{"id":3544,"date":"2024-01-28T00:00:35","date_gmt":"2024-01-28T03:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3544"},"modified":"2024-01-25T12:14:15","modified_gmt":"2024-01-25T15:14:15","slug":"iv-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"IV Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3544-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/28enero-audio-IV-DomingoAno-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/28enero-audio-IV-DomingoAno-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/28enero-audio-IV-DomingoAno-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/28enero-audio-IV-DomingoAno-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas entr\u00f3 en Cafarna\u00fan, y cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado, fue a la sinagoga y comenz\u00f3 a ense\u00f1ar. Todos estaban asombrados de su ense\u00f1anza, porque les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad y no como los escribas.<\/p>\n<p>Y hab\u00eda en la sinagoga un hombre pose\u00eddo de un esp\u00edritu impuro, que comenz\u00f3 a gritar: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres de nosotros, Jes\u00fas Nazareno? \u00bfHas venido para acabar con nosotros? Ya s\u00e9 qui\u00e9n eres: el Santo de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas lo increp\u00f3, diciendo: \u00abC\u00e1llate y sal de este hombre\u00bb. El esp\u00edritu impuro lo sacudi\u00f3 violentamente y, dando un gran alarido, sali\u00f3 de ese hombre.<\/p>\n<p>Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto? \u00a1Ense\u00f1a de una manera nueva, llena de autoridad; \u00a1da \u00f3rdenes a los esp\u00edritus impuros, y estos le obedecen!\u00bb Y su fama se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente por todas partes, en toda la regi\u00f3n de Galilea.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El domingo es un lindo d\u00eda para hacer un poco m\u00e1s de silencio despu\u00e9s de tanto ruido \u00absemanal\u00bb. Es necesario, aunque nadie nos ense\u00f1e a vivirlo, aunque no haya escuela para aprender a hacerlo. El que necesita ruido para tapar m\u00e1s ruido, es porque todav\u00eda no termina de encontrarse consigo mismo, con los dem\u00e1s y con su Padre Dios.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Prob\u00e1, te propongo, este d\u00eda apagar un poco todos los aparatos, toda la tecnolog\u00eda que nos rodea y nos aturde tanto y no nos deja escucharnos entre nosotros, y mucho menos a Dios. El silencio no deber\u00eda ser un momento de desesperaci\u00f3n, que no sabemos qu\u00e9 hacer, sino encuentro. Sirve para encontrarnos mutuamente, para amarnos profunda y verdaderamente. El silencio en realidad es para dar espacio al verdadero di\u00e1logo, para poder escuchar mejor y poder hablar bien a los otros, lo justo y necesario. Solo el que sabe hacer silencio puede escuchar realmente a los otros y hablar bien a los dem\u00e1s, sin gritonear, sin adoctrinar continuamente.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>El d\u00eda del Se\u00f1or deber\u00eda ser para vos y para m\u00ed esa oportunidad, por lo menos un inicio. Eso no quiere decir que tu casa se tiene que transformar en un monasterio, sino que hagas el intento de escuchar un poco m\u00e1s a los que te rodean, de bajar los \u00abdecibeles\u00bb y \u00abvol\u00famenes\u00bb que nos aturden por todos lados, para darte cuenta que las verdaderas palabras que hacen bien son las de Dios.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, mientras tanto, cada d\u00eda escuchamos palabras y palabras de todo tipo, muchas palabras tambi\u00e9n que son vac\u00edas, en nuestro pa\u00eds, en el mundo, en tu comunidad, incluso en nuestras familias; en la Iglesia tambi\u00e9n hay muchas palabras de m\u00e1s.