{"id":3307,"date":"2023-12-14T00:00:44","date_gmt":"2023-12-14T03:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3307"},"modified":"2023-12-15T10:03:24","modified_gmt":"2023-12-15T13:03:24","slug":"ii-jueves-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-jueves-de-adviento\/","title":{"rendered":"II Jueves de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3307-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/14diciembre-audio-II-JuevesAdviento-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/14diciembre-audio-II-JuevesAdviento-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/14diciembre-audio-II-JuevesAdviento-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/14diciembre-audio-II-JuevesAdviento-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a la multitud:<\/p>\n<p>\u00abLes aseguro que no ha nacido ning\u00fan hombre m\u00e1s grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el m\u00e1s peque\u00f1o en el Reino de los Cielos es m\u00e1s grande que \u00e9l.<\/p>\n<p>Desde la \u00e9poca de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos es combatido violentamente, y los violentos intentan arrebatarlo. Porque todos los Profetas, lo mismo que la Ley, han profetizado hasta Juan. Y si ustedes quieren creerme, \u00e9l es aquel El\u00edas que debe volver.<\/p>\n<p>\u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Es dif\u00edcil mantener el coraz\u00f3n alerta las 24 horas del d\u00eda, y alerta, fundamentalmente a lo que no se ve, a lo que no podemos experimentar f\u00e1cilmente con nuestros sentidos. Por eso en la Iglesia vivimos, por decir as\u00ed, rodeados de signos, de acontecimientos, de realidades materiales, realidades humanas que nos ayudan a experimentar las realidades espirituales, invisibles. \u00bfC\u00f3mo es posible comunicarnos con Dios si no es a trav\u00e9s de lo que somos, o sea de nuestra humanidad? Todo lo humano es veh\u00edculo para reconocer al \u201chacedor\u201d de todo, al que nos sostiene, al que nos ama, nos piensa y nos abraza a cada instante. Es extra\u00f1o a veces como, en nuestra relaci\u00f3n con Dios, pretendemos ser \u201c\u00e1ngeles\u201d y nos olvidamos que somos humanos. O sea, queremos amar a Dios, hablar con \u00c9l, comprenderlo, reconocerlo, casi \u201cvirtualmente\u201d, por decir as\u00ed. Es como pretender enamorarse de alguien; sin mirarse, sin o\u00edrse, sin escribirse, sin abrazarse, sin tener gestos sensibles hacia esa persona\u2026 \u00bfSe te ocurri\u00f3 alguna vez eso? Imposible llegar a un amor real, sin una comunicaci\u00f3n real con el otro.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Todo lo que nos rodea interpretado con los \u201cojos\u201d de Dios, o mejor dicho como si fueran sus ojos es importante, por m\u00e1s peque\u00f1o que sea o parezca. En todos lados, en todo momento podemos encontrarnos, comunicarnos con nuestro creador, con Jes\u00fas, con el Esp\u00edritu Santo.<\/em><\/p>\n<p><em>Desde que Dios se hizo hombre, todo se transform\u00f3, desde adentro, aunque no lo parezca. Eso nos quiere ense\u00f1ar Algo del Evangelio de hoy. El hecho de que Dios \u201chaya pisado la tierra\u201d no tiene comparaci\u00f3n a, por ejemplo, que el hombre \u201chaya pisado la luna\u201d. Te estar\u00e1s riendo, pero es una imagen que nos sirve.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas no baj\u00f3 del cielo volando y empez\u00f3 a vivir con nosotros de un d\u00eda para el otro. Dios se hizo hombre, se hizo uno de nosotros, tal cual somos y empez\u00f3 a llamarse Jes\u00fas desde que naci\u00f3, aunque como Hijo de Dios existi\u00f3 desde siempre. No se disfraz\u00f3 de hombre o vino a la tierra a visitarnos por un rato para hacerse cercano y parecer bueno, como hizo el hombre al pisar la luna. Dios no vino a la tierra a tocarla e irse, como hizo el hombre al viajar a la luna. Jes\u00fas tampoco fue un hombre cualquiera que de golpe fue invadido por el Esp\u00edritu Santo y empez\u00f3 a hacer milagros y tener poderes de Dios, sino que, desde que fue concebido, fue Dios y hombre, hombre y Dios, no un poco de cada cosa, o medio mezclado formando algo nuevo, sino todo Dios y todo hombre.