{"id":3291,"date":"2023-12-11T00:00:08","date_gmt":"2023-12-11T03:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3291"},"modified":"2023-12-09T10:34:20","modified_gmt":"2023-12-09T13:34:20","slug":"ii-lunes-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-lunes-de-adviento\/","title":{"rendered":"II Lunes de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3291-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/11diciembre-audio-II-LunesAdviento-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/11diciembre-audio-II-LunesAdviento-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/11diciembre-audio-II-LunesAdviento-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/11diciembre-audio-II-LunesAdviento-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Un d\u00eda, mientras Jes\u00fas ense\u00f1aba, hab\u00eda entre los presentes algunos fariseos y doctores de la Ley, llegados de todas las regiones de Galilea, de Judea y de Jerusal\u00e9n. La fuerza del Se\u00f1or le daba poder para curar. Llegaron entonces unas personas transportando a un paral\u00edtico sobre una camilla y buscaban el modo de entrar, para llevarlo ante Jes\u00fas. Como no sab\u00edan por d\u00f3nde introducirlo a causa de la multitud, subieron a la terraza y, desde el techo, lo bajaron con su camilla en medio de la concurrencia y lo pusieron delante de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Al ver su fe, Jes\u00fas le dijo: \u00abHombre, tus pecados te son perdonados.\u00bb<\/p>\n<p>Los escribas y los fariseos comenzaron a preguntarse: \u00ab \u00bfQui\u00e9n es este que blasfema? \u00bfQui\u00e9n puede perdonar los pecados, sino s\u00f3lo Dios?\u00bb Pero Jes\u00fas, conociendo sus pensamientos, les dijo: \u00ab \u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1n pensando? \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil decir: &#8220;Tus pecados est\u00e1n perdonados&#8221;, o &#8220;Lev\u00e1ntate y camina&#8221;? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paral\u00edtico- yo te lo mando, lev\u00e1ntate, toma tu camilla y vuelve a tu casa.\u00bb<\/p>\n<p>Inmediatamente se levant\u00f3 a la vista de todos, tom\u00f3 su camilla y se fue a su casa alabando a Dios. Todos quedaron llenos de asombro y glorificaban a Dios, diciendo con gran temor: \u00abHoy hemos visto cosas maravillosas.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1C\u00f3mo cuesta a veces empezar un lunes! \u00a1Y mucho m\u00e1s a fin de a\u00f1o, donde todo se hace un poco m\u00e1s cuesta arriba! Pero no importa, no hay que quejarse. Estamos camino a la Navidad. Tiempo de Adviento: tiempo de esperanza. Segunda semana: Ya habiendo despertado un poquito o queriendo despertarnos de a poquito del letargo en el que vivimos, como dec\u00edamos la primera semana, y ahora con deseos de convertirnos, cambiar un poco, dejarnos transformar por el \u00abDios beb\u00e9\u00bb, que debe nacer cada d\u00eda en nuestro coraz\u00f3n. Tiempo de esperanza, con cansancio, pero de esperanza; de esperanza cristiana, de esperanza de la \u00abbuena\u00bb. No de esperanzas enga\u00f1adoras, de esperanzas que se basan en promesas mundanas, que pueden ser muy lindas y atractivas, pero pasajeras. Nuestra esperanza es la que se funda en un hecho concreto y una persona real, Jes\u00fas, y la esperanza que nos promete es algo tambi\u00e9n muy real, la Vida eterna.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfAndamos por este camino? \u00bfQu\u00e9 estamos esperando? \u00bfQu\u00e9 est\u00e1s esperando? \u00bfEstamos esperando las vacaciones, el terminar con todo? \u00bfQu\u00e9 estamos esperando? No est\u00e1 mal esperar estas cosas, de eso tambi\u00e9n vivimos; es sano. Pero al mismo tiempo nuestras esperanzas chiquitas deben ayudarnos a encontrar la esperanza m\u00e1s grande, la que nadie nos puede quitar, la que nos hace \u00abesperar contra toda esperanza\u00bb. \u00abDime qu\u00e9 esperas y dir\u00e9 que desea tu coraz\u00f3n\u00bb, podr\u00edamos decir. Ser\u00eda bueno que esta semana nos pongamos el \u00abterm\u00f3metro de la fe\u00bb, el \u00abterm\u00f3metro de la esperanza\u00bb, para ver qu\u00e9 grado de temperatura marca, para ver qu\u00e9 estamos esperando.