{"id":3420,"date":"2024-01-04T00:00:25","date_gmt":"2024-01-04T03:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3420"},"modified":"2024-01-03T09:08:07","modified_gmt":"2024-01-03T12:08:07","slug":"feria-de-navidad-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/feria-de-navidad-3\/","title":{"rendered":"Feria de Navidad"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3420-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/04enero-audio-Jueves-FeriaNavidad-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/04enero-audio-Jueves-FeriaNavidad-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/04enero-audio-Jueves-FeriaNavidad-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/04enero-audio-Jueves-FeriaNavidad-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Estaba Juan con dos de sus disc\u00edpulos y, mirando a Jes\u00fas que pasaba, dijo: \u00abEste es el Cordero de Dios.\u00bb<\/p>\n<p>Los dos disc\u00edpulos, al o\u00edrlo hablar as\u00ed, siguieron a Jes\u00fas. El se dio vuelta y, viendo que lo segu\u00edan, les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieren?\u00bb Ellos le respondieron: \u00abRabb\u00ed -que traducido significa Maestro- \u00bfd\u00f3nde vives?\u00bb \u00abVengan y lo ver\u00e1n\u00bb, les dijo. Fueron, vieron d\u00f3nde viv\u00eda y se quedaron con \u00e9l ese d\u00eda. Era alrededor de las cuatro de la tarde.<\/p>\n<p>Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jes\u00fas era Andr\u00e9s, el hermano de Sim\u00f3n Pedro. Al primero que encontr\u00f3 fue a su propio hermano Sim\u00f3n, y le dijo: \u00abHemos encontrado al Mes\u00edas\u00bb, que traducido significa Cristo. Entonces lo llev\u00f3 a donde estaba Jes\u00fas. Jes\u00fas lo mir\u00f3 y le dijo: \u00abT\u00fa eres Sim\u00f3n, el hijo de Juan: t\u00fa te llamar\u00e1s Cefas\u00bb, que traducido significa Pedro.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El sentido de la ubicaci\u00f3n, el conocernos c\u00f3mo somos, es algo que se aprende por supuesto a lo largo de la vida, a veces a los tumbos, otras veces gracias a personas que Dios permite que se crucen en nuestro camino. Cuando al lado nuestro tenemos a alguien bien ubicado y que nos ayuda a ubicarnos, \u00a1qu\u00e9 bien nos hace, qu\u00e9 necesario que es! Personas que no quieren ser el centro de nada; hombres y mujeres que no les interesa ser se\u00f1alados, sino se\u00f1alar a Jes\u00fas. Imagin\u00e1 si todos los cristianos fu\u00e9ramos as\u00ed de humildes y ubicados, \u00a1qu\u00e9 lindo y f\u00e1cil ser\u00eda! Muchos m\u00e1s conocer\u00edan a Jes\u00fas y se quedar\u00edan con \u00e9l, y no tanto con nosotros. Esto es algo que en la Iglesia debemos aprenderlo cada d\u00eda m\u00e1s, cada vez m\u00e1s en un mundo que le gusta mucho figurar y ser aplaudido, en un mundo que exacerba nuestras ansias de ser \u00abalguien\u00bb para el mundo; las exacerba y las felicita, y por eso al mundo le encanta felicitar los logros obtenidos y dejar grabado su nombre en cuanto lugar se pueda. Esto es algo que los sacerdotes y cada cristiano debemos aprender siempre: saber se\u00f1alar y alegrarnos que los que nos estaban \u00absiguiendo\u00bb a nosotros se decidan seguir a Jes\u00fas con libertad y decisi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos muestra un poco esto. \u00abJuan se\u00f1al\u00f3 a Jes\u00fas, como el cordero de Dios, y sus dos disc\u00edpulos, al o\u00edrlo hablar as\u00ed, siguieron a Jes\u00fas\u00bb. As\u00ed de simple. \u00bfPodemos imaginar que Juan se entristeci\u00f3 porque \u00abperdi\u00f3 a dos de los suyos\u00bb? Al contrario, se habr\u00e1 llenado de gozo. La humildad que no busca verse as\u00ed mismo, la humildad que no se busca as\u00ed mismo, sino que se alegra de que los dem\u00e1s se encuentren con Jes\u00fas, es la meta a la que debemos aspirar. A veces cuando uno escucha o ve que dentro de la Iglesia andamos como \u00abrob\u00e1ndonos disc\u00edpulos\u00bb entre nosotros o enoj\u00e1ndonos porque nuestros \u00abfieles\u00bb andan de ac\u00e1 por all\u00e1 buscando a Jes\u00fas, muri\u00e9ndonos de celos porque alguien decide estar con Jes\u00fas en otro lado, me pongo a pensar: \u00bfHabremos le\u00eddo y meditado este evangelio? \u00bfC\u00f3mo es posible que sacerdotes, religiosos, movimientos, congregaciones, parroquias o lo que sea pensemos que los dem\u00e1s pueden conocer a Jes\u00fas solo por medio nuestro, como si fu\u00e9ramos los nuevos Mes\u00edas? Bueno, s\u00ed, todo puede ser. Pasa, no hay que escandalizarse.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero nosotros podemos aspirar a algo distinto. Podemos aspirar a otra cosa, podemos desear que nuestra evangelizaci\u00f3n no sea un \u00absatisfacer\u00bb nuestras ansias de ser queridos, de ser reconocidos, de que nos \u00abpalmeen\u00bb la espalda para sentir lo buenos que somos. Esa es la misi\u00f3n de la Iglesia: ser como la luna, que no tiene luz propia \u2013solo refleja la luz del sol, que es nuestro buen Jes\u00fas\u2013. Esa es la misi\u00f3n del que conoce y ama a Jesucristo, sea el lugar que le toque ocupar en el Cuerpo de la Iglesia, sea que seamos como una \u00abu\u00f1a\u00bb o un \u00abbrazo\u00bb. No importa qu\u00e9 \u00f3rgano, la tarea es la misma, el fin es el mismo, la alegr\u00eda deber\u00eda ser la misma. En definitiva, nuestra vida se podr\u00eda sintetizar en este pasaje del evangelio, en ese momento en el que Jes\u00fas ante nuestras b\u00fasquedas nos pregunte: \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9s? \u00bfQu\u00e9 quieren? Y nosotros podamos responder: \u00abQueremos estar con vos, queremos saber d\u00f3nde viv\u00eds, d\u00f3nde podemos encontrarte\u00bb. Y aceptar su invitaci\u00f3n para ir y ver. \u00a1Qu\u00e9 buen momento, qu\u00e9 lindo momento!<\/em><\/p>\n<p><em>Todo lo dem\u00e1s es adorno de la vida. Todo lo dem\u00e1s puede cambiar. Pero eso jam\u00e1s, eso es irremplazable e intransferible. No importa en donde me encuentro con Jes\u00fas y qui\u00e9n me lo se\u00f1ale. Lo importante es que andemos con \u00e9l, nos quedemos con \u00e9l. Cuando comprendemos realmente esto, todo lo dem\u00e1s pasa a segundo plano. Me puede gustar m\u00e1s o menos un lugar o el otro. Me puedo sentir mejor en una comunidad cristiana o en la otra. Me puede gustar m\u00e1s escuchar a un sacerdote o el otro. Me puede gustar un grupo de oraci\u00f3n, una forma de rezar distinta. Me puede gustar una congregaci\u00f3n o la otra. Pero, en definitiva, lo que me tiene que gustar es estar con Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Esto sirve tanto para los que tenemos la tarea de ayudar a otros a que se encuentren con Jes\u00fas como para los que est\u00e1n en cierto lugar para encontrarse con \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Cualquier clase de fanatismo o absolutizaci\u00f3n de personas o lugares, medios para llegar a \u00e9l, no hace m\u00e1s que opacar su figura, al verdadero Jes\u00fas, al del evangelio, que siempre dio libertad y jam\u00e1s presion\u00f3 a nadie. \u00c9l no se ata a nadie ni a nada, \u00abexist\u00eda antes que nosotros\u00bb. Juan el Bautista sigue siendo modelo para nosotros de verdadero evangelizador, humilde y no pendiente de lo que pensaban de \u00e9l, ubicado y corrigiendo tambi\u00e9n a los desubicados. Que tengamos un buen d\u00eda. Y pidamos la gracia, esta que necesitamos todos, de ser ubicados, de ser humildes, de tener las cosas bien claras y saber cu\u00e1l es el centro y esencia de nuestra fe.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estaba Juan con dos de sus disc\u00edpulos y, mirando a Jes\u00fas que pasaba, dijo: \u00abEste es el Cordero de Dios.\u00bb Los dos disc\u00edpulos, al o\u00edrlo hablar as\u00ed, siguieron a Jes\u00fas. 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