{"id":3351,"date":"2023-12-22T00:00:18","date_gmt":"2023-12-22T03:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3351"},"modified":"2023-12-22T11:42:08","modified_gmt":"2023-12-22T14:42:08","slug":"feria-de-adviento-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/feria-de-adviento-5\/","title":{"rendered":"Feria de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3351-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/22diciembre-audio-III-ViernesAdviento-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/22diciembre-audio-III-ViernesAdviento-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/22diciembre-audio-III-ViernesAdviento-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/22diciembre-audio-III-ViernesAdviento-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Mar\u00eda dijo entonces:<\/p>\n<p>\u00abMi alma canta la grandeza del Se\u00f1or, y mi esp\u00edritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el mir\u00f3 con bondad la peque\u00f1ez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamar\u00e1n feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en m\u00ed grandes cosas: \u00a1su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n sobre aquellos que lo temen. Despleg\u00f3 la fuerza de su brazo, dispers\u00f3 a los soberbios de coraz\u00f3n. Derrib\u00f3 a los poderosos de su trono y elev\u00f3 a los humildes. Colm\u00f3 de bienes a los hambrientos y despidi\u00f3 a los ricos con las manos vac\u00edas. Socorri\u00f3 a Israel, su servidor, acord\u00e1ndose de su misericordia, como lo hab\u00eda prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre.\u00bb<\/p>\n<p>Mar\u00eda permaneci\u00f3 con Isabel unos tres meses y luego regres\u00f3 a su casa.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es abstraerse de los \u00abvientos\u00bb del materialismo que nos golpean por todos lados, nos rodea por todos lados, especialmente en estas fechas! Viene de todos los puntos cardinales; ya no se puede decir que solo es del norte, para los que vivimos en el sur, o del occidente, para los que viven en oriente. Por todos lados hay carteles de todo lo que podemos comprar. Todo el mundo ofrece su \u00abmercanc\u00eda\u00bb, sus descuentos, sus propuestas, sus promociones, y podr\u00edamos decir que est\u00e1 bien. Como dice el dicho: \u00abDe algo hay que vivir\u00bb. Pero tambi\u00e9n es bueno aprender a discernir un poco. No podemos vivir as\u00ed nom\u00e1s, a merced de lo que nos ofrece. No podemos decir que \u00abes lo que hay\u00bb, \u00abel mundo es as\u00ed, hay que adaptarse al mundo en el que vivimos\u00bb, \u00abtodos lo hacen, \u00bfqu\u00e9 tiene de malo?\u00bb. Son todas frases que nos instalan en la comodidad, en la facilidad de no pensar, de no distinguir, de ser uno m\u00e1s del mont\u00f3n, de no ser cristianos al modo de Jes\u00fas, que estuvo en el mundo, pero no fue del mundo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>No le dio su coraz\u00f3n al mundo, le dio su coraz\u00f3n para amarlo y cambiarlo. As\u00ed les dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00abSi ustedes fueran del mundo, el mundo los amar\u00eda como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los eleg\u00ed y los saqu\u00e9 de \u00e9l, el mundo los odia\u00bb. Por eso, \u00abno hagamos las cosas por hacer\u00bb, \u00abno compremos por comprar\u00bb. Pensemos y recemos qu\u00e9 estilo de Navidad queremos vivir en familia. La cuesti\u00f3n es bastante lineal. Cuanto m\u00e1s nos acerquemos a un pesebre, m\u00e1s nos daremos cuenta que la sencillez y austeridad deber\u00eda ser lo que nos caracterice como cristianos, y m\u00e1s en esta fiesta. Cuanto m\u00e1s contemplemos al ni\u00f1o Dios en el pesebre, m\u00e1s nos daremos cuenta que el mejor regalo que podemos dar y recibir en estos d\u00edas es el mism\u00edsimo Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Ayer termin\u00e1bamos rezando a la Virgen y en Algo del Evangelio de hoy empezamos rezando con las mismas palabras que salieron de los labios de la Madre de Jes\u00fas. Palabras que brotaron de un coraz\u00f3n desbordante de alegr\u00eda, porque la alegr\u00eda es as\u00ed, se derrama y empapa todo a su alrededor. Palabras que surgieron de un coraz\u00f3n colmado de felicidad, de humildad y