<\/em><\/p>\n<p><em>No quiero complicarte la vida. Pero es bueno pensar en esto. La historia de la Iglesia, e incluso hoy, est\u00e1 plagada de herej\u00edas, que no son otra cosa que una \u201cfalsa comprensi\u00f3n\u201d de la verdad, o una expresi\u00f3n desviada del misterio de Dios, muchas veces con deseos de hacer el bien. Como, por ejemplo, hacerlo m\u00e1s accesible a todos, que todos lo comprendan. Porque no es f\u00e1cil comprender y aceptar; que Dios haya sido engendrado en el vientre de una mujer tan humilde como Mar\u00eda, sin intervenci\u00f3n de un hombre, que haya nacido como cualquiera de nosotros, que haya crecido, que se haya desarrollado, que haya vivido como uno m\u00e1s sin dejar de ser lo que era. No es sencillo, nuestra raz\u00f3n se resiste ante tanta sencillez, a tanta omnipotencia \u201cabandonada\u201d a lo normal y cotidiano de la vida de los hombres. Es un poco inc\u00f3modo de pensar. De ah\u00ed surgen las desviaciones, o las dificultades en asimilar la verdad que despu\u00e9s se terminan transformando en herej\u00edas, o en errores, tanto en la teor\u00eda, como en la pr\u00e1ctica. No quiero aburrirte con esto, pero creo que nos ayuda, tiene que ver, aunque no lo parezca.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy parece dif\u00edcil de entender que Jes\u00fas diga que \u201cno ha nacido ning\u00fan hombre m\u00e1s grande que Juan el Bautista; y, sin embargo, el m\u00e1s peque\u00f1o en el Reino de los Cielos es m\u00e1s grande que \u00e9l.\u201d \u00bfC\u00f3mo se explica esto? \u00bfJuan el Bautista es el m\u00e1s grande o no? \u00bfA qu\u00e9 grandeza se refiere? \u00bfC\u00f3mo mide Dios, si se puede decir as\u00ed, la grandeza? Toda la historia de la humanidad se dirige hacia Jes\u00fas, confluye en \u00c9l. Todo tiene sentido en \u00c9l y por \u00c9l. Por eso los profetas anunciaron su venida, por eso Juan Bautista fue el precursor, naci\u00f3 solo para eso, para anticipar su venida y preparar el camino. Todo esto es importante, todo lo anterior a Jes\u00fas es importante\u2026 pero nada supera a creer que Dios vino a vivir entre nosotros y a darnos algo que antes no ten\u00edamos. La vida divina en nuestras almas, la vida eterna que hab\u00edamos perdido por culpa de la desobediencia de los primeros hombres y que sigue aliment\u00e1ndose de las nuestras, de las cotidianas. Por eso el m\u00e1s peque\u00f1o del Reino de los Cielos, del reino que se inaugur\u00f3 en la tierra con el nacimiento de Jes\u00fas, es m\u00e1s grande que Juan Bautista. Porque nada puede superar a la fuerza de salvaci\u00f3n que se derram\u00f3 en este mundo por medio de Jes\u00fas y del Esp\u00edritu Santo enviado despu\u00e9s de su vuelta a los cielos. Vos y yo, tenemos algo que Juan no ten\u00eda, el Esp\u00edritu Santo\u2026 as\u00ed lo dice San Pablo: \u201cY la esperanza no quedar\u00e1 defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo, que nos ha sido dado.\u201d El que vive y experimenta este misterio, no tiene nada que envidiar al hombre m\u00e1s grande nacido de mujer, Juan Bautista, ni a los que vivieron junto a Jes\u00fas. Porque Dios habita en su coraz\u00f3n, porque Dios act\u00faa en su coraz\u00f3n y su Esp\u00edritu hace presente a cada instante su amor en todos lados.<\/em><\/p>\n<p><em>Vos y yo somos grandes, no por lo que hicimos, sino por lo que recibimos. \u00a1Qu\u00e9 maravilla! \u00a1Cu\u00e1nto para agradecer! Gracias Jes\u00fas por darnos tu Esp\u00edritu y hacernos grandes, aunque seamos peque\u00f1os. \u00bfAhora entend\u00e9s cu\u00e1l es la grandeza que mide o que le interesa a Dios?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a la multitud: \u00abLes aseguro que no ha nacido ning\u00fan hombre m\u00e1s grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el m\u00e1s peque\u00f1o en el Reino de los Cielos es m\u00e1s grande que \u00e9l. 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