{"id":3555,"date":"2024-01-30T00:00:53","date_gmt":"2024-01-30T03:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3555"},"modified":"2024-01-29T10:01:16","modified_gmt":"2024-01-29T13:01:16","slug":"iv-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"IV Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3555-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/30enero-audio-IV-MartesAno-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/30enero-audio-IV-MartesAno-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/30enero-audio-IV-MartesAno-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/30enero-audio-IV-MartesAno-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Cuando Jes\u00fas regres\u00f3 en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reuni\u00f3 a su alrededor, y \u00e9l se qued\u00f3 junto al mar. Entonces lleg\u00f3 uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se arroj\u00f3 a sus pies, rog\u00e1ndole con insistencia: \u00abMi hijita se est\u00e1 muriendo; ven a imponerle las manos, para que se cure y viva.\u00bb Jes\u00fas fue con \u00e9l y lo segu\u00eda una gran multitud que lo apretaba por todos lados.<\/p>\n<p>Se encontraba all\u00ed una mujer que desde hacia doce a\u00f1os padec\u00eda de hemorragias. Hab\u00eda sufrido mucho en manos de numerosos m\u00e9dicos y gastado todos sus bienes sin resultado; al contrario, cada vez estaba peor. Como hab\u00eda o\u00eddo hablar de Jes\u00fas, se le acerc\u00f3 por detr\u00e1s, entre la multitud, y toc\u00f3 su manto, porque pensaba: \u00abCon s\u00f3lo tocar su manto quedar\u00e9 curada.\u00bb Inmediatamente ces\u00f3 la hemorragia, y ella sinti\u00f3 en su cuerpo que estaba curada de su mal.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se dio cuenta en seguida de la fuerza que hab\u00eda salido de \u00e9l, se dio vuelta y, dirigi\u00e9ndose a la multitud, pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n toc\u00f3 mi manto?\u00bb<\/p>\n<p>Sus disc\u00edpulos le dijeron: \u00ab\u00bfVes que la gente te aprieta por todas partes y preguntas qui\u00e9n te ha tocado?\u00bb Pero \u00e9l segu\u00eda mirando a su alrededor, para ver qui\u00e9n hab\u00eda sido.<\/p>\n<p>Entonces la mujer, muy asustada y temblando, porque sab\u00eda bien lo que le hab\u00eda ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confes\u00f3 toda la verdad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abHija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad.\u00bb<\/p>\n<p>Todav\u00eda estaba hablando, cuando llegaron unas personas de la casa del jefe de la sinagoga y le dijeron: \u00abTu hija ya muri\u00f3; \u00bfpara qu\u00e9 vas a seguir molestando al Maestro?\u00bb Pero Jes\u00fas, sin tener en cuenta esas palabras, dijo al jefe de la sinagoga: \u00abNo temas, basta que creas.\u00bb Y sin permitir que nadie lo acompa\u00f1ara, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago, fue a casa del jefe de la sinagoga.<\/p>\n<p>All\u00ed vio un gran alboroto, y gente que lloraba y gritaba. Al entrar, les dijo: \u00ab \u00bfPor qu\u00e9 se alborotan y lloran? La ni\u00f1a no est\u00e1 muerta, sino que duerme.\u00bb Y se burlaban de \u00c9l.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas hizo salir a todos, y tomando consigo al padre y a la madre de la ni\u00f1a, y a los que ven\u00edan con \u00e9l, entr\u00f3 donde ella estaba. La tom\u00f3 de la mano y le dijo: \u00abTalit\u00e1 kum\u00bb, que significa: \u00ab\u00a1Ni\u00f1a, yo te lo ordeno, lev\u00e1ntate!