{"id":3487,"date":"2024-01-17T00:00:40","date_gmt":"2024-01-17T03:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3487"},"modified":"2024-01-16T09:09:38","modified_gmt":"2024-01-16T12:09:38","slug":"ii-miercoles-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-miercoles-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"II Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3487-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/17enero-audio-II-MiercolesAno-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/17enero-audio-II-MiercolesAno-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/17enero-audio-II-MiercolesAno-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/17enero-audio-II-MiercolesAno-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas entr\u00f3 nuevamente en una sinagoga, y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda una mano paralizada. Los fariseos observaban atentamente a Jes\u00fas para ver si lo sanaba en s\u00e1bado, con el fin de acusarlo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas dijo al hombre de la mano paralizada: \u00abVen y col\u00f3cate aqu\u00ed delante\u00bb. Y les dijo: \u00ab \u00bfEst\u00e1 permitido en s\u00e1bado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?\u00bb<\/p>\n<p>Pero ellos callaron.<\/p>\n<p>Entonces, dirigiendo sobre ellos una mirada llena de indignaci\u00f3n y apenado por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: \u00abExtiende tu mano.\u00bb \u00c9l la extendi\u00f3 y su mano qued\u00f3 sana.<\/p>\n<p>Los fariseos salieron y se confabularon con los herodianos para buscar la forma de acabar con \u00c9l.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Vamos madurando en la fe en la medida que somos nosotros mismos los que caminamos detr\u00e1s de Jes\u00fas \u2013algo que parece obvio\u2013, con nuestros propios pies, sin que nadie nos arrastre, sin que nadie nos lleve. Maduramos en la fe cuando somos capaces de escuchar de labios de Jes\u00fas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9s? \u00bfQu\u00e9 busc\u00e1s?\u00bb Y esas preguntas no nos asustan, sino todo lo contrario, nos ayudan a afirmarnos mejor; porque nos ayudan a sincerarnos con nosotros mismos y con \u00c9l. Maduramos en la fe \u2013me refiero\u2013 cuando no seguimos a Jes\u00fas \u00fanicamente porque alguien nos lo mostr\u00f3 o se\u00f1al\u00f3 alguna vez el camino, o porque son muchos los que van detr\u00e1s de \u00c9l como si fuera un mal\u00f3n, sino porque al descubrirlo personalmente, coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, nos damos cuenta que \u00c9l tiene todas las respuestas a nuestros interrogantes m\u00e1s profundos, esos que nadie puede contestar. S\u00ed, vamos con otros, pero no debemos ir arrastrados detr\u00e1s de Jes\u00fas, sino libremente.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Y esos disc\u00edpulos del evangelio del domingo, de los que venimos hablando desde el lunes, al escuchar la pregunta de Jes\u00fas, le respondieron: \u00abRabb\u00ed -que traducido significa Maestro- \u00bfd\u00f3nde vives?\u00bb \u00a1Qu\u00e9 linda respuesta! \u00bfQu\u00e9 buscaban estos hombres? \u00bfQu\u00e9 le pidieron? Pudi\u00e9ndole pedir todo, solo le pidieron ir a su casa, solo le pidieron saber d\u00f3nde viv\u00eda. En el fondo, le pidieron que les abra su casa, su coraz\u00f3n. Pidieron que los deje conocerlo. Porque no lo conoc\u00edan, solo estaban esper\u00e1ndolo. Sab\u00edan que era un Maestro, pero no lo conoc\u00edan realmente.