{"id":3409,"date":"2024-01-02T00:00:08","date_gmt":"2024-01-02T03:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3409"},"modified":"2023-12-29T17:25:43","modified_gmt":"2023-12-29T20:25:43","slug":"feria-de-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/feria-de-navidad\/","title":{"rendered":"Feria de Navidad"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3409-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/02enero-audio-Martes-FeriaNavidad-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/02enero-audio-Martes-FeriaNavidad-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/02enero-audio-Martes-FeriaNavidad-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/02enero-audio-Martes-FeriaNavidad-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Este es el testimonio que dio Juan, cuando los jud\u00edos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusal\u00e9n, para preguntarle: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?\u00bb El confes\u00f3 y no lo ocult\u00f3, sino que dijo claramente: \u00abYo no soy el Mes\u00edas.\u00bb \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, entonces?\u00bb, le preguntaron: \u00ab\u00bfEres El\u00edas?\u00bb<\/p>\n<p>Juan dijo: \u00abNo.\u00bb \u00ab\u00bfEres el Profeta?\u00bb \u00abTampoco\u00bb, respondi\u00f3. Ellos insistieron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? \u00bfQu\u00e9 dices de ti mismo?\u00bb<\/p>\n<p>Y \u00e9l les dijo: \u00abYo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Se\u00f1or, como dijo el profeta Isa\u00edas.\u00bb Algunos de los enviados eran fariseos, y volvieron a preguntarle: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 bautizas, entonces, si t\u00fa no eres el Mes\u00edas, ni El\u00edas, ni el Profeta?\u00bb<\/p>\n<p>Juan respondi\u00f3: \u00abYo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay alguien al que ustedes no conocen: \u00c9l viene despu\u00e9s de m\u00ed, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia.\u00bb<\/p>\n<p>Todo esto sucedi\u00f3 en Betania, al otro lado del Jord\u00e1n, donde Juan bautizaba.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Siempre es bueno volver a recordar QUI\u00c9NES SOMOS. No tener claro lo que somos y para qu\u00e9 estamos, no s\u00f3lo hace que nosotros perdamos el tiempo, sino que tambi\u00e9n de alg\u00fan modo hacemos que los dem\u00e1s lo pierdan. Juan Bautista, como decimos por ac\u00e1, \u00abla ten\u00eda bien clara\u00bb, sab\u00eda para qu\u00e9 estaba y cu\u00e1l era su misi\u00f3n. No perdi\u00f3 el tiempo ni hizo perder el tiempo a los dem\u00e1s.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy es una gran ayuda para ver c\u00f3mo Juan ten\u00eda bien claro qui\u00e9n era y adem\u00e1s que ni siquiera se confundi\u00f3 cuando se confundieron sobre \u00e9l. En estas dos cosas quer\u00eda detenerme hoy especialmente a reflexionar: saber ubicarnos y no desubicarnos, aunque los otros se confundan sobre lo que somos. Vamos a profundizar esto.<\/em><\/p>\n<p><em>Saber ubicarnos tiene que ver con saber qui\u00e9nes somos y cu\u00e1l es nuestra tarea como cristianos, nuestra misi\u00f3n, y esto obviamente nos sirve para cualquier aspecto de nuestra vida. \u00a1Qu\u00e9 importante es saber ubicarnos!, o sea, saber que no somos todo, sino una parte del todo; que no sabemos todo, sino algo del todo; saber que no somos la Palabra, sino la voz que la transmite; saber que no somos el que toca el instrumento, sino el instrumento; saber que somos el l\u00e1piz y no el que escribe, por utilizar algunas im\u00e1genes. El que no sabe bien qui\u00e9n es, vive desubicado en la vida. Juan Bautista, como dijimos, sab\u00eda que era la voz que anunciaba algo m\u00e1s grande y mejor, y por eso nunca quiso ser el centro ni dej\u00f3 que lo