no se detengan. Salgan de su comodidad, miren para adelante y vean que la gente necesita de m\u00ed, necesita de mi amor\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios quiera que todos sintamos este llamado y nos sintamos enviados a llevar la Palabra de Jes\u00fas por todos lados.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos, ense\u00f1ando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasi\u00f3n, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. 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