\u00bb En seguida la ni\u00f1a, que ya ten\u00eda doce a\u00f1os, se levant\u00f3 y comenz\u00f3 a caminar. Ellos, entonces, se llenaron de asombro, y \u00e9l les mand\u00f3 insistentemente que nadie se enterara de lo sucedido. Despu\u00e9s dijo que dieran de comer a la ni\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>No se escucha hablar mucho del demonio hoy en d\u00eda. No est\u00e1 muy de moda como parece que estaba antes. O ni se escucha hablar, o bien se habla mal, exageradamente, d\u00e1ndole demasiada importancia. Como siempre es dif\u00edcil el eterno equilibrio. \u00a1Qu\u00e9 man\u00eda esa de andar siempre por los extremos! Nos cuesta much\u00edsimo a todos y los extremos sabemos que a la larga se tocan. En realidad, la cuesti\u00f3n no es hablar del demonio, del maligno o satan\u00e1s, o como quieras nombrarlo, porque el evangelio no es un anuncio de eso. Los predicadores deber\u00edamos hablar de Jes\u00fas, de su persona y de lo que dijo e hizo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Les guste m\u00e1s o menos a algunos, Jes\u00fas vino a vencer al demonio y eso, aunque a otros les encante decir que fue de modo \u201cfigurado\u201d o que era un lenguaje de la \u00e9poca y no s\u00e9 qu\u00e9 cuantas cosas m\u00e1s, los evangelistas no lo ocultaron, es m\u00e1s, lo dejaron bien claro y expl\u00edcito. El domingo escuch\u00e1bamos como Jes\u00fas callaba y expulsaba un demonio y ayer tambi\u00e9n liberaba a un hombre de muchos esp\u00edritus impuros. \u00bfQu\u00e9 hacemos? \u00bfC\u00f3mo esquivar esa situaci\u00f3n? Esta semana quiero continuemos un poco con este tema.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero vamos a Algo del Evangelio de hoy. Tanto la mujer, como Jairo que desespera por su hijita, los dos se arrojan a los pies de Jes\u00fas, uno para rogarle que cure a su hijita, la otra para reconocer que ella hab\u00eda sido la que hab\u00eda tocado su manto, para \u201cconfesar toda la verdad\u201d \u00a1C\u00f3mo quisiera ser esa mujer! \u00a1C\u00f3mo quisiera ser ese padre, como quisiera ser Jairo! \u00a1C\u00f3mo quisiera tener esa fe, esa confianza total! Esa certeza de que, en definitiva, cuando ya no nos queda nada, cuando todo se nos \u201cmuere\u201d alrededor, incluso nuestros seres m\u00e1s queridos, cuando ya gastamos \u201ctodos nuestros bienes\u201d para que otros nos intenten curar, cuando ya probamos todas las recetas que andan circulando por el \u201cMercado\u201d religioso de este mundo, cuando ya intentamos seguir los mil y un consejos de todos los que nos quieren solucionar los problemas con palabras lindas, pero que no salvan, cuando ya no queda nada, en realidad \u00bfSab\u00e9s qu\u00e9? \u00bfSab\u00e9s qu\u00e9 nos queda? Nos queda todo, nos queda Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1C\u00f3mo quisiera Jes\u00fas tener esa fe tan simple, tan confianzuda, tan tozuda, tan desvergonzada, tan intr\u00e9pida, tan del coraz\u00f3n, tan genuina, tan salvadora! \u00a1Qu\u00e9 importan las multitudes, qu\u00e9 importa que todos sean obst\u00e1culos para llegar a Jes\u00fas, qu\u00e9 importa que todos de \u201cburlen\u201d de Jes\u00fas cuando \u00e9l quiere meterse en nuestras vidas, qu\u00e9 importa que hasta los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, los de antes y los de hoy, no entiendan que haya gente entre la multitud queriendo ser curada, qu\u00e9 importa todo eso cuando es Jes\u00fas el \u00fanico que escucha a Jairo y lo acompa\u00f1a, cuando es Jes\u00fas el \u00fanico que se da cuenta cuando \u201candamos queriendo\u201d tocar su manto como le pas\u00f3 a esa mujer!<\/em><\/p>\n<p><em>Porque en definitiva el que cree que siempre le falta \u201calgo\u201d y que ese \u201calgo\u201d siempre vendr\u00e1 de Dios, ese es el que vive sin miedo, confiado, en paz. No es feliz el que se cree que tiene todo o no necesita de nadie. No es feliz el que nunca se arroj\u00f3 a los pies de Jes\u00fas porque cree que no lo necesita. Sino que es feliz el que encuentra a Jes\u00fas y sin importarle nada, hace lo que tiene que hacer, reconocerse d\u00e9bil, enfermo, necesitado de algo, de algo nuevo, de la paz que solo \u00c9l nos puede dar.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1C\u00f3mo quisiera ser esa mujer por un momento, c\u00f3mo quisiera ser ese padre por un instante! \u00a1C\u00f3mo quisiera tener esa fe! \u00bfA vos no te pasa lo mismo?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jes\u00fas regres\u00f3 en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reuni\u00f3 a su alrededor, y \u00e9l se qued\u00f3 junto al mar. 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