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas puede hacer nuevo lo que parece imposible. \u00c9l puede sacarnos de la \u00abpar\u00e1lisis\u00bb del coraz\u00f3n endurecido, apagado, aburrido, pesimista, incr\u00e9dulo, calculador, ego\u00edsta, desesperanzado. \u00c9l vino a eso, a ayudarnos a cambiar, a convertirnos en hombres nuevos, a darnos un coraz\u00f3n de carne, que ame pero que tambi\u00e9n sufra al amar, cada d\u00eda; que se entregue, no ma\u00f1ana, no otro d\u00eda, sino hoy, en este lunes, en este d\u00eda. No dejemos de amar hoy pensando que amaremos ma\u00f1ana. Ma\u00f1ana no sabemos qu\u00e9 pasar\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos muestra que Jes\u00fas tiene el poder y la posibilidad de curar, sanar y salvar. Y para mostrar que su salvaci\u00f3n se dirige fundamentalmente al coraz\u00f3n herido del hombre, de cada uno de nosotros, al coraz\u00f3n que qued\u00f3 da\u00f1ado para siempre a ra\u00edz de la desobediencia de nuestros primeros padres, hace este milagro tan maravilloso. En un principio, sana al paral\u00edtico de su enfermedad interior, le perdona los pecados para que viva en paz, para que se sienta aliviado por el perd\u00f3n que lo liber\u00f3. Pero por la cerraz\u00f3n de los que ven y no creen, de los que ven lo que quieren ver, finalmente permite y da la orden de que el paral\u00edtico pueda irse caminando y en paz (las dos cosas). \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s pod\u00eda pretender ese hombre? Su alma en paz y su cuerpo en movimiento, lo que todos deseamos cada d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo lindo tambi\u00e9n de hoy es que la fe de los que llevan la camilla conmueve a Jes\u00fas. La fe de los que son capaces de \u00abromper un techo\u00bb con tal de poner al enfermo enfrente de Jes\u00fas para que sane al paral\u00edtico. La fe de los que no se dejan vencer por obst\u00e1culos que se interponen en el camino para llegar a Dios. Otra vez, en la Palabra, aparece la fe de los que no buscan su propio inter\u00e9s, sino el inter\u00e9s del que sufre m\u00e1s. Siempre hay alguien que sufre m\u00e1s que nosotros. Siempre hay alguien que necesita m\u00e1s que yo. Siempre hay alguien que incluso estando mal es capaz de ocuparse de otros. Si nos paramos as\u00ed frente a la vida, nos transformaremos en \u00abcamilleros\u00bb de los dem\u00e1s. \u00a1Qu\u00e9 lindo!<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed como alguien alguna vez fue el que llev\u00f3 la camilla hac\u00eda Jes\u00fas \u2013donde yo estaba\u2013, y me llev\u00f3 ante \u00e9l, y Jes\u00fas me perdon\u00f3 y me cur\u00f3. De la misma manera nosotros podemos hacer lo mismo con los que andan as\u00ed por la vida, con culpa y paral\u00edticos. \u00a1Qu\u00e9 linda vocaci\u00f3n la de ser camillero! Cristianos camilleros, hermanos camilleros. Cristianos que no est\u00e9n sentados esperando que Jes\u00fas pase, sino cristianos que carguen a los heridos del camino y hagan algo por los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Cristianos que jam\u00e1s sigamos de largo cuando veamos a alguien tirado en la vida, en la calle, en la familia, en el trabajo. Jes\u00fas vino para eso. Est\u00e1 para eso. Vino a perdonar y sanar, pero necesita que nos transformemos en \u00abhermanos camilleros\u00bb y que llevemos a los pies de \u00e9l a los que ni siquiera tienen fuerza para acercarse. Todos podemos vivir as\u00ed, hagamos el esfuerzo y vas a ver que te quedar\u00e1s \u00abmaravillado de la obra de Dios\u00bb en el coraz\u00f3n de los otros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda, mientras Jes\u00fas ense\u00f1aba, hab\u00eda entre los presentes algunos fariseos y doctores de la Ley, llegados de todas las regiones de Galilea, de Judea y de Jerusal\u00e9n. La fuerza del Se\u00f1or le daba poder para curar. 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