<\/em><\/p>\n<p><em>No se conocen las cosas, las personas mucho menos, por cuentos de otros, aunque nos aproximen un poco; se conocen cuando uno est\u00e1 cara a cara, coraz\u00f3n a coraz\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 lindo es reconocer que todav\u00eda no conocemos a Jes\u00fas realmente, que nos falta mucho, much\u00edsimo! No es disc\u00edpulo humilde el que se cree que ya lo conoce y que no necesita ir cada d\u00eda hacia su coraz\u00f3n. \u00a1No es verdadero cristiano el que considera que por saber algo de \u00c9l, por haber recibido algunos sacramentos, por conocer el catecismo, por estar en la Iglesia, ya tiene todo resuelto, ya no tiene que seguir caminando y no le queda nada por delante! Todos tenemos que madurar d\u00eda a d\u00eda en la fe, desde el Papa hasta el \u00faltimo de los cristianos. Y hasta que no reconozcamos que esto es un camino incansable de toda la vida, no sabremos qu\u00e9 responderle a Jes\u00fas cuando nos pregunte: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9s? \u00bfQu\u00e9 busc\u00e1s?\u00bb \u00bfQu\u00e9 le responder\u00edas hoy a Jes\u00fas si te pregunta eso?<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, evidentemente, nos damos cuenta de que los fariseos no conoc\u00edan verdaderamente a Jes\u00fas y tampoco les interesaba hacer el esfuerzo para hacerlo. Dice la Palabra de Dios que lo \u00abobservaban atentamente\u00bb. Pero no con una observaci\u00f3n de amor, sino para poder acusarlo, para encontrarle algo de qu\u00e9 acusarlo; y de hecho, lo logran. Consiguen que Jes\u00fas haga lo que ellos consideraban \u00abilegal\u00bb y de ah\u00ed se toman para empezar a planear su muerte. Jes\u00fas no entra en el juego, al contrario, les demuestra que \u00c9l no se deja \u00abapichonar\u00bb, como se dice, por las miradas acusadoras de los dem\u00e1s y que el bien est\u00e1 por encima de la cerraz\u00f3n de coraz\u00f3n de ellos y de su estrechez de mente.<\/em><\/p>\n<p><em>Los fariseos no eran tan inteligentes como parec\u00edan o como se cre\u00edan. Cuando la inteligencia de una persona, esa que al mundo le encanta exaltar, no va acompa\u00f1ada de un coraz\u00f3n de carne y misericordioso, sino que es de piedra y acusador, en realidad no es inteligencia; es astucia humana. No proviene de Dios, por m\u00e1s sagacidad que posea la persona, por m\u00e1s genio y creativo que sea, por m\u00e1s que todo el mundo lo aplauda, por m\u00e1s premio nobel que reciba. Hoy en d\u00eda, y seguramente siempre, se exalt\u00f3 la inteligencia de las personas. Se premia, se aplaude, se llena de elogios, entendiendo la inteligencia como su capacidad intelectual para hacer o resolver ciertas cosas, olvidando que tambi\u00e9n somos bastante de coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, la verdadera ciencia, la sabidur\u00eda a la que estamos llamados, es la que no anula el coraz\u00f3n, es la que lo incluye y la que lo escucha siempre, en toda circunstancia y mucho m\u00e1s cuando se trata de tomar decisiones con personas de por medio.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas les pregunt\u00f3: \u00ab\u201c\u00bfEst\u00e1 permitido en s\u00e1bado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?\u201d Pero ellos callaron\u00bb. Los grandes inteligentes callaron. Finalmente, los que se las \u00absab\u00edan todas\u00bb callaron. Callaron porque iban a quedar esclavos de sus palabras o porque les iba a obligar a pensar m\u00e1s, a superar su estrechez de mente y cerraz\u00f3n de coraz\u00f3n. La dureza de coraz\u00f3n, en el fondo, genera estrechez de mente y viceversa. El que es duro de coraz\u00f3n en realidad no es inteligente; se cree inteligente, pero en el fondo no lo es. El que usa realmente bien su capacidad de pensar que Dios le dio, jam\u00e1s puede hacer algo m\u00e1s a los dem\u00e1s, con mala intenci\u00f3n. Jam\u00e1s puede tener un coraz\u00f3n tan duro, porque \u00c9l nos dio la mente para darnos cuenta de que estamos hechos para amar, para hacer el bien a los otros, para ir m\u00e1s all\u00e1 de lo \u00abestrictamente\u00bb mandado; y reconocer que cuando hay alguien que sufre, cuando hay alguien que la pasa peor que nosotros, no hay lugar para tantos c\u00e1lculos, sino que hay que actuar como nos gustar\u00eda que lo hagan por nosotros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas entr\u00f3 nuevamente en una sinagoga, y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda una mano paralizada. 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