hagan el centro los otros, porque esto tambi\u00e9n puede pasar. El cristiano que sin querer, y a veces queriendo, se hace el centro, la referencia de todo, tambi\u00e9n en el fondo est\u00e1 desubicado, aunque est\u00e9 haciendo muy bien las cosas. \u00a1Es un desubicado!, decimos a veces. Qu\u00e9 insoportable es cuando hay personas que no saben ubicarse. Es muy molesto que las personas se crean m\u00e1s l\u00edderes que Jes\u00fas o impostan un liderazgo que lo \u00fanico que hace es arrastrar personas hacia \u00e9l y no al que viene detr\u00e1s de \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Un sacerdote desubicado en el fondo es un sacerdote que no entendi\u00f3 el mensaje ni su misi\u00f3n. Aunque haga mil cosas buenas, aunque salga en televisi\u00f3n, aunque sea aplaudido por todos y tenga millones de seguidores, y no est\u00e1 ubicado, en el fondo lo \u00fanico que har\u00e1 es arrastrar personas hacia \u00e9l. Un consagrado que no sabe ubicarse y arrastra gente hacia \u00e9l mismo y no a Jes\u00fas (aunque obviamente Jes\u00fas despu\u00e9s se encargar\u00e1 de corregir las cosas), se desubica y se adjudica de alg\u00fan modo el regalo que recibi\u00f3. Un laico que no entiende su lugar dentro de la Iglesia y se cree digno para que los dem\u00e1s le desaten sus sandalias en vez de desatarlas \u00e9l a los dem\u00e1s, no entendi\u00f3 lo lindo que es ser cristiano. Cuando alguien, sacerdote o quien sea, recolecta \u00abdemasiados fans\u00bb pero al estilo mundano, cont\u00e1ndolos; cuando alguien parece tan bueno que hasta los errores se le alaban, es se\u00f1al de que est\u00e1 un poco desubicado en la vida y se olvid\u00f3 de mirarlo a Juan el Bautista y a Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\nAhora&#8230; falta una segunda parte de la verdad, y parte de la verdad. A veces puede haber alguien que est\u00e9 muy ubicado, muy en su lugar, muy como Juan Bautista, y sin embargo los que se desubican son los dem\u00e1s. Esto le pas\u00f3 a Juan tambi\u00e9n. A pesar de que \u00e9l sab\u00eda bien qui\u00e9n era, lo que ten\u00eda que hacer y lo que no, los que se desubican en este caso, los que no saben bien qui\u00e9n es realmente, son los dem\u00e1s que van a preguntarle si es el Mes\u00edas. Por eso, a veces, aunque sepamos bien qui\u00e9nes somos, aunque estemos en donde tenemos que estar, los que nos ven se pueden confundir y esto es lo que nos puede hacer confundir tambi\u00e9n a nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>La clave, el desaf\u00edo, tengamos la tarea que tengamos, es que mirando a Jes\u00fas sepamos qui\u00e9nes somos y para qu\u00e9 estamos, sea el lugar que nos toque estar, sea el lugar donde el Se\u00f1or nos ha pedido trabajar.<\/em><\/p>\n<p><em>Y finalmente, es bueno que no nos desubiquemos tambi\u00e9n con los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>No alabemos antes de tiempo, no veamos Mes\u00edas donde no los hay porque solo Jes\u00fas es nuestro Salvador; y todos los dem\u00e1s, desde el Papa hasta el m\u00e1s peque\u00f1o de los bautizados, solo somos simples servidores, ni siquiera dignos de desatarle la correa de las sandalias a nuestro buen Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es el testimonio que dio Juan, cuando los jud\u00edos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusal\u00e9n, para preguntarle: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?\u00bb El confes\u00f3 y no lo ocult\u00f3, sino que dijo claramente: \u00abYo no soy el Mes\u00edas.\u00bb \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, entonces?\u00bb, le preguntaron: \u00ab\u00bfEres El\u00edas?\u00bb Juan dijo: \u00abNo.\u00bb \u00ab\u00bfEres el Profeta?\u00bb \u00abTampoco\u00bb, respondi\u00f3. 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