{"id":3312,"date":"2023-12-15T00:00:19","date_gmt":"2023-12-15T03:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3312"},"modified":"2023-12-14T08:37:30","modified_gmt":"2023-12-14T11:37:30","slug":"ii-viernes-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-viernes-de-adviento\/","title":{"rendered":"II Viernes de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3312-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/15diciembre-audio-II-ViernesAdviento-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/15diciembre-audio-II-ViernesAdviento-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/15diciembre-audio-II-ViernesAdviento-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/15diciembre-audio-II-ViernesAdviento-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a la multitud:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfCon qui\u00e9n puedo comparar a esta generaci\u00f3n? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros: &#8220;\u00a1Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! \u00a1Entonamos cantos f\u00fanebres, y no lloraron!&#8221;<\/p>\n<p>Porque lleg\u00f3 Juan, que no come ni bebe, y ustedes dicen: &#8220;\u00a1Ha perdido la cabeza!&#8221; Lleg\u00f3 el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: &#8220;Es un glot\u00f3n y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.&#8221; Pero la Sabidur\u00eda ha quedado justificada por sus obras.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Empezar este viernes buscando escuchar con m\u00e1s coraz\u00f3n la Palabra de Dios, por decirlo de alguna manera, es caminar hacia la conversi\u00f3n que se nos propon\u00eda en esta semana. Solo la Palabra de Jes\u00fas nos convierte, nos hace cambiar verdaderamente a lo largo del tiempo. No es magia. Es proceso arduo y constante. Ese es el camino del que sabe esperar, del que sabe que las cosas de Dios son cuesti\u00f3n de \u00abesperanza\u00bb y paciencia. Por eso te aconsejo que a veces escuches el audio de la lectura del evangelio, que lo apagues, reces por su cuenta y despu\u00e9s escuches el comentario. Es bueno que vos te preguntes primero \u00bfQu\u00e9 dice el texto de hoy? \u00bfA qu\u00e9 se refiere? Despu\u00e9s de hacer ese trabajo pod\u00e9s preguntarte \u00bfQu\u00e9 me dice? \u00bfQu\u00e9 me dice a m\u00ed hoy, concretamente? y finalmente \u00bfQu\u00e9 que le digo a mi Padre, a Jes\u00fas, al Esp\u00edritu Santo, a Mar\u00eda? Esto es algo que no tenemos que olvidar, para que el escuchar la Palabra de Dios no termine siendo un decir: \u00a1Qu\u00e9 lindo lo que dijo el sacerdote hoy! Pero al final no escuchamos que nos dijo a cada uno, m\u00e1s all\u00e1 de lo que comenta cada sacerdote. Cada d\u00eda me convenzo m\u00e1s que las palabras de los sacerdotes van y vienen y poco se recuerda de lo que podamos decir. Lo \u00fanico que perdura y todos recuerdan y a muchos hace cambiar es la Palabra que Dios dirigida a cada coraz\u00f3n.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hagamos ese ejercicio: \u00bfQu\u00e9 dice hoy la Palabra de Dios? Jes\u00fas antes que nada le habla a la multitud, a todos, pero se refiere a \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb. Cuando en los evangelios se dice \u00abgeneraci\u00f3n\u00bb, no se est\u00e1 refiriendo a una generaci\u00f3n en el sentido de una descendencia reducida a un tiempo y a un lugar, sino que se refiere a un modo de ser: Esta generaci\u00f3n ser\u00eda las personas que son as\u00ed, como las describe Jes\u00fas, las personas que se comportan as\u00ed: Traducido podr\u00eda ser algo as\u00ed: \u00bfCon qui\u00e9n puedo comparar a las personas que se comportan as\u00ed, que no se conforman con nada, las personas que cuando hay que bailar no bailan y cuando hay que llorar no lloran? Por eso esta expresi\u00f3n de Jes\u00fas no se reduce solo a las personas de esa \u00e9poca, sino a todos los que act\u00faan as\u00ed. En s\u00edntesis, esa generaci\u00f3n podemos ser nosotros. Jes\u00fas pone dos ejemplos extremos, los que se los invita a bailar y no bailan y los que tienen que llorar y no lloran, para contrastar finalmente con lo que dijeron de Juan el Bautista, que estaba loco por ser austero, y lo que dec\u00edan de Jes\u00fas que era un glot\u00f3n y amigo de pecadores. En definitiva, Jes\u00fas los critica por no conformarse con nada, ni con una forma ni con la otra. No saben encontrar los signos de Dios ya sea en Juan el Bautista ni tampoco en Jes\u00fas. Dicho de modo sencillo, eso quiere expresar el texto. Tratar de dilucidar que dice el texto, antes que nada, nos ayuda a evitar lo que llamamos en Argentina, \u00abel guitarreo\u00bb. Muchas veces guitarreamos porque no dejamos que la Palabra de Dios nos diga lo que est\u00e1 diciendo, aunque parezca obvio. Hablamos de los que nosotros pensamos que hay que hablar y nos olvidamos que lo primero que tiene que hablar es la Palabra de Dios. Sacamos una frase de contexto o bien le ponemos una idea nuestra a la Palabra de Dios y le obligamos que diga lo que nosotros estamos pensando. Esto es m\u00e1s normal de lo que parece y muy sutil, pocos se dan cuenta.<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora, \u00bfqu\u00e9 nos dice? Obviamente que esta parte es fundamentalmente personal, pero es lo que diariamente con ejemplos, con preguntas, trato de aportarte todos los d\u00edas al comentar el evangelio. En realidad, es lo que todo sacerdote intenta hacer en cada serm\u00f3n, en cada homil\u00eda. Deber\u00edamos ayudar a dar pistas sobre qu\u00e9 nos dice, pero son solo pistas, cada uno deber\u00eda ir haciendo su camino.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo ser\u00e1 que nosotros tambi\u00e9n con nuestras actitudes frente a las cosas de Dios, a la Iglesia y al mundo, nos parecemos a esos muchachos, los que est\u00e1n sentados en la plaza y no se conforman ni con una cosa ni con la otra? \u00bfQu\u00e9 pretendemos? \u00bfQue Dios nos hable solo a trav\u00e9s de las cosas que nosotros queremos o dejamos que nos hable como \u00c9l quiere? Dios puede hablar como se le antoja, es Dios, tenemos que dejar que Dios sea Dios. Puede hablar por medio de un hombre como Juan el Bautista en medio de la austeridad o puede hablar por medio de alguien que come y bebe con los pecadores. Puede hablarnos en la mejor de la Misas, o puede hablarnos viajando en el tren. Puede hablarnos durante una adoraci\u00f3n o sirvi\u00e9ndole un plato de comida a un necesitado. Puede hablarnos por medio de nuestros familiares, amigos o tal vez por el peor de los enemigos. Esto pensalo en tu vida personal y concreta. \u00bfQu\u00e9 pretendemos de Dios? \u00bfNo ser\u00e1 mejor que dejemos que Dios sea como \u00c9l quiere ser? Y por \u00faltimo\u2026 \u00bfQu\u00e9 le dir\u00edas hoy a tu Padre despu\u00e9s de escuchar esta Palabra?<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a la multitud: \u00ab\u00bfCon qui\u00e9n puedo comparar a esta generaci\u00f3n? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros: &#8220;\u00a1Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! \u00a1Entonamos cantos f\u00fanebres, y no lloraron!&#8221; Porque lleg\u00f3 Juan, que no come ni bebe, y ustedes dicen: &#8220;\u00a1Ha perdido la cabeza!&#8221; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3313,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-3312","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3312"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3312\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3317,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3312\/revisions\/3317"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}