sencillez; de un alma generosa y entregada, que se sab\u00eda amada por Dios. Son palabras que no solo nos muestran el alma de Mar\u00eda, sino que tambi\u00e9n nos ayudan a decirle a Dios Padre cosas lindas, lo que vale la pena decirle. No hay mejor manera de dirigirse a Dios que utilizar las mismas palabras que \u00e9l le inspir\u00f3 a Mar\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>No hay manera de equivocarse. Todo lo que dijo Mar\u00eda es de Dios y nos hablan bien de Dios, nos ense\u00f1an c\u00f3mo es Dios y, en definitiva, es lo que necesitamos por estos d\u00edas. Porque qu\u00e9 sentido tiene en estos d\u00edas, qu\u00e9 sentido tiene la Navidad si no es para enamorarnos m\u00e1s de Dios. Que am\u00e1ndonos tanto fue capaz de enviarnos a su Hijo al mundo por amor, haci\u00e9ndose un ni\u00f1o como nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo este tiempo de Adviento fuimos intentando despertar en nosotros el verdadero deseo de Dios; quer\u00edamos despertar la esperanza, el deseo de recibirlo. Sin este deseo, sin estas ganas de esperar algo de Dios, sin este deseo profundo, nada de lo que podamos festejar el 24 a la noche o el 25 tendr\u00e1 sentido o colmar\u00e1 nuestro coraz\u00f3n. Escuch\u00e9 un relato que contaba que una vez en la Catedral de Mil\u00e1n, en Italia, en las paredes de afuera de la Iglesia, apareci\u00f3 una inscripci\u00f3n que dec\u00eda: \u00abDios es la respuesta\u00bb, casi como una confesi\u00f3n de fe p\u00fablica. Pero al poco tiempo, apareci\u00f3 otra frase un poco m\u00e1s abajo, como pregunt\u00e1ndole y desafiando a la primera: \u00abS\u00ed, pero \u00bfcu\u00e1l era la pregunta?\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Interesante la r\u00e9plica. Eso quiere decir que si no hay pregunta, si no hay deseo, Dios nunca ser\u00e1 para nosotros la respuesta que necesitamos. Si no hay verdadero deseo de Dios, si no hay deseo de recibirlo, no puede haber Navidad que llene el alma de nadie; al contrario, todo ser\u00e1 un vac\u00edo mayor. Por m\u00e1s regalos que nos hagan o que te hagas, por m\u00e1s regalos que hagamos, por m\u00e1s comida que comamos, por m\u00e1s fuegos artificiales que tiremos, si no hay deseo de Dios, Dios no se presentar\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>No porque no quiera, sino porque ni nos daremos cuenta. Jes\u00fas no aparecer\u00e1 en nuestras vidas, no nos sorprender\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, hoy te propongo y me propongo que nos preguntemos algo: \u00bfQu\u00e9 venimos deseando en estos d\u00edas? \u00bfQu\u00e9 estoy esperando? Pero pregunt\u00e9monos con sinceridad. No podemos mentirnos a nosotros mismos. \u00bfQu\u00e9 clase de Navidad preparamos en nuestros hogares y qu\u00e9 tipo de esperanzas y deseos despertamos en nuestros ni\u00f1os? \u00bfEn qu\u00e9 claudicamos como cristianos que al final nuestros hijos, y por qu\u00e9 no nosotros, lo \u00fanico que esperan es un regalo material, que incluso ellos mismos pidieron por consejo nuestro? \u00bfNo era que los regalos son regalos y lo lindo que tienen es que son una sorpresa? \u00bfEn qu\u00e9 convertimos nuestra Navidad, que a muchos nos estresa el coraz\u00f3n y nos exprime el bolsillo tener que regalar algo a media familia, incluso a veces casi por obligaci\u00f3n, tapando sin querer el anhelo de esperar algo mucho m\u00e1s grande y profundo, al mism\u00edsimo Dios? No es pesimismo, en serio.<\/em><\/p>\n<p><em>Trato de ser realista y escuchar en el evangelio el modo de ser de un Dios totalmente diferente al que nosotros festejamos. \u00bfSer\u00e1 que Jes\u00fas se alegra de que festejemos su llegada despilfarrando tanto dinero? Sera bueno que cada uno responda estas preguntas, que podemos hacernos hoy. \u00bfDios es la respuesta a nuestra vida o ni siquiera es una pregunta?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda dijo entonces: \u00abMi alma canta la grandeza del Se\u00f1or, y mi esp\u00edritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el mir\u00f3 con bondad la peque\u00f1ez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamar\u00e1n feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en m\u00ed grandes cosas: \u00a1su Nombre es santo! 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