{"id":3565,"date":"2024-02-01T00:00:27","date_gmt":"2024-02-01T03:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3565"},"modified":"2024-01-31T10:19:27","modified_gmt":"2024-01-31T13:19:27","slug":"iv-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"IV Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3565-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/01febrero-audio-IV-JuevesAno-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/01febrero-audio-IV-JuevesAno-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/01febrero-audio-IV-JuevesAno-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/01febrero-audio-IV-JuevesAno-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Entonces llam\u00f3 a los Doce y los envi\u00f3 de dos en dos, d\u00e1ndoles poder sobre los esp\u00edritus impuros. Y les orden\u00f3 que no llevaran para el camino m\u00e1s que un bast\u00f3n; ni pan, ni alforja, ni dinero; que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos t\u00fanicas.<\/p>\n<p>Les dijo: \u00abPermanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir.<\/p>\n<p>Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de all\u00ed, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversi\u00f3n; expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungi\u00e9ndolos con \u00f3leo.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El otro extremo con respecto al tema del demonio, sobre su existencia y su acci\u00f3n en este mundo, es por supuesto el contrario a la exageraci\u00f3n y, lo m\u00e1s com\u00fan en realidad hoy en d\u00eda, su negaci\u00f3n. O sea, el decir que no existe o bien el minimizar tanto su presencia y su obrar que en realidad nos resulta m\u00e1s f\u00e1cil \u00abhacer\u00bb como si no existiera. Dec\u00eda alguien por ah\u00ed que \u00abel mayor triunfo del demonio en estos tiempos es, justamente, que la mayor\u00eda de los cristianos piensen que no existe\u00bb. Digamos que as\u00ed, podr\u00edamos decirlo, \u00abse hace una fiesta\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Es un ser m\u00e1s inteligente que nosotros, por eso cuando \u00abnosotros fuimos, \u00e9l ya fue y vino\u00bb, y mientras caemos en los extremos, viendo demonios en todos lados o bien negando su existencia, \u00e9l saca provecho de esas situaciones en miles y millones de almas. Ni una cosa, ni la otra. Lo m\u00e1s sano es saber que existe sin darle demasiada importancia y, al mismo tiempo, aprender a luchar contra sus enga\u00f1os y artima\u00f1as que intentan, sutilmente, cada d\u00eda, que erremos el camino o bien que nos vayamos alejando de la voluntad de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando se anda en los extremos, se cae f\u00e1cilmente en dos cl\u00e1sicos errores. Por un lado, echarle la culpa al demonio de todos nuestros males, errores y pecados y a sus tentaciones. Y por lo tanto, la soluci\u00f3n a esos problemas, vicios y pecados inevitablemente siempre la buscaremos en recetas un poco m\u00e1gicas, camufladas de espiritualidad, sin asumir nuestras propias responsabilidades y sin tomar las decisiones que nos ayuden a cambiar o a crecer m\u00e1s all\u00e1 de las trabas que \u00e9l puede ponernos en el camino.<\/em><\/p>\n<p><em>Otro error cl\u00e1sico es olvidar que \u00e9l existe realmente y reducir todos los problemas de nuestra vida a lo puramente humano, a \u00abtemas psicol\u00f3gicos\u00bb, culturales o a lo que sea, cayendo en la ingenuidad e increencia de que, adem\u00e1s de este mundo que vemos con nuestros ojos, existe un mundo espiritual que no vemos, en donde tambi\u00e9n se da una lucha por servir o no servir a Dios, y esto influye tambi\u00e9n en nosotros. Seguiremos con esto en estos d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>Escuchamos en Algo del Evangelio de hoy c\u00f3mo Jes\u00fas env\u00eda a los Doce, a esos Doce que \u00e9l hab\u00eda elegido para que est\u00e9n con \u00e9l, para que puedan conocerlo, para que conozcan su coraz\u00f3n. Llega un momento de su vida en que les pide que lo ayuden. Suena extra\u00f1o, eso de que Jes\u00fas necesita la ayuda de los hombres para llevar el mensaje de salvaci\u00f3n, de conversi\u00f3n, el mensaje del Reino de Dios a todos los hombres y adem\u00e1s, claramente, como dice el texto, \u00abexpulsar demonios, esp\u00edritus impuros\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios hecho hombre, Jes\u00fas, necesita de los hombres para llevar su mensaje. \u00c9l sigue utilizando las mediaciones humanas para que tambi\u00e9n el mensaje llegue a todos los hombres. Por eso, incluso en su vida p\u00fablica, pide ayuda a los disc\u00edpulos, a los que nombra ap\u00f3stoles y los env\u00eda de dos en dos, no env\u00eda personas \u00absolas\u00bb. No podemos vivir una fe solitaria, por decirlo as\u00ed. O, especialmente, tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que se dirige a los ap\u00f3stoles, o sea, tambi\u00e9n a los sucesores de los ap\u00f3stoles: a los obispos, sacerdotes, di\u00e1conos, consagrados. Es una misi\u00f3n especial que nunca puede ser solitaria. Erramos el camino en la Iglesia cuando los consagrados, todos los que son elegidos para llevar el mensaje de la Palabra de Dios, piensan que pueden solos, que pueden ser \u00abfrancotiradores\u00bb de la fe, que en la medida en que se a\u00edslan y \u00abhacen su rancho aparte\u00bb lo que hacen es lo mejor, piensan que esa es la mejor manera de evangelizar.<\/em><\/p>\n<p><em>Eso es falso, el evangelio nos ense\u00f1a que no se puede evangelizar solos, porque evangelizar es transmitir con la vida el mensaje del misterio del Reino de Dios a los dem\u00e1s. Y el Reino de Dios es misterio de \u00abrelaci\u00f3n\u00bb, es relaci\u00f3n de amor. \u00bfC\u00f3mo podemos vivir en relaci\u00f3n si estamos solos? Solo de a dos se puede vivir el amor y solo transmitiendo amor podemos predicar el mensaje de Dios a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Ojal\u00e1 que podamos darnos cuenta que, si andamos solos, las cosas no funcionan tanto.<\/em><\/p>\n<p><em>Solo podremos descubrir la verdad en nuestra vida en la medida que establecemos relaciones de amor con los dem\u00e1s, relaciones basadas en el evangelio.<\/em><\/p>\n<p><em>Un matrimonio, una mujer, un marido, descubre la verdad de su coraz\u00f3n y la verdad de su vida solamente abri\u00e9ndose al otro, a los dem\u00e1s. Y abrirse a los dem\u00e1s ayuda a que otros tambi\u00e9n descubran el mensaje del Reino de Dios. Lo mismo pasa con los sacerdotes y los consagrados. Jes\u00fas no quiso estar solo, Jes\u00fas llamo a Doce. No quiso enviarnos solos y en la Iglesia no estamos solos. Somos una gran familia que como cuerpo de Cristo transmitimos el mensaje de un Dios que tampoco es solitario, de un Dios que es familia: Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces llam\u00f3 a los Doce y los envi\u00f3 de dos en dos, d\u00e1ndoles poder sobre los esp\u00edritus impuros. Y les orden\u00f3 que no llevaran para el camino m\u00e1s que un bast\u00f3n; ni pan, ni alforja, ni dinero; que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos t\u00fanicas. 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