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Las noticias que escuchamos todos los d\u00edas son informes de los problemas que nos rodean, pero rara vez alguien se hace cargo de eso que dice que pasa. Las lindas noticias parecen ser como excepcionales, como milagros. Cuando escuchamos tanto, parece que todos saben todo, pero en el fondo nadie resuelve seriamente los problemas profundos de la humanidad. Los medios hablan, los pol\u00edticos tambi\u00e9n, nosotros tambi\u00e9n. Los que manejan los destinos de los pa\u00edses les importa los problemas de la gente, eso dicen, pero mientras tanto no los viven, los ven de lejos, viven en otros lados \u2013en lugares privilegiados\u2013. Todo parece una gran farsa. Pasa tambi\u00e9n dentro de la Iglesia: a veces hablamos mucho pero no siempre hacemos lo que decimos, tambi\u00e9n hay mucha superficialidad. No quiero ser pesimista, sino simplemente describir una realidad que me parece que veo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En definitiva, el mundo est\u00e1 lleno de personas sin autoridad. Nosotros tambi\u00e9n a veces actuamos sin autoridad, cuando no somos coherentes con lo que decimos. Muchos consideran que por hablar bien, por tener oratoria, dicen la verdad, pero en realidad dicen palabras muy lindas pero vac\u00edas, si eso incluso no va acompa\u00f1ado de obras.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed est\u00e1 el mundo de hoy, podr\u00edamos decir. En medio de este mundo nosotros confesamos \u2013que por supuesto no es lo \u00fanico\u2013 que \u00abel Reino de Dios est\u00e1 entre nosotros, est\u00e1 cerca\u00bb, como dec\u00eda Jes\u00fas el domingo anterior. El Reino de Dios est\u00e1 entre nosotros y para nosotros esa es nuestra alegr\u00eda. Esto quiere decir que \u00e9l est\u00e1 continuamente acompa\u00f1\u00e1ndonos aun cuando no lo parece, aun cuando pareciera que todo est\u00e1 un poco perdido. Pero si no cambiamos, si no nos convertimos y creemos, si no cambiamos de mentalidad, dif\u00edcilmente podamos experimentarlo y nos alegraremos con esta linda noticia.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy Jes\u00fas aparece como el Profeta, el verdadero Profeta que habla con autoridad, no solo porque \u00absabe\u00bb lo que dice o porque dice algo lindo, sino porque vive realmente lo que dice. Eso es tener autoridad: experimentar en carne propia lo ense\u00f1ado. Por eso \u00abtodos estaban asombrados de su ense\u00f1anza\u00bb, y adem\u00e1s porque su palabra hac\u00eda lo que dec\u00eda. Jes\u00fas nos maravilla porque no habla por hablar, no miente al hablar, no impone al hablar, no embauca cuando habla, no enga\u00f1a a nadie cuando dice las cosas, no grita para decir lo que quiere decir, no genera miedo cuando abre su boca; sino todo lo contrario.<br \/>\nHabla cuando tiene que hablar; habla con firmeza, pero con amor; habla para sanar y consolar, para decir la verdad, para mostrar un nuevo camino, para dar vida. Y habla con autoridad, vive lo que dice y despu\u00e9s lo dice.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso Jes\u00fas termina de ense\u00f1ar y demuestra su autoridad expulsando un demonio que lo quiere increpar: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres de nosotros, Jes\u00fas Nazareno?\u00bb Jes\u00fas quiere que el demonio se calle, que nos deje de molestar, que nos deje de enga\u00f1ar. \u00c9l no solo vino a ense\u00f1ar una doctrina, sino que vino a vencer al que deforma al ser humano, haci\u00e9ndolo inhumano por el pecado. \u00c9l nos quiere ayudar a distinguir su voz de la del demonio, que siempre nos est\u00e1 llamando por la otra oreja minti\u00e9ndonos.<\/em><\/p>\n<p><em>No dejemos que las voces de este mundo sin autoridad nos llenen la cabeza y el coraz\u00f3n de tanta inmundicia y mentira. No dejemos que la voz del maligno nos haga \u00abcreer\u00bb que Jes\u00fas no est\u00e1 y no act\u00faa. No nos dejemos enga\u00f1ar por el demonio que desea justamente que nos olvidemos de que \u00e9l tambi\u00e9n act\u00faa. No nos olvidemos que Jes\u00fas ya lo venci\u00f3, que solo \u00e9l tiene el verdadero poder.<\/em><\/p>\n<p><em>Pidamos hoy dos gracias, te propongo. Maravillarnos de las palabras, del modo de ense\u00f1ar de Jes\u00fas, de su autoridad, pregunt\u00e1ndonos: \u00bfC\u00f3mo estamos ejerciendo nuestra autoridad como profetas en medio de este mundo? \u00bfHablamos por hablar o hablamos de lo que vivimos? Y, por otro lado, pidamos saber distinguir las palabras de Dios de las del demonio, que andan dispersas por ah\u00ed queri\u00e9ndonos siempre enga\u00f1ar. Jes\u00fas \u2013no te olvides\u2013 siempre es m\u00e1s fuerte, no tengamos miedo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas entr\u00f3 en Cafarna\u00fan, y cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado, fue a la sinagoga y comenz\u00f3 a ense\u00f1ar. 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